La hegemonía colonial se reviste hoy de «antimasismo». Gramsci lo explica: no hay contrahegemonía organizada, y el proletariado minero, aliado con Paz, dejó sola a la resistencia campesina. La derrota no es del pueblo: es de la falta de unidad genuina.
Leer más...La tarea de las organizaciones populares consiste precisamente en romper esa cortina de humo, hacer visibles las reformas estructurales y movilizar la conciencia colectiva para defender un proyecto nacional basado en la soberanía, la justicia social y el protagonismo del pueblo.
Leer más...La COB, nacida con alma minera, es hoy más necesaria que nunca. Debe superar su anquilosamiento, readaptarse a las nuevas formas de explotación laboral y articularse con los pueblos indígenas. Su defensa del Estado Plurinacional y su lucha contra el racismo son claves para refundar el movimiento popular.
Leer más...La falta de conocimiento del trasfondo histórico del pacto ha sido el error político de R. Paz y cuyo costo es el final de su carrera política.
Leer más...Las élites agroindustriales, apoyadas por el gobierno, buscan su independencia. La pregunta clave: ¿las élites del occidente serán aliadas?
Leer más...Organizaciones sociales exigen la renuncia del presidente. La paralización de La Paz y El Alto es total. El gobierno perdió legitimidad; su diálogo tardío y nula credibilidad no frenarán la crisis.
Leer más...La democracia, en tiempos de la posverdad y de los príncipes modernos se ha convertido en el gobierno de la mentira y los pueblos, cansados, exigen la verdad en las calles, porque han visto a los príncipes desnudos.
Leer más...Bajo una aparente normalidad legislativa, se está ejecutando un cambio de modelo económico y social en Bolivia que favorece a las élites tradicionales en detrimento de los pequeños productores y de los principios constitucionales del Estado Plurinacional.
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