Etiqueta: Marcelo Quiroga Santa Cruz

  • Para no Olvidar

    Para no Olvidar

    El 21 de agosto, en Cochabamba, se llevó a cabo un evento organizado por el MG-ELN recordando el sangriento golpe de estado ocasionado por Hugo Banzer Suarez con el apoyo de la FSB y el MNR.

    Para esta ocasión se presentaron dos libros: “Masacres mineras en dictaduras” y “MARCELO QUIROGA”, libros escritos en base a las investigaciones hechas por la Comisión de la Verdad y complementadas con la investigación de otros militantes de izquierda.

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  • Del asesinato de Marcelo Quiroga al dictador elegido

    Del asesinato de Marcelo Quiroga al dictador elegido

    «LA METAMORFOSIS»

    El septenio dictatorial de Hugo Banzer Suárez entre 1971 a 1978 había formado al interior del Estado un grupo represor que operaba desde varias instituciones. Ejército, Ministerio del Interior y otras reparticiones eran herederas de una lógica represiva que parecía extinguida tras el fin del gobierno militar de Banzer. Sin embargo, las prácticas represivas, la tortura, la desaparición forzada, el exilio, la proscripción de las organizaciones obreras y sindicales, eran parte ya del ejercicio del poder, sobre todo, del ejercicio del poder en manos de los militares.

    La metamorfosis del “Banzer dictador” al “Banzer demócrata” estuvo marcada por los últimos actos de violencia y muerte desde el Estado. A diferencia de la transformación del gusano en mariposa, el trance de dictador a “demócrata” requería de la desaparición de todos los antecedentes nefastos, un borrón y cuenta nueva que implicaría respaldar un nuevo golpe de Estado y encubiertos por la brutalidad de sus protagonistas acertarle la estocada final a su enemigo número uno, Marcelo Quiroga Santa Cruz.

    ANTECEDENTES

    La crisis de la democracia péndulo el poder entre gobiernos civiles y militares, a la caída del gobierno fascista de Banzer y tras el ignominioso itinerario de Pereda Asbún como sucesor del fascismo, primero mediante un fraude y luego mediante golpe, la transición organizada por el General David Padilla tuvo un fugaz periodo sin represión al movimiento popular, un leve respiro que tendría el país antes de los difíciles tiempos que le tocaría vivir.

    A Padilla le tocó organizar las elecciones de 1979 en la que el candidato Hernán Siles Suazo obtuvo la primera mayoría relativa, en consecuencia, se remitía al Congreso la elección del presidente, pero el cometido quedó trunco y se encontró la salida de nombrar al presidente del Senado Walter Guevara Arce como presidente interino. Con una fragilidad evidente el gobierno de Guevara desaprovechó su paso por el ejecutivo y se enfrascó en un debate estéril, se preguntaba si, para solucionar la crisis económica se requería un año o más, y en el trance, en noviembre del 79 le sorprendió el golpe del coronel Alberto Natusch Busch.

    El golpe, huérfano de apoyo, duró solamente 16 días, sin embargo, cumplió su cometido poner en evidencia un parlamento sumido en componendas y compromisos que siguieron a las dubitaciones, actitudes contradictorias y desmentidos resultantes de la crisis política devinieron en un parlamento debilitado y ausente de autoridad moral y capacidad de maniobra. En lugar de fortalecerse, el Poder Legislativo se debilitó, perdió prestigio ante la opinión pública y esterilizó gran parte de sus acciones en debates de escaso o ningún interés nacional.

    Como solución in extremis el parlamento decide designar en la presidencia a Lidia Gueiler en su condición de presidenta de la Cámara de Diputados, que recibió el gobierno con dos mandatos: resolver la crisis económica y convocar a elecciones.

    La falta de firmeza del Gobierno de Lidia Gueiler favoreció el proceso de consolidación de los grupos fascistas. Se tiene conocimiento que altos jefes que asumieron posiciones institucionalistas fueron agredidos físicamente por oficiales subalternos, hechos que son severamente sancionados por el Código Penal Militar, pero que no se aplicó en estos casos. Los sucesivos golpes de mano del Gral. García Meza Tejada (primo de la Sra. Gueiler Tejada) contra dos comandantes de Ejército, los Generales Villarroel y Rocha Patiño, sucesivamente, fueron claros actos de indisciplina que, al no ser sancionados, abrieron la puerta para los acontecimientos posteriores. La espada de Damocles pendía ya sobre la cabeza de Lidia Gueiler por la decisión que había tomado ante la sublevación del Ejercito, destituyó al General Rocha Patiño y posesionó en el cargo al General Luis García Meza que de forma ilegal retornaba al puesto. Este hecho marcaría el destino del gobierno que pretendía llegar al 6 de agosto de 1980 en modo “piloto automático”.

