Etiqueta: Coyuntura política

  • Comunicado – Brigada Socialista

    Comunicado – Brigada Socialista

    En medio de un estado de excepción inconstitucional, la reciente promulgación de los DS 5716 y 5727 del gobierno de Rodrigo Paz se inscriben en el avance de la agenda liberal en Bolivia. El retiro agresivo de la subvención al diésel, que comienza a golpear el ya reducido ingreso de las familias bolivianas, y la destrucción de los ingresos públicos para favorecer a los socios empresarios del régimen, solamente son piezas de un proceso decidido de reducir el Estado boliviano. Reducción que nos conduce a la condición de dependencia financiera a la banca internacional norteamericana y sionista, y a la voracidad del sector empresarial/bancario boliviano que ya anuncia su nuevo lucro a costa de exprimir aún más a la gente.

    En un comprimido lapso de dos semanas, además, nuevamente los bolivianos somos testigos de escandalosos casos de corrupción que involucran viajes lujosos del presidente y su familia, los cuales recuerdan los abusos y corruptelas de Jeanine Áñez.

    Estos y otros acontecimientos recientes han despertado la indignación y las alarmas de la población y diversas organizaciones sociales, las cuales han convocado a ampliados para evaluar la situación y tomar medidas en defensa de la gente de a pie. En estos momentos, muchas otras organizaciones y personas individuales esperamos las directrices para poner un freno a este descarado ataque a la gran mayoría en favor de una minúscula minoría corrupta y enriquecida.

    Sin embargo, ante el posible escenario de resistencia que se avecina, el pasado paro de 53 días debe ser nuevamente evaluado por las valiosas lecciones que dejó para el movimiento popular boliviano, a modo de mejorar las posibilidades de poner un freno al gobierno de Paz.

    Si bien el movimiento campesino, junto a algunos aliados, pudo mantener medidas de presión contundentes hacia el gobierno durante 53 días, queda en claro que una medida de presión así de prolongada no solamente no logró sus objetivos, sino que tuvo efectos de rebote en contra del mismo movimiento popular. La economía de las mismas familias campesinas fue severamente golpeada tras un paro tan prolongado; los sectores menos politizados que se opusieron en un primer momento a Paz, terminaron llamando al levantamiento del paro; y tras la claudicación de ciertos sectores, distintas dirigencias terminaron deslegitimadas, debilitando aún más a las organizaciones sociales que a penas empiezan un nuevo proceso de acumulación. En contrapartida, tras varios errores iniciales, el gobierno aprendió a apuntar al desgaste, manteniendo cierta estabilidad en los centros urbanos para desescalar el conflicto.

    Las lecciones de esta lucha enseñan que el resultado se debió menos al accionar del movimiento campesino, que por el abandono de las clases trabajadoras urbanas a la defensa de sus propios intereses. Lo cual no es un problema puntual y sencillo de abordar, sino el producto de la prologada y sedimentada liberalización de las ciudades.

    En el marco de este balance, hoy el movimiento popular debe afrontar con seriedad la interrogante de cómo intensificar la protesta en vez de alargarla. Lo cual pasa por el mayor involucramiento urbano en la lucha popular. Por lo cual, la creación de más y mejores redes organizativas y de profundización/desarrollo de los mecanismos de resistencia en los centros urbanos, en el contexto actual, son tareas tanto apremiantes, cuanto permanentes frente a la posibilidad de distintos episodios de lucha que se avecinan.

    En lo inmediato, esto supone la intensificación de las labores de agitación y propaganda en los centro urbanos. Porque a diferencia de lo que algunos sectores reaccionarios de la izquierda piensan, la posibilidad de vencer a Paz y de ofrecer un futuro mejor a Bolivia, no depende automáticamente de que las condiciones materiales de las personas empeoren. Esto bien puede causar un vuelco aún más reaccionario en la población o la profundización de la apatía. Al contrario, la posibilidad de victoria depende en gran medida que la gente de la ciudad asuma que el proyecto liberal no es la salida a sus problemas, sea Rodrigo Paz o Tuto Quiroga, y vea una alternativa y un horizonte tanto deseable como emancipador, como lo hiciera a inicios del 2000. Proceso político arduo que no será producto de la espontaneidad, sino del trabajo consciente y activo de la diversidad de organizaciones de izquierda y progresistas que habitan sus territorios y por lo tanto le son responsables.

