En “Janiwa: Un cuerpo sociocultural y político frente al gobierno de Paz Pereira”, Julio Chambilla reflexiona sobre el significado político y cultural del término aymara janiwa (“no”), entendido no solo como una negación lingüística, sino como una afirmación radical de dignidad, memoria histórica y resistencia colectiva. El autor contrapone la lógica occidental, basada en el individualismo racionalista del “pienso, luego existo”, con la cosmovisión andina, donde la verdad surge de la experiencia colectiva del jiwasanaka (nosotros), de la memoria compartida y de la continuidad entre pasado, presente y futuro.
(más…)Etiqueta: Protestas
-

El Menos Peor: Ascenso, Traición y Levantamiento en la Bolivia de Rodrigo Paz Pereira
En menos de siete meses de gestión, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira ha logrado lo que pocos hubieran imaginado posible: reunificar en la indignación a comunidades indígenas, campesinas y al pueblo trabajador boliviano. El binomio Paz–Lara llegó al poder tras unas elecciones marcadas por la desconfianza: en primera vuelta, los votos blancos y nulos alcanzaron el 21,92%. En segunda vuelta, Paz obtuvo el 66% no por convicción popular, sino como «el menos peor» frente al retorno de Tuto Quiroga, figura ligada a la privatización y a los peores índices de desigualdad de las últimas décadas.
(más…) -

ERA EN ABRIL
Aunque nada tenga que ver con aquella bellísima canción de Juan Carlos Baglietto a dúo con Ana Belén, dedicada a la ternura entre una madre y su hijo, abril nos depara grandes sorpresas desde el inicio del siglo. Una de ellas fue la denominada “Guerra del Agua” de abril de 2000.
Este mes también concentra fechas clave en la historia boliviana: el 9 de abril, la Revolución de 1952; el 17, la fundación de la Central Obrera Boliviana (COB); y el 22, el Día de la Madre Tierra, una conmemoración que, sin embargo, no termina de asumirse plenamente. Las instituciones no logran garantizar el respeto a las normas que protegen a la naturaleza ni hacen efectiva la defensa de la Pachamama.
Las jornadas de abril de 2000 marcaron el surgimiento de una fuerza social que, en su momento, anunciaba la construcción de un gran movimiento nacional y latinoamericano. Fue entonces cuando la Coordinadora Departamental del Agua y la Vida lanzó la convocatoria al bloqueo indefinido en Cochabamba, como respuesta a una enérgica presión social.
Pero lo que marcará la pauta en este nuevo abril son los decretos que el gobierno de Rodrigo Paz Pereira ha venido emitiendo. Uno de ellos es el Decreto Supremo 5595, que implementa el programa “Tranca Cero”. La paranoia gubernamental llega a extremos cuando a Paz Pereira se le ocurre gobernar por decreto. Hasta ahora ha emitido más de 50 decretos, intentando justificar su estilo de gobierno, pero sin mostrar la más mínima voluntad de mirar siquiera de reojo la Constitución Política del Estado, cuyas normas parece ignorar por completo.
Su programa “Tranca Cero” hace alusión a su muletilla cansona, repetida una y otra vez en sus discursos. Según el decreto, se elimina la exigencia de presentar fotocopias del carnet de identidad y certificados de nacimiento, como si con ello se fuera a erradicar la burocracia estatal, un problema enquistado desde hace décadas en el país.
Otro hecho llamativo es el instructivo del Ministerio de Educación, que dispone la realización de “actos breves” y la participación únicamente de “pequeñas delegaciones de estudiantes” en los desfiles cívicos. Plantear “actos breves” y “delegaciones reducidas” implica asumir que el civismo es una actividad secundaria o prescindible, cuando en realidad forma parte de la educación integral y de la preservación de la memoria colectiva.
Reducir ese legado a actos simbólicos con pocos estudiantes es minimizar el sacrificio de generaciones enteras. La memoria histórica debe ser explicada, compartida y vivida por todas las comunidades educativas. Un país que olvida su historia se vuelve vulnerable y pierde el rumbo. De ahí que sea justificable la protesta de bordadores, artesanos, payasos y fotógrafos ante la prohibición de estas actividades, que formaban parte de su quehacer cotidiano y, sobre todo, de su sustento económico.
Finalmente, el Gobierno nos presenta otro “cuentito” con bombos y platillos: mediante videos y fotografías, intenta mostrar la existencia de una red de sabotaje y robo de combustibles que operaría entre Bolivia y Chile, y que en cinco meses habría alterado el combustible de 5.000 cisternas, afectando unos 150 millones de litros comercializados en el país.
Según el Ejecutivo, entre octubre del año pasado y marzo de esta gestión ingresaron al país unos 150 millones de litros de combustible “adulterado con agua sucia y aceite usado”, que habrían causado daños en el parque automotor. Sin embargo, en ningún momento se presentan los autores o responsables de esa red. No hay detenciones. Solo ruido mediático como parte del show oficial.
El gobierno quiere acostumbrarnos a que se gobierne por decreto. Todos lo afirman, y está claro que, si bien el Ejecutivo puede dictar decretos, no puede “gobernar por decreto” en el sentido pleno de legislar o sustituir al Órgano Legislativo. Así, mientras unos andábamos expectantes al desenlace de la selección de fútbol, otros se afanaban rápidamente en aprobar decretos y leyes en contra del pueblo.
*Luis Camilo Romero, es comunicador boliviano para América Latina y el Caribe
-