    El reiterado triunfo electoral de la Unidad Democrática y Popular forma parte también de los antecedentes del golpe. En general, puede decirse que el proceso eleccionario de 1980 tuvo un significado profundamente adverso para los sectores fascistas, y para la derecha en su conjunto. El pueblo boliviano ratificó su decisión de marchar no sólo por senderos democráticos, sino dentro de un esquema de transformaciones que sentaría las bases firmes para crear condiciones de vida mejores para las grandes mayorías.

    EL GOLPE CONTRA EL JUICIO DE RESPONSABILIDADES

    La bancada del Partido Socialista en fecha 3 de noviembre del 79 emite un comunicado en el que denuncia que los objetivos del golpe propiciado por Alberto Natusch Busch en 1 de noviembre de 1979 tenía como fin interrumpir el Juicio de Responsabilidades que se promovía en contra de la dictadura de Banzer.

    No solo hubo congresistas que se plegaron al cuartelazo, sino que comprometieron su apoyo al golpe de Natusch Busch. Una complicidad encubridora caracterizó a congresistas de la comisión responsable, primero por dilatar el trámite del juicio de responsabilidades y segundo porque tras el golpe de Todos Santos parte de la documentación sustentatoria había sido sustraída de esa comisión:

    Marcelo Quiroga denunciaría en un documento fechado en 3 de diciembre de 1979: “El neobanzerismo intentó recapturar del todo el Poder Político del que había sido gradual y parcialmente desplazado con un golpe y una elección, pero la resistencia le cerró el paso. Los tanques no pudieron consolidar la aventura golpista”.

    Ante un congreso empantanado, que no hacía más que truncar el Juicio de Responsabilidades a Banzer, entre componendas y acuerdos entre el MNR-A, ADN y la UDP que obstruyeron en las comisiones todos los proyectos presentados por el PS-1, la bancada socialista decide renunciar al parlamento.

    Entre lo varios proyectos presentados por el PS-1 estaban:

    • Juicio de Responsabilidades a la dictadura (29/8/79)
    • Destitución y sanción al Alto Mando golpista (16/11/79)
    • Denuncia del retiro ilegal de 69 millones de pesos (3.5 millones de dólares por los golpistas (10/11/79)
    • Rechazo intransigente a cualquier acuerdo de cogobierno con los golpistas (Nov./79)

    Marcelo Quiroga fue más allá al denunciar 26 decretos reservados del periodo Banzerista, ¿cuál el contenido de estos decretos? entre los más escandalosos: a) autorización de la emisión inorgánica de billetes por el valor de mil millones de pesos, en dos ocasiones; b) autorización de internación de medio millar de vehículos sin el pago de impuestos, c) Pago con sobreprecio a la constructora de la autopista por 65 millones.

    El 1 de marzo de 1980 Marcelo señalaba:

    Que Banzer y quienes, junto a él, aprobaron los 26 Decretos Reservados, den cuenta de sus actos ante la Comisión Mixta y el pueblo; después de siete años de “reserva”. Nosotros, que jamás reservamos nuestra conducta y pensamiento, estamos dispuestos a enfrentar la distorsión, la complicidad del silencio y la amenaza”.

    Pero Marcelo y el Partido Socialista no solamente fustigaban al banzerismo y sus aliados, sino también en una lectura de la realidad política convocaban a la unidad ante las amenazas que se cernían sobre el pueblo, y convocaban a la izquierda a la unidad, sobre todo en tiempos en los que los tambores de golpe sonaban con mayor fuerza por su cercanía. Así el PS-1 emitiría un llamado a la unidad denominado: “LA UNIDAD AHORA O LA DERROTA MAÑANA”.

    Los golpistas parecían estar vitalmente empeñados en un “ahora o nunca”. Las ambiciones personales de la jerarquía militar vieron el tiempo en su contra, puesto que, si el gobierno electo en julio de 1980 asumía el poder hubiese enviado al retiro pasivo a aquellas generaciones que se formaron en el fascismo, según la Ley Orgánica de la Fuerzas Armadas muchos pasarían al retiro y con ello quedarían truncas aquellas aspiraciones de usufructuar el poder.

