La oposición política ya no es la de años ‘80 o ‘90. Su altura política para los debates y su calidad en proponer con argumentos sólidos es de extrañar, porque sabíamos que formaba parte del aprendizaje en democracia.
Las exposiciones de diputados y senadores en la época de la UDP y en la época de gobiernos neoliberales, daba gusto escuchar porque podíamos afirmar que eran como una propuesta de tesis de grado que se exponía y que ganaba los aplausos de ambos bandos de quienes fungían como oradores en una eficacia sin límites.
(más…)