Historia de otro éxito malgastado
El bloqueo de caminos que empieza a desmovilizarse puso en jaque no sólo al gobierno de facto, sino al conjunto de la institucionalidad que se afana en preservar las formas para no cambiar nada. Diversos informes apuntan que la movilización fue superior en cantidad de puntos de bloqueo como en el número de movilizados, a la que dio fin al gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Losada. La explicación de esa fortaleza espontánea va más allá de un pedido aparentemente caprichoso por fijar fecha para una elección incierta. Se encuentra en la desesperación de la gente, particularmente la más humilde, que ha visto como su economía se derrumba, su salud está a la deriva por la improvisación y la negligencia, la educación de sus hijos en el limbo, sus derechos pisoteados… suma de calamidades bajo un gobierno soberbio que lo único bien que hace es amenazar y perseguir al fantasma del MAS.
(más…) -

¿Quién dirige el Ministerio de Salud en Bolivia?
En Bolivia se vive con sorprendentes noticias diarias provenientes del gobierno de facto, que muestran la improvisación, la ausencia de profesionalismo sectorial y el manejo politizado de la administración de un Estado. Asimismo, se vive en tensión permanente, bajo amenaza y acciones de represión a dirigentes de organizaciones populares y sociales y también a personas voluntarias que resuelven ser solidarias con otros frente a la difícil situación económica que atraviesa la mayoría de la población boliviana.
En nuestro país no sólo está penalizada la solidaridad, sino también la mitigación de los males que aquejan a la salud de la mayoría de los bolivianos. Con el uso de manidos pretextos en sentido de que la falta de infraestructura, de insumos, etc., se debía a la herencia de la gestión de Evo Morales, se intentó encubrir la falta de planes de contención epidemiológica y se supuso que, con una cuarentena militarizada, habrían de resolver todo. Lastimosamente, después de cuatro meses de declarada la emergencia sanitaria, aún no llegan los 500 respiradores prometidos, los reactivos para el diagnóstico del COVID19 han tenido que ser adquiridos por gobernaciones y municipios, incluyendo la compra de medicamentos, equipos de laboratorios, entre otros.
(más…) -

¿Gasto absurdo o incapacidad de gobernar?
Ahora el estallido social es mayor por la eliminación del Ministerio de Culturas y otros ministerios. Si antes fueron las redes sociales y algunos medios ahora serán las calles los espacios de protesta, como ya está sucediendo en Oruro, La Paz y Cochabamba, de personalidades ligadas al arte, la música, teatro y al cine.
Para el sector, la aguda crisis de la institucionalidad cultural tocó fondo con el cierre del Ministerio de Culturas; independientemente de reclamar el derecho conculcado, ahora deberán centrar su demanda ante la Asamblea Legislativa y el Ejecutivo transitorios para un Fondo Especial de Emergencia Cultural, en una ley extraordinaria.
(más…) -

Si Evo me lo solicitara

Asumiendo que Evo Morales me solicitaría un borrador de contestación a la brillante nota del Ministro de Gobierno, lo haría en los siguientes términos:
Señor Ministro:
(más…)
En respuesta a su nota, cuyo contenido se resume en mantener la idea de que somos promotores de las protestas en Bolivia y de proteger los cultivos de coca, me cabe señalar lo siguiente:


