Mujeres y Bosques: Una Alianza Indispensable para el Futuro Sostenible
La participación de las mujeres en las políticas ambientales y en el cuidado de los bosques constituye uno de los pilares del desarrollo sostenible, la justicia climática y la democracia ambiental. Numerosos estudios de organismos internacionales muestran que cuando las mujeres participan en la gestión de los recursos naturales, las decisiones suelen ser más inclusivas, sostenibles y orientadas al bienestar de las comunidades.
La crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la deforestación representan algunos de los mayores desafíos de nuestras ciudades. En este contexto, la participación activa de las mujeres en la formulación de políticas ambientales y en la gestión de los bosques no solo responde al principio de igualdad de derechos, sino que constituye una condición esencial para alcanzar un desarrollo sostenible, resiliente y justo.
Las mujeres poseen conocimientos, experiencias y prácticas vinculadas al cuidado de la biodiversidad, la gestión del agua, la producción de alimentos, la restauración de ecosistemas y el manejo sostenible de los recursos naturales. Sin embargo, históricamente han estado subrepresentadas en los espacios donde se toman las decisiones ambientales.
Es una comprobación que las mujeres son guardianas de conocimientos ambientales. En comunidades rurales e indígenas, las mujeres conservan saberes sobre: especies forestales nativas plantas medicinales; semillas tradicionales ;conservación de suelos; manejo del agua; restauración de ecosistemas; y especialmente producción agroecológica ya que ellas por garantizar la alimentación para la familia cultivan una serie de alimentos y no les interesa solo aumentar la producción para la venta Estos conocimientos son fundamentales para enfrentar la crisis climática y conservar la biodiversidad.
La participación en la toma de decisiones genera políticas más completas y legítimas, incorpora perspectivas relacionadas con:salud pública, cuidados; movilidad sostenible; seguridad en el espacio público; acceso equitativo al agua ;calidad ambiental; bienestar de niñas, niños y personas mayores.
Los bosques son necesarios porque proporcionan beneficios esenciales para la vida cotidiana, regulan el clima; capturan carbono; mejoran la calidad del aire protegen las fuentes de agua; reducen el riesgo de inundaciones; disminuyen las temperaturas urbanas; favorecen la salud física y mental, ofrecen espacios seguros para la recreación y el encuentro comunitario. Las mujeres también fortalecen la conservación de los bosques, diversas investigaciones muestran que la participación de las mujeres mejora :la protección de los bosques la vigilancia comunitaria; el uso sostenible de los recursos naturales la restauración ecológica; la prevención de incendios forestales; la gestión participativa de áreas protegidas. Promueven una economía del cuidado de la naturaleza, y reconocen que la protección de la naturaleza es una tarea esencial para sostener la vida. Las mujeres impulsan iniciativas como: viveros forestales; reforestación;, agricultura urbana; huertos comunitarios; recuperación de espacios públicos, reciclaje, economía circular., y educación ambiental.
Para muchas mujeres, especialmente quienes asumen tareas de cuidado, estos beneficios tienen un impacto directo en su calidad de vida
En Cochabamba, donde la reducción de áreas verdes, la presión sobre el Parque Nacional Tunari y la expansión urbana representan desafíos importantes, la participación de las mujeres puede ser decisiva para: proteger los bosques urbanos y periurbanos; promover una planificación territorial sostenible; fortalecer la gestión comunitaria de áreas verdes; impulsar programas de reforestación con especies nativas; desarrollar viveros comunitarios administrados por organizaciones de mujeres puede convertirse en un eje estratégico para avanzar hacia una Ciudad Cuidadora y una Ciudad Bosque, donde la naturaleza, la igualdad de género y la democracia ambiental sean pilares del desarrollo local.
Cochabamba, 26 de julio de 2026
Arq. Marìa Isabel Caero P.