    La repetición de la vieja “fábula del lobo”, cuya llegada se anuncia tanto que al final ya nadie cree en ella, y cuando se produce, toma a todos desprevenidos e indefensos. Los rumores tienden a crear el ambiente de la fábula, pues están dirigidos a puntos previamente elegidos y con muestras de aparente veracidad que difícilmente se puede dudar de ellos.

    La “psicosis de Golpe” desarrollada por los golpistas como una operación psicológica tenía como fin desgastar rápidamente al gobierno transitorio, porque le merma autoridad ante propios y extraños, acentuaba la desconfianza de sus propios integrantes, postergaba la consideración de los problemas fundamentales y le quitó el respeto de los gobernados. De otra parte, aceleró el transfugio de los grupos oportunistas que siempre aparecen haciendo rosca ante cualquier gobierno y que, ante los rumores, tienden a entroncarse con los nuevos líderes emergentes.

    Una vez que los golpistas lograron el control absoluto de los mandos de las FF.AA. y de la Policía Boliviana, dejaron sin protección armada al gobierno de la Sra. Gueiler. Es decir, ese gobierno quedó totalmente a merced de cualquier grupo armado que saliera a las calles, pues carecía incluso de autoridad sobre los servicios de seguridad del Estado que estaban dirigidos por un ex-general de la Fuerza Aérea; que desempeñaba las funciones de Ministro del Interior.

    Para los banzeristas el gobierno de García Meza no significa más que un puente para la captura del poder total, o por lo menos para intentarlo. El gobierno en el cual participan no es la meta final; su situación actual no es la definitiva, es apenas una situación de tránsito. El propósito central es la captura del poder total y la instauración del Gral. Banzer como presidente de Bolivia. Por eso el Gral. Banzer tiene que permanecer fuera del gobierno, debe demostrar su independencia. El banzerismo es, objetivamente, uno de los soportes del régimen, pero Banzer mantiene su autonomía, su “capacidad de oposición”. El Gral. Banzer necesita un radio de maniobra en su empeño para volver a la Presidencia.

    EL GOLPE

    Para la ejecución del golpe de estado de julio de 1980, Banzer entrega un grupo de 18 paramilitares al coronel Luis Arce Gómez como grupo compacto que tendrían una tarea fundamental, eliminar toda aquella documentación que develaba su accionar ilegal y delictivo durante su mandato. Con la especial recomendación de “no fracturar este grupo” Banzer encarga al grupo paramilitar ejecutar la “operación avispón”.

    La “operación avispón” consistía en tomar por asalto la COB el 17 de julio de 1980, apresar a quienes se encontraban en su interior, pero sobre todo eliminar físicamente a Marcelo Quiroga, principal enemigo político de Banzer.

    Al mismo tiempo, 9 paramilitares de aquel grupo de 18, bajaban de una ambulancia para irrumpir en las oficinas del Congreso y buscar en la oficina del diputado Marcelo Quiroga; toda la documentación reunida y contenida en expedientes en la cantidad de 7 cuerpos que consistían en pruebas y evidencias de los delitos cometidos en el gobierno dictatorial de Banzer, fue sustraída por este grupo.

    Aquel 17 de julio, desapareció el legajo documental probatorio del carácter delictuoso del septenio de Banzer y con él, aquel valiente político Quiroga Santa Cruz, que acopió meticulosamente su contenido con la esperanza de que, en democracia el Congreso, cualquiera que fuese su composición, impidiera la impunidad y revistiera de dignidad a un país saqueado y vilipendiado.

    La muerte de Marcelo fue lamentada en todo el continente, su talante político y su impronta había de ser homenajeada por grandes latinoamericanos.

    Ignoran que Quiroga Santa Cruz permanecerá en la historia mientras quede un solo boliviano capaz de valorar el pensamiento, la integridad y el coraje de los hombres que luchan por la nacionalidad desde que el pueblo despertó a la conciencia de su miseria, de su explotación y de su propia fuerza. Los campesinos, los mineros, los hombres de clase media, correligionarios o no, que conocieron su lucha y escucharon su palabra, mantendrán viva su memoria y la proyectarán en las tareas de la liberación del presente y del futuro.”

    Juan Rulfo – Escritor Mexicano

    Concurro con toda mi congoja y tristeza para decir unas cuantas palabras de homenaje en honor de ese gran compañero y hermano que fue para mi Marcelo Quiroga Santa Cruz, martirizado y muerto por la oscura camarilla que asaltó el poder este año, otra fecha aniquiladora de las ya tan siniestras etapas que vive aquel martirizado país.

