Tan temprano como diciembre de 2005, mes en el cual en el día 18, Evo Morales y el MAS-IPSP ganaron
las elecciones nacionales, se inició el plan y la estrategia para dividir Bolivia, cercenándole al menos el
departamento de Santa Cruz, aunque la aspiración fue y es, hacerlo también con Beni y Pando.
Esta estrategia tiene un antecedente mediato hace ya 50 años atrás, en el golpe fascista de Hugo Banzer
Suárez, que tuvo como alternativa, ante un eventual fracaso, la secesión de Santa Cruz y su unión con el
Paraguay para formar un nuevo estado cuya capital sería la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Este plan
tenía el auspicio de las embajadas de Estados Unidos y el Brasil y el financiamiento de sus gobiernos y
marginalmente de la naciente oligarquía.