    Todo contacto entre organizaciones de distintos sectores urbanos, es ganancia. Cada foro, cada proyección, cada vídeo, cada canción. Cada tesis, cada mitín, cada redacción. Sembrando las semillas que darán sus frutos en la próxima movilización.

    Brigada Socialista

    30 de Septiembre de 2026

  • Análisis de Coyuntura: La Agonía del Régimen y la Crisis del Estado Boliviano

    Análisis de Coyuntura: La Agonía del Régimen y la Crisis del Estado Boliviano

    El gobierno de Rodrigo Paz Pereira enfrenta una crisis de legitimidad terminal, producto de una gestión que ha traicionado sus promesas electorales para implementar un modelo neoliberal agresivo. Al priorizar los intereses de la oligarquía agroindustrial y bancaria mediante la eliminación de subvenciones, la liberalización de precios y una entrega vergonzosa de recursos estratégicos a intereses imperiales, el régimen ha sumido a la población en una espiral de inflación y precariedad. Esta deriva, agravada por la soberbia gubernamental, la represión sistemática y la judicialización de la protesta, ha detonado una rebelión democrática del campo popular, que no solo exige la renuncia del mandatario —calificado de mitómano e impostor—, sino que rechaza un modelo de gestión visto como un retroceso histórico hacia el autoritarismo y la subordinación colonial.

    El Desenlace Inminente: Escenarios de Resolución

    Nos encontramos en un momento decisivo de la crisis, donde la resolución parece cuestión de horas o días. Se vislumbran dos caminos principales:

    1. La Salida Autocrática (Estado de Excepción): Representa el escenario más peligroso. La declaratoria de un Estado de Excepción, podría derivar en un conflicto fratricida de impredecibles consecuencias si las Fuerzas Armadas son forzadas a cumplir órdenes represivas que el pueblo ha dejado de reconocer como legítimas.
    2. La Salida Constitucional (Renuncia y Transición): La dimisión de Paz Pereira desactivaría la escalada violenta inmediata. Sin embargo, no garantiza una solución de fondo. La exigencia popular de nuevas elecciones en noventa días abre un campo de negociación complejo: la sucesión no puede limitarse a la figura del Vicepresidente —cuestionado por su incapacidad—, sino que debería recaer en una figura de consenso (como la presidencia del Senado) con el mandato único de organizar el retorno a las urnas.

    La Raíz del Problema: Más allá de la Coyuntura

    Más allá de las soluciones jurídicas o electorales, debemos reconocer que la crisis es estructural. Bolivia arrastra desde su fundación en 1825 un mal congénito: un Estado diseñado por y para familias privilegiadas, que utiliza el racismo y el regionalismo como herramientas de control para culpar al «pueblo» por la inviabilidad del sistema.

    Ningún parche jurídico ni reforma penal resolverá la contradicción histórica de un país dependiente con modos de producción precapitalistas. La alternancia en el poder, tras la renuncia del actual presidente, solo permitirá establecer un nuevo equilibrio de fuerzas; la verdadera transformación exige comprender que el Estado boliviano, tal como ha sido concebido por las élites, se encuentra en un proceso de acentuación de su crisis que no terminará con un cambio de mando.

    Invitación al Debate: ¿Qué camino tomamos?

    Compañeros y compañeras, el análisis anterior nos demuestra que el desenlace de esta crisis no vendrá de la «buena voluntad» de quienes usurpan el poder, sino de nuestra capacidad de organización. Ante este panorama, planteamos las siguientes interrogantes para movilizar nuestra acción política:

    ✓ ¿Estamos preparados para transitar en la resistencia y plegarnos de pleno a los bloqueos y a la construcción de un programa de gobierno que trascienda la mera sustitución de nombres y aborde las causas estructurales del Estado? ✓ ¿Cómo podemos, desde los sectores populares, evitar que la polarización electoral en un plazo de noventa días sea utilizada por las fuerzas reaccionarias para fragmentar nuestra unidad? ✓ ¿Qué mecanismos de control social debemos implementar para garantizar que una eventual transición sea realmente democrática y no una maniobra más de las mismas élites de siempre?

