Cuenta la historia que, en el año 64 de la era cristiana, acaeció un gigantesco incendio en la ciudad de Roma, por entonces, la capital del imperio y una de las ciudades más importantes de aquella época. Eran tiempos en los que los cristianos –aquellos verdaderos y no los que ahora, tras ese nombre, llevan la biblia al Palacio Quemado para disimular sus crímenes– eran perseguidos sañudamente, como campesinos y pobladores de las barriadas de nuestras ciudades. Estoicos, resistían la represión, organizándose tras la palabra de Jesús, el Nazareno, que había proclamado subversivamente su simpatía por los pobres y explotados de esa y de todas las épocas.
(más…)Autor: Xavier Contreras
-

Nuevo golpe artero al pueblo boliviano
El desgobierno de facto encabezado por la autoproclamada Jeaninne Añez acaba de dar un nuevo golpe artero al pueblo boliviano: ha decretado la clausura del año escolar, so pretexto de precautelar la salud pública (¿?). De esta manera, millones de estudiantes escolares de todos los confines de la patria ven postergados sus derechos a la educación.
Ni siquiera las formas mínimas que un gobierno debiera guardar han sido respetadas; no ha sido el ministro de Educación el encargado de dar la infausta noticia. No. Para que no queden dudas de quiénes son los hombres fuerte del gobierno actual, ha sido Yerko Núñez, ministro de la Presidencia, quien actuó de vocero comedido, haciendo el ridículo en el que ya incurriera el ministro de Obras Públicas dándose de sabihondo acerca de la pandemia actual.
(más…) -

Cuando el fuego era azul
El año pasado, justamente por estas fechas cuando el invierno arrecia y la sequedad en las zonas tropicales se nota en el ambiente, los medios masivos de comunicación se dieron a la tarea de denunciar las quemas que provocaron no pocos incendios. Decían los comedidos “expertos” –nombre que se daban los eternos odiadores cuya piel un poco más clara los hace sentir superiores– que todo era culpa de los collas que se habían venido por estas tierras bajas, alentados por un gobierno de salvajes.
Entonces, también, se habló de un ecocidio y se identificó al culpable, que no era otro que el muy indio de Evo Morales, cuyas huestes de bárbaros masistas se daban a la tarea de quemar sus chacos sin cuidado alguno. Verdes políticos y ecologistas de escritorio clamaron entonces que debía, de una buena vez por todas, declararse desastre nacional y permitir que la cooperación internacional se hiciera cargo del asunto, habida cuenta de la incapacidad del gobierno de aquel entonces. El rasgado de vestiduras trascendió las fronteras hasta conmover a no pocas ONG y a la burocracia internacional, que decía tener lista la ayuda para combatir el entuerto.
(más…) -

La judicialización de la política
Una de las armas que ha venido empleando con renovado éxito el imperialismo norteamericano y los gobiernos dóciles y serviles de los que se vale en Latinoamérica, ha sido la judicialización de la política, consistente en validar legalmente una serie de atropellos y violaciones a los derechos humanos de las personas. Uno de los últimos casos conocidos, es la acusación por presunta usurpación de funciones, a la actual Defensora del Pueblo, bajo el alegato de que su mandato habría fenecido hace algunos meses.
Curioso, pero cierto, la dictadura de la autoproclamada Jeaninne Añez, que supuestamente debería haberse dedicado únicamente a la convocatoria de nuevas elecciones, se prorroga indefinidamente, una y otra vez, bajo el pretexto de combatir la pandemia y velar por la salud de la ciudadanía. Los resultados desmienten con la tozudez de los hechos, tal pretensión. Suman y siguen los desaciertos en todos los ámbitos del acontecer nacional, pero fundamentalmente en el plano económico y en los manotazos improvisados que se dan en la lucha contra el COVID 19.
(más…) -

Los “motines” son ladrones de gallinas
En la céntrica plaza de San Pedro, en la ciudad de La Paz, se encuentra el Panóptico Nacional de la sede de gobierno. Construido en la primera mitad del siglo XIX, se estrenó como centro penitenciario en 1850, inspirado en la idea arquitectónica de una cárcel con múltiples pabellones que podían ser vigilados desde una torre en elevación; ésa era la moda europea de entonces. Inicialmente fue edificada para albergar a no más de doscientos presos; pero la mal llamada Justicia se ocupó de llenarla con miles.
Actualmente, la famosa cárcel de San Pedro es una verdadera ciudadela con muros. Allí se hacinan los castigados de la Justicia; un reporte del 2012, por ejemplo, destaca que la población carcelaria nacional bordeaba las quince mil almas. De ella, apenas dos mil tenían su caso resuelto, es decir, contaban con una sentencia ejecutoriada; en tanto que cerca de 13 mil estaban alojados bajo la condición de prisión preventiva, a la espera de un fallo judicial. En la actualidad, ese panorama sombrío no ha cambiado para nada.
(más…)




