Categoría: Opinión

  • ¿Recuerdos de la historia futura?

    ¿Recuerdos de la historia futura?

    El 4 de noviembre de 1964, hace exactamente 56 años, se inauguraba en Bolivia la negra época de las dictaduras militares, que se extendería hasta 1982. Aquel aciago día, la aviación ametrallaba sin misericordia alguna a los milicianos movimientistas que, leales a su proyecto histórico, se juntaron en el hoy derruido cerro Laikakota de la ciudad de La Paz, para resistir al golpe militar encabezado por los generales René Barrientos Ortuño y Alfredo Ovando Candia. Por sobre los cadáveres aún tibios de obreros y artesanos, ambos generales terminaron conformando un inédito gobierno bicéfalo para dar contento a sus respectivas ambiciones personales.

    (más…)
  • La enajenación del cruceño

    La enajenación del cruceño

    ¡Queremos un gobierno civil-militar y policial! Con estas palabras ha comenzado una escalada de movilizaciones, que pretende instalar una nueva dictadura en Bolivia. No es nueva esta actitud en la dramática vida de Bolivia.

    Estos llamados, manifestaciones y “cabildos” se encuentran tipificados en la Constitución Política como sedición, figura utilizada hasta la saciedad por el gobierno de Jeanine Añez, para anular a dirigentes políticos y sindicales; pero hoy cuando esta figura jurídica se presenta claramente, no existe ni el más mínimo apego a la norma constitucional y su aplicación. La ausencia del Estado es total.Lo que debe preocuparnos a todos los que vivimos en este territorio, es el paulatino deterioro del Estado como garante de una vida que respete los derechos, valores y principios que rigen en nuestro ordenamiento como sociedad, este deterioro se encuentra presente sobre todo en la ciudad de Santa Cruz.

    (más…)
  • Fiesta de Todos Santos, ¡vivan los muertos!

    Fiesta de Todos Santos, ¡vivan los muertos!

    En estos días se cruza en la memoria recordar a los muertos, por las fiestas de Todos los Santos y la otra por la de Difuntos, pero aún queda en la retina seguramente de unos pocos aquel episodio trágico del 1 de noviembre de 1979 la Masacre de Todos Santos del Coronel Alberto Natusch Busch.

    Ya nadie quiere revivir días tormentosos cuando se habla de golpes de estado, que en su mayoría, tuvieron la participación de militares en servicio activo, así vendrán a la memoria los golpes de Hugo Banzer en 1971 y de Luis García Meza Tejada en 1980.

    Pero no quiero entrar en episodios trágicos que nos remueven sentimientos de angustia y dolor. Lo que hoy comparto con ustedes, con el permiso de mi gran amigo, Coco Manto, compañero de profesión y gran poeta, periodista que con su habilidad propia de saber acomodar sus textos a determinados momentos de la historia, escribió un texto lindo para este tiempo, y que tituló “Alabados y Calaveras”.

    Ahí se los dejo:

    “Más que día de duelo, Todos Santos era una fiesta. Cantábamos los alabados en los altares que las familias mineras erigían a sus muertos. Íbamos los niños eufóricos por las calles buscando tumbas a domicilio para cantar “alabado sea el Señor/sacramento del altar/ y la Virgen concebida/ sin pecado original”, luego de que el corero en jefe entonara la estrofa para las almas o angelitos, sean adultos o niños. Eran coplas de honra al difunto o de burla a la diabla muerte. Los altareros nos regalaban t’antawawas, panecillos horneados como palomas, serpientes, cruces, escaleras o estrellas que cargábamos en saquillos al hombro.

    A veces, nuestro corero se mandaba una estrofa aparte para que el deudo le dé algo mejor, un bizcochuelo, por ejemplo. “Don Serapio buena gente/ siempre fue trabajador/ y dos ángeles lo llevan/ al servicio del Señor”. Lo único seguro en Siglo XX y Llallagua era la gran cantidad de muertos cada año y los juglares poníamos en boca del corero coplas como ésta para los líderes sindicales Pimentel y Escobar: “Irineo y Federico/ con San Pedro ya estarán/ siendo que eran comunistas/ a pesar del capellán”. O para los masacradores: “Leuke leuke, puca chaqui/ nuestro Dios te ha de botar/ por tu uniforme de caqui/ y tu rifle de matar”.

    Aunque en México la fiesta todosantera está venturamente viva gracias a la resurrección de la Catrina del pintor Posadas, ya no se componen calaveras (“calacas”), epitafios públicos para la gente que se quería ver muerta. Antes se publicaban suplementos festivos con lápidas para políticos, artistas, diputados, patrones y demás celebridades.

    Año con año, hasta el 2005, la empresa Excélsior encargaba a sus epigramistas, el vate Campos Díaz y Sánchez y yo, calaquear a unos 80 personajes en sus revistas y diarios. La lápida iba con una caricatura del muertito. En 25 años fui autor de unas 700 lapiditas. Recuerdo algunas. Del presidente López Portillo: “Muy seria llegó la Parca/ al fúnebre conventillo/ y dijo al poner su marca:/ Me traje a López Porpillo”. De la actriz María Félix: “Al verla perfecta y bella/ se le aflojó la guadaña/ y ya enamorada de ella/ ¡la Flaca se hizo lesbiana!”. De Fidel Castro: “Con odio y muy yanquimente/ me mataste tantas veces…/ Ahora te digo de frente:/ ¡Gusana, no me mereces!”. De Marcelo Quiroga: “En la memoria de todos/ gozo de cabal salud,/ y vos, pus de Chonchocoro,/ ¡te pudres en tu ataúd!”. De la iglesia metida con el narco por millonarias limosnas: “Sin que parezca pecado/ escuché en el cementerio/ a un cura pichicatero/ cantando: Dios sea lavado (…)”.