    Plantear como puntos irrenunciables, la siguiente relación propuesta por compañeros del MCB que se encuentran en los puntos de bloqueo.

    1. Defensa de los recursos naturales y la soberanía territorial: Exigimos la defensa irrestricta de nuestros recursos y su industrialización soberana, el freno inmediato a la minería ilegal y la anulación y auditoria total de los contratos mineros que destruyen nuestra tierra, por existir incumplimiento ambiental, evasión fiscal o violación de derechos territoriales, disponiendo la reversión de dichas áreas al dominio estatal para su gestión responsable y soberana.
    2. Combate a la fuga de capitales: Exigimos la repatriación de los fondos ocultos en paraísos fiscales; en caso de negativa, se debe proceder a la nacionalización inmediata de sus industrias a favor del Estado boliviano.
    3. Restitución del patrimonio nacional: Todo dinero y bien malversado por la corrupción de gobiernos anteriores y el actual, debe ser restituido y recuperado de manera obligatoria a través de los mecanismos del Estado, el gobierno debe otorgar garantía de cumplimiento.
    4. Reversión de tierras, dotadas y asignadas en el gobierno de Jeanine Añez, el anterior y el actual, porque son mal habidas: Exigimos la reversión inmediata a favor del Estado, de todas las tierras distribuidas de forma irregular durante la gestión de Jeanine Áñez y consiguientes gobiernos.
    5. Respeto absoluto y total a la Carta Magna, Ley Suprema, la C.P.E.: La Constitución Política del Estado es sagrada; no se permite la modificación de ni una sola coma ni un solo punto de nuestra Carta Magna.

    La historia no espera a los indecisos. Invitamos a todos los sectores sociales, sindicatos y organizaciones a discutir estos escenarios y definir una posición unitaria.

    ¡El debate es la antesala de nuestra victoria!

  • Movilizaciones populares y el ocaso del liderazgo político en Bolivia

    Movilizaciones populares y el ocaso del liderazgo político en Bolivia

    En una reciente entrevista con el analista político Antonio Abal Oña, difundida por ADICH Radio, se ofrece un diagnóstico lúcido y preocupante sobre la coyuntura boliviana. En un escenario marcado por dos cabildos paralelos —el convocado por la CSUTCB a instancias del senador Nilton Condori y el de la Central Obrera Boliviana para el 1 de mayo—, el país asiste a una ebullición social que evidencia el agotamiento del modelo de gobierno actual y la crisis profunda de representación política.

    (más…)
  • A cien días de gobierno: alerta popular ante el avance del modelo extractivista y la concentración del poder (*)

    A cien días de gobierno: alerta popular ante el avance del modelo extractivista y la concentración del poder (*)

    A cien días de gestión gubernamental, el panorama político y social en Bolivia se presenta como un escenario de profundas tensiones. El análisis del contexto actual, marcado por la postergación del decreto 5503 y la posterior aprobación del 5516, revela una estrategia oficial que, aunque cautelosa, avanza progresivamente hacia la consolidación de un modelo económico de corte neoliberal, al servicio de intereses transnacionales y en detrimento de los derechos y riquezas del pueblo boliviano.

    (más…)
  • Dimensión de la coyuntura

    Dimensión de la coyuntura

    El resultado electoral de la primera y segunda vuelta modificó la composición política, social y cultural de la élite gubernamental. El Estado tendrá otra fragancia política. Sin entrar a explicarnos las causas de esta modificación en los actores del poder, es importante ver que hay un nuevo escenario constituido con legitimidad, porque el soberano es la fuente originaria del poder; ahí radica su valor.

