Stalin decía: “el partido no es solo una asociación de personas de ideas afines; también es una asociación de personas que actúan de manera similar, es una asociación militante de personas que obran de forma semejante y que luchan sobre una base ideológica común (programa, táctica). Hay dos posibilidades: que el partido degenere en una secta, en una escuela filosófica, porque solo en organizaciones tan estrechas es posible una total afinidad; o que se convierta en una sociedad de permanente debate y discusión, hasta llegar al punto en que se formen facciones y el partido se escinda. Nuestro partido no puede aceptar ninguna de estas posibilidades, por eso creo que se necesita la discusión de los problemas, pero hay que ponerle límites para salvaguardar al partido, para salvaguardar esta unidad de lucha del proletariado y no de generar en una sociedad de debate”.
Esas breves líneas discursivas de Stalin denotan claramente la visión de estar constantemente cuestionando la función del partido, lo cual es aplicable a estar constantemente cuestionando la función de gobierno, lo que tiende a afectar de manera directa al partido. Aunque algunos miembros del directorio nacional del Movimiento Al Socialismo (MAS) afirmen que no se está en el Gobierno, todo el mundo sabe que se votó por el MAS para el retorno a la democracia en 2020, y esto es ratificado en la voluntad política de mantener la unidad con los discursos del presidente Luis Arce.
(más…)