La “lettre de cachet” (carta sellada) en tiempos de la monarquía absoluta en Francia servía para detener a cualquier persona que el Rey viera conveniente, con esta orden una persona era detenida e inmediatamente enviada a la tenebrosa cárcel de La Bastille.
En tiempos de las monarquías absolutas, la voluntad del Rey era la ley y todos los derechos se encontraban amenazados por una policía incondicional a la voluntad del Rey.
Estamos expectantes cada día de un cuadro de lo más catastrófico en la gestión del gobierno de facto, más aun cuando a la improvisación se añaden los cambios de ministros y que en menos de una semana se retiren dos; no solo por contagios de la pandemia sino por la ineficiencia de sus mismas autoridades.
Lo curioso de ello y que me llamó hasta la risa, es que hasta el ácido vocero de los oficialistas, el periodista de Panamericana, saltó de su asiento al enterarse el pasado miércoles, el cambio del ministro de Economía, José Luis Parada por Oscar Ortiz.
Pero más llamó a la desazón de todos que un ministro que se ocupa dizque de la seguridad y de la soberanía como es el de Defensa, el exmilitar Fernando López, asuma el cargo de otro ministerio como es de Salud.
Las organizaciones urbanas de sectores profesionales, sociales y territoriales de Cochabamba y el país, manifestamos nuestra preocupación por la violenta y pésima gestión del Gobierno de facto, al respecto denunciamos lo siguiente:
Desde los luctuosos sucesos de Senkata y Huayllani, donde se han perpetrado crímenes de lesa humanidad que han cobrado la vida de 37 bolivianos y han dejado más de 800 heridos y cerca de 1.400 encarcelados, el régimen de Jeanine Añez ejerce una brutal persecución política, y utiliza la emergencia sanitaria para penalizar la divergencia, la solidaridad y la libertad de expresión.
La estrategia del mal gobierno incluye el despliegue de montajes de diversa naturaleza, que luego sus mismos operadores tipifican como “sedición”, “terrorismo” o “atentado contra la salud”, aunque los únicos que atentan contra la salud son ellos con su probada incapacidad y corrupción. Un ejemplo de estas acciones es la intervención militar a la represa de Misicuni con el pretexto de un falso atentado, para de esta manera buscar un enfrentamiento con los comunarios y después acusarlos. Otra muestra son los extraños ataques a torres de telecomunicación que luego se endilgan sin pruebas a sectores sociales.
Las organizaciones sociales urbanas y sectores profesionales de todo el país, estamos cansados e indignados del irrespeto a los derechos humanos de parte del Gobierno transitorio, razón por la cual denunciamos a nivel nacional e internacional que en Bolivia con el golpe violento de Jeanine Añez se han cometido flagrantes atentados en contra de la vida, la integridad y la dignidad de las personas, a miles de bolivianos se les prohibió y limitó a movilizarse para manifestarse públicamente en defensa de un proceso de cambio y a todos quienes estuvieran en desacuerdo con las medidas dictatoriales y violentas de las ocasionales autoridades transitorias.
La acción conjunta de los policías y militares que sembraron luto en las familias bolivianas, obedeció a órdenes de matar como mensaje directo de la violencia estatal que se instauraba para acallar cruelmente al pueblo, que en su mayoría eran hermanos en situación de pobreza que salieron sin saber que ponían en riesgo su integridad por defender sus derechos. En noviembre negro de la historia reciente, se han cometido masacres en Senkata de El Alto de La Paz y en Huayllani de Sacaba Cochabamba, donde murieron 36 personas, quedaron como 833 personas heridas y cerca de 1504 arrestadas o aprehensiones ilegales.
No cabe duda que el mes de noviembre ha significado un cambio profundo en la política de nuestro país. Este cambio ha llegado con mucha violencia, con muchos ataques a lo establecido y con agresiones personales y también porque no decirlo con resistencias de personas que han visto un retroceso en las conquistas logradas.
No olvidemos que se masacraron a quienes intentaron defender con sus cuerpos ese cambio forzado y violento que se realizó en base a mentiras de fraude por quienes permanentemente han estado en oposición al proceso, políticos que han perdido sus privilegios económicos y de clase.
Se ha roto el equilibrio y la estabilidad en la que nos acostumbramos a vivir durante 14 años, se ha desvirtuado aquello que llegó a ser un ejemplo para el mundo entero, que fue el gran adelanto de nuestra Constitución: el Estado Plurinacional, la ampliación de los derechos humanos de todos y todas, la propuesta de los Derechos colectivos de los pueblos y la inclusión de quienes fueron discriminados desde la colonia, los indígenas y las mujeres.
Las organizaciones sociales urbanas y sectores profesionales de todo el país, después de conocer el anuncio del Ministerio de Gobierno a través del Viceministro de Seguridad Ciudadana sobre el “encapsulamiento” de la región del Trópico, manifestamos lo siguiente.
En sentido estricto este anuncio le correspondía al Ministerio de Salud y no así a un funcionario de rango medio del Ministerio de Gobierno, un Ministerio que por cierto está a cargo de Arturo Murillo Prijic, alguien que siempre actuó de manera hostil, amenazante, con resentimiento y odio a la población del trópico de Cochabamba y a todos los sectores que no comulgan con las políticas nefastas de este gobierno corrupto e incapaz. No contentos con esta acción política de represalia, hacen público el estado de salud de una de las autoridades municipales, exponiendo de manera cobarde a él y su familia a la estigmatización colectiva.
Hasta hoy pasaron 90 días de crisis sanitaria y 78 días de cuarentena, el pueblo pese a su hambre hizo un gran sacrificio y cumplió responsablemente este encierro. Pero ¿qué hizo el gobierno nacional en todo este tiempo? Pues no hizo absolutamente nada para prevenir y contener al COVID- 19, el gobierno nacional es un completo fracaso, son los únicos responsables de esta catástrofe sanitaria que afecta todo el pueblo boliviano, son responsables de que ahora nuestro país tenga más de 14.000 casos positivos y su meta es llegar a los 100.000 casos positivos hasta fines de este mes, tal como lo anunció la Ministra de Salud en pasados días.
Lo anunciamos anteriormente y nos ratificamos, este gobierno maneja la pandemia como estrategia política perversa y no como una Situación de Emergencia, ahora que la crisis sanitaria empeora el gobierno corrupto e incapaz se lava las manos y les pasa la responsabilidad a los departamentos y municipios, donde no existen condiciones materiales para cumplir con esta misión, no les interesa la vida del pueblo, ya lo demostraron en las masacres de Huayllani y Senkata. Están promoviendo la catástrofe sanitaria para prorrogarse en el poder. Este “encapsulamiento” primero que es un término erróneo y segundo que solamente la presencia militar y policial no resolverá absolutamente nada, en sentido estricto se deberían implementar “Cordones de Protección Sanitaria”, donde fundamentalmente se cuente con el presupuesto, infraestructura, equipamiento, insumos y los ítems necesarios, así como autoridades capaces y dispuestas a trabajar y coordinar efectivamente para el control de la pandemia.
Lamentablemente la cantidad de casos confirmados, sospechosos, recuperados y fallecidos por el COVID-19 no son transparentes, alertamos de que se está manipulando esta información y con esto se quiere justificar la intervención militar y policial a ciertas regiones, en esta cuarentena dinámica se están aplicando criterios políticos antes que sanitarios.
Con todo lo antes mencionado, denunciamos ante el país y el mundo que esta medida es unilateral, autoritaria y revanchista, con esta acción lo único que se busca es reprimir, acallar y escarmentar a través del hambre, sufrimiento y la vulneración de los derechos humanos de la población del trópico.
Rechazamos estos actos de agresión y provocación que sólo buscan la resistencia de la población para justificar una intervención violenta del gobierno, estamos conscientes del peligro de esta enfermedad y también de la necesidad de tomar medidas para prevenir el contagio; primero la vida, nuestra salud y la economía de toda la población del departamento y del país.
A todas las y los compañeros de la Región del Trópico de Cochabamba, estamos profundamente agradecidos por su solidaridad con la población en tiempos de crisis sanitaria y su indiscutible aporte en la transformación histórica de nuestro Estado. Reconocemos su fortaleza orgánica y estamos absolutamente convencidos de que en esta situación de crisis tienen toda la capacidad de enseñarle a gestionar una crisis sanitaria al gobierno fascista, corrupto e incapaz.
ELTRÓPICO NO ESTÁ SOLO!!! NECESITAMOS POLÍTICAS DE SALUD ANTES QUE POLÍTICAS DE REPRESIÓN SOLO EL PUEBLO, SALVA AL PUEBLO Cochabamba 08 de junio de 2020
audio del pronunciamiento
ASPROMTSC
AUTONOMÍA FRENTE UNIVERSITARIO
BLOQUE DEPORTISTAS POR EL CAMBIO
BLOQUE ÑEQUE (TIQUIPAYA)
BLOQUE PATRIOTICO POR LA UNIDAD COCHABAMBA (BPU)
BLOQUE SALUD VALLE ALTO CONO SUR
COLECTIVO CORAJE
COLECTIVO PLURINACIONAL COMUNITARIO
COLECTIVO SALVAJES INSURGENTES
COLECTIVO URBANO MUJERES QUE LUCHAN
COLUMNA SUR
COMUNIDAD ATIPASUNCHIK
COMUNIDAD DE ESTUDIOS PACHA
COORDINADORA DE BASES PLAZA 14 DE SEPTIEMBRE
COORDINADORA QUILLACOLLO-ZONA ANDINA
D-6 SACABA
D-8 ZONA SUD
DIRECCIÓN DEPARTAMENTAL DE PROFESIONALES MAS-IPSP CBBA
En la década del 70, las dictaduras militares que asolaron América Latina con la bendición de los Estados Unidos, implantaron el terrorismo de Estado para anular a los movimientos populares e impedir a la ciudadanía, el ejercicio de sus derechos elementales. Se denomina terrorismo porque, provocando terror en la gente, la inducen a mantenerse callada, a no reclamar por las injusticias, a no expresar sus ideas ni a organizarse por mejores condiciones de vida.
Esta estrategia de dominación y exterminio fue ideada por los gobiernos de Estados Unidos en su lucha contra el comunismo. Entonces acusaban a toda oposición de ser parte de la conjura soviética contra lo que graciosamente llamaban «el mundo libre».
Hace pocos días oficiales subalternos de las Fuerzas Armadas, asignados a la ciudad de El Alto, denunciaron mediante una carta leída por la red televisiva ATB dos graves irregularidades cometidas por la Policía Nacional. La primera de ellas señala la extendida práctica del personal policial dedicado a extorsionar a ciudadanos que por diversas razones salen a la calle rompiendo la cuarentena. La mayoría de las veces en busca de alimentos para sus hijos.
La segunda denuncia, tan grave y mucho más que la primera, tiene que ver con el tenebroso papel que hoy está jugando la Policía Nacional contra el pueblo boliviano en plena pandemia. La denuncia del personal militar que participó en el operativo del supuesto bloqueo de Senkata señala, con evidencias tangibles, que el bloqueo fue un montaje realizado por el personal de inteligencia policial, ministerio de gobierno y gente afín a la alcaldía de Chapetón con el objetivo de criminalizar la protesta que presuntamente estaría dirigida por dirigentes del MAS.
Esta maniobra policíaco-política que entre otras cosas tienen como objetivo socavar la base electoral del MAS en El Alto y generar indignación en el resto de la población boliviana forma parte de la nefasta estrategia política para reafirmar la acción represiva pero al mismo tiempo silenciar los escandalosos y dantescos casos de corrupción del régimen que está convirtiendo al Estado en un botín de guerra. Empero, forma parte de esta estrategia ruin, afectar el prestigio de las FF.AA. al enfrentarlas con supuestos movimientos que presuntamente están dedicados a romper la cuarentena.