Categoría: Opinión

  • Proyectos neoliberales y Fuerza Popular

    Proyectos neoliberales y Fuerza Popular

    Bolivia, el país que realizó la ruptura con el paradigma de dominio imperial, llegando a expulsar al Embajador norteamericano y cambiar su Constitución, hoy tiene que elegir, como gobierno, entre dos neoliberales. ¿Qué pasó, como podemos explicarnos este viraje de 180 grados? Difícil tarea para ser explicada en pocas líneas, sólo diremos que la mejor síntesis de lo ocurrido en Bolivia sale de la pluma de Ernesto Guevara, el Che: “«muchos cumplimos un papel como buenamente pudimos… Muchos errores se cometieron en la parte administrativa del ejecutivo, enormes fallas se cometieron por parte de los nuevos administradores de empresas, que tenían responsabilidades demasiado grandes en sus manos, y grandes y costosos errores cometimos también en el aparato político que, poco a poco, fue cayendo en una tranquila y placentera burocracia, identificado casi como trampolín para ascensos y para cargos burocráticos de mayor o menor cuantía, desligado totalmente de las masas».

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  • Marchas de esperanza, Palestina vencerá

    Marchas de esperanza, Palestina vencerá

    Este martes 07 de octubre, la plaza 24 de Septiembre de Santa Cruz de la Sierra, la 14 de Septiembre de Cochabamba, la 25 de Mayo de Chuquisaca y el atrio de la UMSA en La Paz se llenaron de esperanza y de coraje. En cada una de estas ciudades, más de un centenar de jóvenes se convocaron de manera simultánea para expresar su rechazo al genocidio que perpetra el Estado sionista de Israel contra un pueblo inerme e indefenso como el palestino. Estas movilizaciones a lo largo del país coinciden con el segundo aniversario del inicio de la barbarie sionista en Ghaza, donde oficialmente han muerto más de 70.000 personas civiles, aunque la cifra real podría fácilmente multiplicarse por diez. Ha sido la propia ONU que, a través de una de sus misiones, ha confirmado el asesinato en masa de personas cuyo único delito es ocupar y vivir en esa ciudad, obstaculizando los planes expansionistas de Israel que, desde 1948 y a través de diversas guerras de conquista, le han robado sus tierras a palestinos que sólo aspiran a vivir en paz.

    En Santa Cruz, activistas de paz, quienes convergieron en este acto colocaron un ataúd blanco junto a cuerpos simulados envueltos en paños blancos, al estilo palestino, simbolizando a los miles de muertos y muertas, reafirmando contundentemente que aquello no es una guerra, sino un genocidio. La rabia acumulada se expresó en las cuatro ciudades con consignas tales como “Los niños de Ghaza no son una amenaza”, en abierto repudio a la mentira israelí de que se trata de terroristas de los cuales tienen que defenderse.

    Testimonios desgarradores de niños y niñas que mueren bajo la metralla y las bombas made in USA conmovieron la noche de estas ciudades. Desde lo más hondo de su corazón, en Santa Cruz, una niña recitó una poesía preguntando por los miles de niños que ya no están, pero que ella sigue esperando. Y el aire se rasgo enternecido con las canciones coreadas por las y los asistentes que proclamaron su convicción de que Palestina Libre vencerá.

    Sin miedo alguno, la condena se hizo extensiva a Tuto Quiroga que, amén de sus muchas amenazas de venganza, también ha explicitado su decisión de restablecer relaciones diplomáticas con los asesinos del Medio Oriente. Resonó en el valle: «Tuto sionista la llajta no es fascista» La masividad de las marchas y su combatividad expresada en un compacto grito de rebeldía, abre esperanzas en momentos de zozobra y desazón.

    Nada está perdido.

  • Debates en democracia, comunicación y poder

    Debates en democracia, comunicación y poder

    Pluralidad, rigor, veracidad y participación democrática. Los medios de comunicación públicos y privados deben enmarcarse en esas premisas. “A los ciudadanos se les convence con argumentos y razones, queremos medios para decir la verdad y no hacer una guerra de ondas”, había afirmado el periodista Pascual Serrano, autor de “Medios democráticos”, hace unos años.

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  • Liberales de hoy y de ayer

    Liberales de hoy y de ayer

    Mariano Melgarejo, ha pasado a la historia boliviana como: “el tirano romántico” (Max Daireaux) o el “caudillo bárbaro, o el “capitán del siglo”, estos adjetivos ocultan al reformador estatal que impuso profundos cambios estatales como ejecutor del pensamiento económico liberal. No se trata entonces de un “bárbaro” gobernando un país, sino de un “modernizador” de la economía boliviana. Como sabemos el sistema de propiedad feudal y la producción minera fueron los ejes de la economía boliviana, desde tiempos coloniales, pero el desarrollo del comercio, principalmente en la ciudad de La Paz, requería de un mercado interno dinámico, con capacidad adquisitiva, por lo tanto, había que convertir a los comunarios en asalariados, esta es una de las razones para las modificaciones en la propiedad de la tierra, juntamente con la llamada expansión del sistema de hacienda y liberando mano de obra, para migrar hacia los centros urbanos.

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  • Colonizados y amenazados

    Colonizados y amenazados

    Nelsón Condori se llama y lució el “Poncho Rojo” cuando asumió el cargo de Secretario General de la CSUTCB, en el año 2019. Fue el principal apoyo de Camacho en su aventura golpista, en el occidente del país, hoy es un activo militante de uno de los grupos de aymaras que apoyan a Tuto Quiroga.

