Que un Matkovic o un Quispe manejen una empresa estatal no es el problema. Lo lacerante es saber qué se quiere hacer con ella.
Leer más...Estamos en crisis: una acción unilateral y sesgada puede agravarla y llevar a su explosión.
Leer más...Este discurso no constituye simplemente un llamado al orden. Es la construcción deliberada de un enemigo absoluto cuya eliminación política y judicial aparece presentada como un acto moral y patriótico.
Leer más...Bolivia vive una crisis que el gobierno de Rodrigo Paz usa como excusa para imponer reformas neoliberales: devaluación, tarifazos, endeudamiento externo y apertura a privados. Mientras el pueblo sufre colas y represión, se privatiza de facto. La salida no es el mercado, sino soberanía y organización popular.
Leer más...La tarea de las organizaciones populares consiste precisamente en romper esa cortina de humo, hacer visibles las reformas estructurales y movilizar la conciencia colectiva para defender un proyecto nacional basado en la soberanía, la justicia social y el protagonismo del pueblo.
Leer más...Entonces no se trata de “bajar línea” ni “elaborar una agenda” para un sujeto social que sabe lo que busca, que tiene su propia visión del mundo, de las cosas y su rol histórico. Ningún tipo de adversidad, extorsión, cooptación y traición ha logrado doblegar su carácter rebelde.
Leer más...La dependencia del dólar y la renuncia al papel estratégico del Estado profundizan el modelo neoliberal y benefician a grupos económicos, mientras el pueblo paga la factura.
Leer más...Si pensamos que la minería puede ser el futuro de Bolivia, hay que hacer un cambio de política: la minería, fuente de divisas para el país, mediante su industrialización será la base para nuestra autonomía productiva. Así entendemos la soberanía sobre nuestros recursos naturales.
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