Cien días de… Inca(PAZ)pacidad

El amigo leal de Paz Pereira, Samuel Doria Medina, dentro de sus variadas arengas nos había anunciado que él era el único para sacar el país adelante, nos prometió rescatar al país y para ello manifestó a voz en cuello, de forma rimbombante “¡Mi compromiso es 100 días, carajo!”

Doria Medina que es otro aliado de Paz, es más, tiene a más de dos piezas fundamentales en el Ejecutivo que son su aporte al gobierno para justificar su pasado, como ya lo habíamos señalado de quienes otrora formaron parte del MIR, tiempo donde desde una estrategia oculta, pretendieron privatizar el país, entregando nuestros recursos a manos de las transnacionales.

Hoy se repite la historia donde vemos a un gobierno con su principal aliado (Doria Medina) quien le aseguro a Paz Pereira, el renacer a la Bolivia, desde su trilogía anunciada el 8 de noviembre, “Dios, Patria y Familia”, tan similar a la del dictador del septenio banzerista: “Orden, Paz y Trabajo”, los cien días no resuenan como en su campaña, quizás solo la bronca de su propia gente que grita a carajazos en reuniones de gabinete.

El gobierno acaba de cumplir 100 días de gestión con más sombras negras, que luces tenues que no alumbran nada. El gobierno posesionado el 8 de noviembre de 2025 pretendía hacer una jugada maestra sacando su primer decreto, el 5503, para decir que se hacía fuerte, pero ni con sus anuncios que el tal decreto no iba a retroceder ni un milímetro, los primeros días abroga el decretazo, renunciando a reprimir, apresar y confinar como hiciera Paz Estenssoro con el 21060 en 1985.

En esos 100 días, la única luz tenue que logró consenso nacional fue la eliminación de la subvención a los precios de los combustibles, pero, sin embargo, ya se habían registrado algunos hechos llamativos en poco tiempo como el asesinato de un colaborador mano derecha del primer mandatario en Tarija con modus operandi ajuste de cuentas narco.

Posteriormente, se anota otro caso protagonizado por una ex diputada cruceña a la que se le permite salir del país violando la ley que exige a parlamentarios salientes permanecer por lo menos tres meses en territorio nacional una vez fenecidos sus mandatos, y cuando esta retorna lo hace con 32 maletas en vuelo privado proveniente de los Estados Unidos y presentando un pasaporte diplomático caducado, sin saber hasta ahora, la existencia de las famosas maletas, el gobierno en ese tema, bien gracias.

Y como la cereza a esa tortita se puede encontrar en los tanques de gasolina de motorizados privados y del transporte público, que con el incremento del cien por ciento del litro, la gasolina se comercializaba infectada de carbonilla, lo que provocó averías costosísimas de reparación. ¿No era acaso presidente que no iba a existir más colas, que se superaban los problemas un día después de su inaugurada gestión?

A pesar del absurdo, todavía hay una coartada, el gobierno dice que la culpa la tiene Luis Arce que contrató la compra de ese maldito combustible e instruyó la suspensión de los controles de calidad a cargo de la UMSA en noviembre de 2024.

Entre otros temas, se sigue denunciando los sobreprecios en YPFB, la novela con Lara y Paz entre insultos y amenazas mutuamente llamándole traidor el primero, pero para variar se tiene a un desubicado canciller que insulta a las mujeres embarazadas que piden que no se las saque de esa repartición, siguen repitiendo como loros algo que no pega: “Bolivia para el mundo, el mundo para Bolivia”, cuando lo más claro debería ser: Bolivia para EEUU y de éste para Bolivia.

Pero hay más, alguno de sus detractores le hizo recuerdo que se cumplen los primeros 100 días de gobierno sin que se haya aprobado el Presupuesto General del Estado, lo que, a su juicio, refleja una gestión centrada en la coyuntura electoral.

Le recordó que no hay leyes económicas, no hay presupuesto y no se ven señales de una agenda de reactivación. Le ha manifestado que es hora de ponerse a trabajar, y comparó la gestión boliviana con la de Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, quien en menos de dos semanas, impulsó una nueva Ley de Hidrocarburos en su país.

El contexto internacional está ofreciendo grandes oportunidades económicas que Bolivia no las está aprovechando, debido al alza en los precios de minerales como la plata, el estaño y el oro. La Asamblea Legislativa no se preocupa de elaborar Leyes para ese cometido, todos vemos que Paz Pereira tiene instalada una Asamblea que está llena más de floreros plásticos que gente pensante y con ganas de trabajar.

Fueron 100 días de más ruido que nueces. ¿Habrá gestión para otros 100 días? Ni siendo optimista, porque a Paz Pereira y su gabinete que farrea desde el viernes en los carnavales, ya le vienen haciendo coplas carnavaleras y carnestolendas donde en su contenido, tarareamos de las improvisaciones de un gobierno que lamentablemente no le achunta a nada.

*Luis Camilo Romero, es comunicador boliviano para América Latina y el Caribe

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