    (más…)
  • ¡UNIDAD O DERROTA! LA IZQUIERDA BOLIVIANA DEBE REACCIONAR ANTES DE QUE EL FASCISMO REGRESE

    ¡UNIDAD O DERROTA! LA IZQUIERDA BOLIVIANA DEBE REACCIONAR ANTES DE QUE EL FASCISMO REGRESE

    PRONUNCIAMIENTO

    La Internacional Antifascista, capítulo Bolivia, llama con urgencia al reencuentro de las fuerzas del proceso de cambio para frenar la escalada de violencia y evitar que el caos allane el camino al retorno del neoliberalismo.

    La sangre comenzó a correr. Cuatro compatriotas han perdido la vida en medio de una pugna fratricida que desgarra a la izquierda boliviana desde sus entrañas.

    (más…)
  • Bolivia. «Los objetivos revolucionarios se olvidaron»

    Bolivia. «Los objetivos revolucionarios se olvidaron»

    Entrevista con el analista político Antonio Abal

    De un tiempo a esta parte se ha tornado cada vez más confuso comprender lo que ocurre internamente en Bolivia. De ser un ejemplo para una franja del progresismo radical latinoamericano, hoy su curso político, social y económico resulta opaco. Pero el silencio andino se rompe con argumentos y sentido.

    Antonio Abal es un periodista y analista boliviano, habitualmente requerido por diversos medios de comunicación locales e internacionales. A él se acudió para conocer cuáles son las claves para entender los acontecimientos en su país.

    – ¿Qué pasa políticamente en Bolivia?

    “Para responder a esta pregunta es necesario tomar en cuenta la ‘forma primordial’ de la estructura social boliviana. Esta ‘forma primordial’ tiene que ver con la formación del Estado colonial y su modo de dominio que se mantiene hasta nuestros días. La característica del Estado colonial tiene que ver con una estructura jerarquizada, racista, patriarcal y profundamente religiosa, y con oligarquías regionales. Sobre esa sistema se fundó el Estado-nación Bolivia, fundación realizada por los hijos de los que manejaban los nichos de poder colonial. Entonces, a lo largo de nuestra historia, estas elites herederas de la colonia se turnaron en el ejercicio del poder político, con estallidos o pulsiones de la fuerza popular e indígena como en las incontables rebeliones indígenas, las huelgas mineras, que lograron cambios fundamentales en el año 1952, aunque manteniendo los rasgos generales del Estado colonial. Ya en el siglo XXI emerge una fuerza popular en la ‘guerra del agua’, derrotando las políticas neoliberales privatizadoras y el año 2003, con la ‘guerra del gas’, se puso fin a los gobiernos neoliberales. En ese escenario el MAS-IPSP, que vino de una larga gestación en el seno del movimiento de pueblos originarios, ganó las elecciones del año 2005 con un presidente indígena.

    Los sectores tradicionales, desplazados del poder político, maquinaron una serie de eventos para terminar con el gobierno de Evo Morales, cosa que lograron el año 2019, luego de una larga tarea de infiltración al MAS y al desgaste personal de Evo Morales a través de sus medios de comunicación.

    Una vez recuperada la democracia, en 2020, la derecha continuó con la estrategia de anular la fuerza política de los pueblos originarios y sectores populares, mediante el accionar de ‘topos’ que ya que tenía instalados en lugares claves del gobierno y que se ocuparon de las tareas de dividir, primero a la organización política y después al movimiento de pueblos originarios.

    La forma que adquiere esta lucha por aniquilar la potencia política de los pueblos originarios, aparece y se posiciona como una pelea de liderazgos, justamente para debilitar la imagen política de Evo Morales. Resultado de toda esta estrategia, hoy existe ‘oficialmente’ un MAS que no responde ya al mando de Evo Morales, legalmente. Evo Morales no tiene partido.”

    – ¿Qué ocurre en el ámbito socio económico?