    Él fue desde el exilio político a Bolivia en busca de una esperanza, por el gran cariño que le tenía a su patria, por encontrarle un mejor y más permanente porvenir; pero los bastardos lo exterminaron. Y lo exterminaron poque su vitalidad y su rectitud intelectual eran peligrosas para los que veían en el al certero líder de un sistema progresista.

    Tenía que ser el joven entusiasta de causa justa, la victima de la injusticia que hoy se ha apoderado, esperamos que momentáneamente, de esa tierra a quien Bolívar dio du nombra.

    Nos hemos quedado sin Quiroga Santa Cruz, como también nos quedamos sin San Martin, sin Sucre y sin tantos otros que murieron sacrificándose por esta pobre América”.

    Héctor Cámpora – ex presidente de Argentina

    La “operación avispón” tuvo éxito porque no solamente desaparecieron físicamente al líder del Partido Socialista, sino las pruebas documentales necesarias para promover el juicio de responsabilidades en contra de Hugo Banzer Suarez. Desaparecidos todos los elementos contrarios al banzerismo, el camino para la trasmutación del general en “demócrata” se allanó de tal manera que Banzer y ADN pudieron entonces en las nuevas condiciones democráticas revestirse de partido político y pugnar electoralmente el gobierno.

    Tras el retorno de la democracia, al inaugurarse el Parlamento dos asientos estaban vacíos: los de Marcelo Quiroga Santa Cruz y Gualberto Vega, salvajemente asesinados en la sede de la COB, el 17 de julio de 1980. La ausencia de Quiroga Santa Cruz representaba por sí sola un cambio trascendental que determinaba que el Parlamento instalado en 1982 no fuera el mismo que se había elegido en 1980. Después de contemplar este penoso cuadro parecería que el Golpe de Estado de 1980 y toda la furiosa represión que desencadenó, tuvo un solo propósito: eliminar del escenario político la figura de Quiroga Santa Cruz.

    Para aquellos que arropan a Hugo Banzer Suarez como aquel dictador que se convirtió en “demócrata”, o aquellos que lo justifican bajo la frase “es mejor que un dictador se convierta en demócrata, que un demócrata se convierta en dictador”, es preciso recordarles que Banzer tuvo una violenta metamorfosis, el precio de su transito a la democracia fue precisamente la vida de Marcelo Quiroga, un precio muy alto que pago la historia y el país.

    Marcelo Quiroga no solo dejó un asiento vacío en el parlamento, sino un vacío en la historia política de Bolivia tan grande y duradero que todavía se siente la congoja de su ausencia, la oportunidad para rememorar su legado convoca siempre a tenerlo presente.

    Roy Estrada

  • De García Meza al Golpe de Añez

    De García Meza al Golpe de Añez

    Este 17 de julio se cumplen 41 años del Golpe de Estado de Luis García Meza, que junto a una Junta de Comandantes llevó unos de los golpes más cruentos de la historia boliviana. Ese 17 de julio en 1980, dicen los historiadores, el objetivo era asesinar a Marcelo Quiroga Santa Cruz, líder del Partido Socialista (PS-1).

    Al amanecer de ese 17 de julio, la presidenta Lidia Gueiler era informada del alzamiento de una parte del Ejército, en la ciudad de Trinidad, de inmediato Juan Lechín Oquendo, secretario ejecutivo de la COB, había convocado a una reunión de emergencia del CONADE. Más tarde, como a las 11.30, se efectuó el asalto a la COB, haciendo fuego contra la humanidad de Marcelo, las otras balas contra Carlos Flores Bedregal, quien muere en el acto y luego asesinan al dirigente minero Gualberto Vega Yapura.

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  • Romper la maldicion del eterno retorno

    Romper la maldicion del eterno retorno

    Si algo nos enseña la historia es que no hay revolución irreversible, que a un ciclo revolucionario suele seguir un  ciclo contrarrevolucionario y con ello la restauración y  venganza de las clases dominantes contra un pueblo que se atrevió a transitar senderos de cambio, fue lo que vivió Bolivia en el ciclo Noviembre 2019 a Noviembre 2020.  

    Mucho menos podemos olvidar, que es la impunidad la que facilita las restauraciones. Fue la impunidad de Hugo Banzer conseguida a costa del asesinato de Marcelo Quiroga Santa Cruz,  lo que le permitió  volver a Banzer y su partido ADN al poder travestidos de demócratas, gatopardismo se llama a esa cosmética de la restauración política.