    Ya no hay, pues, alabados ni calaveras. Sin el genio y la malicia para tratos de postmortem, la creatividad popular arde en el fuego fatuo de las conchudas redes sociales con sus aparatejos celulares, aypuds y demás guaraguas tecnológicas que todo lo traen hecho y compuesto. Peor aún, los niños de hoy ya no imaginan la Noche de Muertos sin el jalowin, babosada gringa que les hace ir de puerta en puerta disfrazados de fantasmas pidiendo golosinas o dinero. ¡Bah!”

    Es una gran parte del texto que me atreví a recoger a un inspirado y talentoso escritor y poeta como es Coco Manto. Oportunidad que me brinda para darle un fuerte abrazo y en ese entrañable recuerdo de sus obras, decir que reviviremos el tiempo de la Fiesta de Todos los Santos y Fieles difuntos a la manera que nos propone Coco, una verdadera fiesta en nombre de los muertos… ¡¡Todos Santos: vivan los muertos!!

    *Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

  • Cese inmediato de la persecución política

    Cese inmediato de la persecución política

    Bajo los pretextos de fraude electoral y sedición, la dictadura de la autoproclamada Jeaninne Añez se dio a la tarea de perseguir, encarcelar y encausar judicialmente a numerosos ciudadanos, de cuya culpabilidad se presumió al amparo de una fraguada campaña mediática. Todavía está en el recuerdo de la opinión pública, las detenciones arbitrarias, como la del muchacho casi adolescente, al que se lo señaló como un delincuente digital nada más que por decir y hacer circular la verdad en las redes sociales. Los medios masivos de comunicación no dijeron esta boca es mía con relación a esta flagrante violación de libertad.

    (más…)
  • Las visiones discriminadoras de comunicadores y medios

    Las visiones discriminadoras de comunicadores y medios

    Un par de imbéciles ha puesto de manifiesto el tratamiento discriminador de comunicadores y medios de comunicación que, micrófono, cámara y/o computadora como arma, se creen con el derecho de agredir e insultar impunemente [imbécil: 1. adj. Tonto o falto de inteligencia. U. t. c. s. U. t. c. insulto. Diccionario de la Real Academia de la Lengua]. Todo, claro está, en nombre de la libertad de expresión; eufemismo que esconde, en realidad, la libertad de empresa comunicadora, dispuesta a vender sus espacios y su voz al mejor postor que, por lo general, es el que mejor puede pagarle, sin interesar de dónde vienen las treinta monedas.

    (más…)
  • La falta de pudor de doña Jeaninne

    La falta de pudor de doña Jeaninne

    Faltan escasas horas para que se lleven a cabo las elecciones del 18 de octubre; es decir, apenas un pestañazo de la historia, para que el gobierno de la autoproclamada Jeaninne Añez deba hacer entrega de la administración estatal a quienes resultaren elegidos por el voto popular. A esas escasas horas, sin pudor alguno, el gobierno de facto, cual perrillo de faldas del imperialismo norteamericano, hace el show de recibir las cartas credenciales de autoproclamado embajador de Venezuela, designado por el también autoproclamado Juan Guaidó, el presidente “encargado” a quien ni siquiera la oposición antichavista en la patria de Bolívar le lleva el apunte.

    Probablemente nunca en la historia del país, la diplomacia haya sido puesta de manera tan flagrante al servicio de los Estados Unidos de Norteamérica. Recuérdese, el 11 de enero de 2019, subido en una tarima de una plaza pública, el entonces diputado Juan Guaidó, un ilustre desconocido político venezolano de las esmirriadas filas de la oposición, se auto designaba como primer mandatario. A las pocas horas, con una diligencia muy comprensible, el gobierno de Trump lo reconocía inmediatamente, instando a sus “aliados” –es decir, los gobiernos títere que siguen a ojo cerrado todos los dictámenes de Washington– a hacer lo propio. Causo gracia –valga la anécdota– que el mismísimo Secretario de Estado que anunciaba el hecho, no sabía pronunciar siquiera el nombre del presidente que habían designado.

    (más…)
  • Un apocalipsis fallido

    Un apocalipsis fallido

    El compromiso ciudadano de ejercer la democracia como decisión personal pero con sentido de responsabilidad colectiva, ha sido presionado desde diversos frentes. Primero por el terrorismo de Estado que ha mantenido el discurso que dio origen al golpe de Estado en noviembre del año pasado y que puso neurótica a la población de varias ciudades.

    Otro frente de presión vino desde el sur del país, un abogado, candidato fallido del MNR de apellido Lema, se dedicó a presionar a sus seguidores para direccionar su voto con argumentos muy infantiles, que dan cuenta de su fracasada incursión en la política nacional.

    (más…)
  • Aleteos desesperados ante inminente triunfo popular

    Aleteos desesperados ante inminente triunfo popular

    Desesperados por la búsqueda del poder, arengados por el propio gobierno como jefe de campaña, están a la espera que se baje de su candidatura Luis Fernando Camacho, porque a la derecha no le alcanza para la segunda vuelta tal como lo señalan las encuestas y pronósticos de cara al 18 de octubre.

    Ahora la derecha boliviana aparentemente rearticulada después del golpe de estado de noviembre de 2019, piensa que ha llegado su momento de ofensiva, que el país ha olvidado su intención de comenzar una guerra civil entre bolivianos, que olvidó los “pasanakus” del poder político para superar su poca legitimidad, después de los sucesos del octubre del pasado año.

    (más…)