    “El gobierno golpista de Áñez destrozó la economía, permitiendo un saqueo por parte de quienes fueron miembros de su gabinete y haciendo quebrar empresas públicas. A ello es preciso añadir el período del COVID, entonces el nuevo gobierno democrático realizó esfuerzos para estabilizar la economía, intento que no tuvo éxito. Perdimos el mercado del gas en la Argentina y con esto ingresos de divisas necesarias para las políticas de subvenciones, especialmente de los carburantes. La escasez de carburantes ocasionó el alza de los precios de los productos básicos y no existe ninguna medida que pueda controlar la especulación de bienes como el arroz, la harina, verduras y menos de los importados.

    Actualmente las manifestaciones callejeras tienen que ver con esa demanda, que no ha podido ser canalizada y llevada al plano político debido a la debilidad de organizaciones como la Central Obrera Boliviana (COB), que antes era la articuladora de las demandas populares. Hoy la COB ha desaparecido del escenario político.”

    – ¿Qué fuerzas están en pugna?

    “Producto de un paulatino debilitamiento de las fuerzas populares, que fueron cooptadas por actividades gubernamentales y una estrategia estrictamente electoral, hoy tenemos un movimiento popular despolitizado y desideologizado, que se limita a aferrarse a la figura personal de líderes políticos. Los programas y objetivos revolucionarios han quedado olvidados.

    Por otra parte la derecha, que nunca descansa, se encuentra en una actividad muy concentrada en restablecer el ‘antiguo régimen’; es decir, la política tradicional boliviana ligada a las élites económicas, con una variedad de partidos que representan los intereses concretos de las diferentes oligarquías regionales de Bolivia.

    La ‘izquierda’ marxista ha desaparecido del escenario político y los actuales grupos políticos de izquierda tienen presencia subsumida en el MAS ‘oficialista’, así como en el llamado “Evismo”. En ambos casos no logran influir de manera decisiva en las estrategias y acción política.”

    – ¿Qué papel juegan los movimientos sociales, indígenas y populares?

    “La división en todas las estructuras orgánicas ha disminuido la potencia revolucionaria de los movimientos de pueblos originarios y sectores populares, ya que se han incorporado a la práctica tradicional política, acentuando el interés particular y familiar, consolidando de esta manera el burocratismo clientelar como forma de actividad política.

    – El imperialismo estadounidense,¿qué rol tiene en la coyuntura?

    “Sin lugar a ninguna duda, en este escenario de divisiones y desplazamientos se encuentra la mano de EEUU. Lo que ocurre en Bolivia y en gran parte del continente no es nada más que la guerra geopolítica de EEUU que hoy ya no nos invade con marines, sino que se apodera de nuestros cerebros, y frente a este tipo de agresión estamos realmente desarmados, ya que la desideologización de la sociedad boliviana, implementada durante 20 años por el neoliberalismo, no ha tenido una contraofensiva durante el gobierno de Evo Morales. El ‘cambio cultural’ es el instrumento perverso de agresión que se está imponiendo en nuestro continente.”

    – ¿Cuál es la perspectiva de las fuerzas anticapitalistas y guevarianas en medio de la crisis?

    “Los núcleos de resistencia y de autocrítica de la izquierda son muy pequeños. El mismo Movimiento Guevarista ha sido fraccionado. Los militantes de izquierda que se encuentran al interior del MAS, tanto en el gobierno como en la oposición (Evistas) reducen su rol y perspectivas exclusivamente al ámbito electoral. Hasta la fecha no existe una propuesta de horizonte; un rumbo verazmente revolucionario que debe guiar a los movimientos sociales para terminar con el Estado colonial.”

    Fuente: Facebook

  • ¡No rotundo al golpe de Estado! ¡No al alza de pasajes!

    ¡No rotundo al golpe de Estado! ¡No al alza de pasajes!

    Los lamentables acontecimientos propiciados por el imperialismo yanqui derivan hoy en enfrentamientos entre hermanos y hermanas, entre compañeros y compañeras leales a un Proceso de Cambio que no tiene dueños ni patrones. Recordemos siempre que éste ha sido, es y será impulsado por las organizaciones sociales y el pueblo trabajador organizado; cuya división genera una situación de que la derecha
    reaccionaria y sus agentes funcionales buscan sacar provecho a costa del bolsillo popular.

    (más…)