    Los Ponchos Rojos fueron, hace mucho tiempo, los más aguerridos defensores de la identidad aymara, de la wiphala, tenían un sentido de la dignidad que conmovía, hoy divididos, como todo en el país, han buscado su vigencia personal junto a los distintos caudillos políticos, posición legítima en la política tradicional boliviana. Pero ¿Dónde quedó el orgullo aymara de la autodeterminación y la superación del pongueaje político?

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  • Un Estado miedoso

    Un Estado miedoso

    Caminar por las calles paceñas y reparar vallas metálicas, que rodean la plaza Murillo, policías en las puertas de Ministerios y oficinas públicas, la Alcaldía con una sola puerta de ingreso controlada, y numerosas movilidades con placas oficiales con vidrios raybanizados son los claros símbolos de protección ¿de qué? ¿Es un miedo a la plebe, que ha demostrado su rebeldía, frente a los gobiernos, principalmente neoliberales?

    Lo cierto es que esa demostración de protegerse, es mensajero del miedo que tiene el Estado expresado en sus instituciones, el temor de las autoridades de encarar al pueblo que siempre ha demandado atención, vigencia de derechos y conquistas, junto a la defensa de nuestros recursos naturales.

    Así los Ministerios se han constituido en fortines, en castillos de reyezuelos que disponen de lo público como un patrimonio personal, amparados en la impunidad, que es la garantía para el ejercicio del despotismo como ejercicio del gobierno y en estos castillos, en los pasillos, se suceden los actos de poder sobre el manejo económico, acerca del reparto de ganancias mal habidas, de seducciones y extorsiones a los cuerpos, especialmente de mujeres, tal como en los viejos castillos señoriales y sus cortesanas, adivinos y consejeros.

    El Estado se desmorona en la medida que sus instituciones se convierten en engranajes de una maquinaria cuya única función es la producción de nuevos ricos, de acumular capitales, sin importar que el pueblo esté demandando soluciones a los problemas creados por el propio Estado. Las venas conectoras de estos engranajes son múltiples pero todas son conductoras de la corrupción, verificada y vivida todos los días por los ciudadanos que obligados han naturalizado la “aceiteada” los “quinciños” el “timbre de agilización de trámites” el “ser vivo”, en síntesis, el sentido común de los y las bolivianas acepta de manera pasiva (en los últimos años) esta forma de “gobierno” y sus derivas de impunidad y falta de justicia.

    ¿Qué pasó con el coraje del pueblo? Ya sabemos que el proletariado minero, la vanguardia de las reivindicaciones sociales políticas y económicas, fue enterrada con el Decreto Supremo 21060 en el primer gobierno neoliberal (1985) a partir de este hecho la Central Obrera Boliviana (COB) perdió la brújula que guiaba al conjunto del movimiento popular en Bolivia, por eso las batallas libradas por el pueblo fueron guiadas por organizaciones locales como fueron los episodios de la “guerra del agua” y la “guerra del gas”. O los “autoconvocados” que dieron batalla y resistencia al último golpe de Estado.

    En tono de autocrítica podemos señalar que el periodo del “proceso de cambio” no se ocupó de fortalecer a los “nuevos actores” que acumularon la fuerza motriz para el triunfo del MAS-IPSP, no se profundizó el contenido político ideológico del proceso y la necesidad de crear una subjetividad militante y argumentada del proceso mismo, podemos decir que se trabajó en la epidermis del Estado, sin afectar su estructura, que por supuesto precisa de una gran fuerza de empuje, para desmontar ladrillo por ladrillo un Estado colonial que se mantiene y fue mantenido y reproducido por los mismos mecanismos estatales.

    Los tímidos pasos respecto a las medidas necesarias para superar las reformas y caminar el sendero de la revolución, fueron los inicios de ese temor que hoy rodea al Estado. El “Estado aparente” se impuso y el “Estado Plurinacional” está siendo zarandeado y amenazado con la muerte, son pocas las voces que proclaman una defensa de esta posibilidad de construcción de Estado y sociedad diferente, Plurinacional e intercultural, son voces que tienen en frente al neoliberalismo como gobierno y su programa de reformas ya conocidas. Para este propósito es necesario mantener el miedo, es necesario mantener los símbolos de la fuerza coercitiva que permite imponer los “paquetazos” encima de las espaldas del pueblo, un pueblo que por lo pronto no encuentra el piso para seguir caminando por tierra, territorio, pan y libertad. y libertad.

    Antonio Abal O.

  • Temperaturas electorales y variables políticas

    Temperaturas electorales y variables políticas

    El resultado electoral es consecuencia del desorden electoral que constituyó una nueva correlación política; formalmente, está concentrado en la distribución parlamentaria por organizaciones partidarias; el gobierno emergerá del balotaje y las alianzas de gobernabilidad se darán en función de las mayorías relativas y minorías de la primera vuelta.

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  • La izquierda y su laberinto post-electoral

    La izquierda y su laberinto post-electoral

    Las recientes elecciones han dejado en evidencia lo que muchos intuían: la izquierda boliviana atraviesa una de sus crisis más profundas. El mapa político resultante no solo muestra la pérdida de espacios de representación, sino sobre todo una fractura de horizonte. En lugar de una visión compartida de país, lo que emerge es un archipiélago de consignas dispersas y liderazgos incapaces de dialogar entre sí.

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