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  • El legado del Huracán

    El legado del Huracán

    Edgar Ramírez, el mítico dirigente minero apodado “Huracán”, fue de aquellos que se elevó por encima de sus pares con una estatura moral difícil de encontrar: firme de convicciones, hombre que no tenía embargada su voz con nada ni con nadie, transitó la vida con humildad, huyendo de la fama, de los halagos y los elogios como de la peste. Leal a la certeza de que el poder de transformación de la sociedad es un hecho colectivo y no de individualidades, huía de la notoriedad para refugiarse en el crisol de la lucha anónima, pero efectiva. Lo pinta de cuerpo entero aquella anécdota de la inauguración de su obra, las modernísimas instalaciones del Archivo Histórico de la COMIBOL; entonces, el ministro de turno envió una placa en la que, para no salirse del libreto de los figurones, hizo colocar su nombre. Vísperas de la inauguración, manos de un ex perforista de interior mina la hicieron retirar y fundir de nuevo, para escribir en ella que esa obra se debía sólo al sacrificio y a la entrega de todos los anónimos trabajadores mineros de su patria.

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  • La violencia paramilitar

    La violencia paramilitar

    Sucre ha sido conocida como “capital del racismo” por los sucesos del año 2008, cuando ninguna organización ni autoridad pudo frenar los actos racistas contra representantes de pueblos originarios, desde ese momento la ciudad de Sucre tuvo manifestaciones racistas como el cuestionamiento a las imágenes de Zarate Willka en los billetes de 50 bolivianos.

    Hoy la población de Sucre asiste a nuevos hechos violentos, pero por parte de grupos paramilitares que cuentan con la complicidad de la policía boliviana, para nadie es desconocido que el grupo paramilitar organizado en Cochabamba es el grupo de choque activo que tiene el núcleo golpista para generar hechos violentos, alentado por el propio gobierno a la cabeza de su ministro Arturo Murillo.

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  • De “socialista” a socio listo

    De “socialista” a socio listo

    Ha contestado Jerjes Justiniano a mi nota referida a su camaleonismo pero, como siempre, para no responder nada. Me atribuye desconocimiento de una parte sustancial de la historia de la política boliviana, para inmediatamente lanzar dardos ponzoñosos contra la figura y la obra de Marcelo Quiroga Santa Cruz. Inútil faena. De Marcelo se acuerda el pueblo y es objeto de estudio y seguimiento no sólo de los muchos intelectuales honestos que abundan en nuestra América. Del que se autoproclamaba socialista, casi nadie…

    Señala que “Marcelo Quiroga Santa Cruz fue un divisionistas de izquierda (sic!)…”, para, a continuación, tergiversar la historia y mostrar una faceta del líder socialista que no corresponde a su trayectoria: “Lo patriótico y lo responsable era estrechar filas en torno a la UDP sin embargo Marcelo no lo hizo, aunque primero le pidió al Dr. Hernán Siles Zuazo ser él el candidato…”. Con esta versión, Marcelo pasa a ser un politiquero de la misma calaña del autor del brulote; un simple interesado en ser candidato a como dé lugar, a negociar y negociarse sin más ni más.

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  • Tendencias electorales vistas desde una comunidad

    Tendencias electorales vistas desde una comunidad

    Las Huertas es una pequeña comunidad asentada en las serranías de la provincia de Vallegrande, en el departamento de Santa Cruz. Allí es posible llegar gracias a los caminos vecinales construidos por voluntad de su gente que, en las postrimerías del anterior siglo, aportó con no pocas jornadas voluntarias de trabajo. Con sus propias herramientas y contando ocasionalmente con el apoyo de alguna entidad estatal y de donaciones, los valles cruceños han visto construir, de esa forma, cientos de kilómetros de caminos.

    Los habitantes de Las Huertas son pobladores rurales que cultivan papa, maíz y hortalizas que comercializan, por lo general, en el mercado campesino de la ciudad capital de esa provincia. La región es conocida por ser parte de la denominada Ruta del Che, aquella senda larga y aún inconclusa que se inició en Ñancaguazú y se prolongó hasta La Higuera y Vallegrande. Por sus polvorientas sendas pasó aquel puñado de sobrevivientes encabezados por Inti Peredo y el cubano Pombo, para eludir un gigantesco cerco de miles de soldados, en una epopeya que dejó en ridículo el pírrico triunfo asesorado por los boinas verdes norteamericanos que mandaban a las tropas de soldados bolivianos.

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