Entramos en la última recta antes del acto electoral del 18 de octubre. La derecha boliviana ha iniciado un conjunto de acciones usando el lawfare como arma y la violencia organizada como método para intentar fabricar un escenario imaginario de derrota del proyecto del proceso de cambio.
Se está generando una falsa sensación térmica/política mediante la cual se pretende acercar electoralmente al segundo, con el fin de forzar una segunda vuelta donde hipotéticamente las divisiones de la derecha se difuminarían, para lograr el voto unitario y la victoria de la derecha neoliberal y fondo monetarista.
Los abogados sabemos que cuando se comete cualquier delito sexual, llámese pedofilia, estupro o lo que fuera, para investigar y luego juzgar a un presunto autor primero necesariamente, debe existir una víctima; luego, que preferentemente la víctima o alguien que presenció el acto sexual realice la denuncia, porque de otra forma es imposible que la autoridad conozca de la comisión del delito.
Por ser delito de acción pública, el Ministerio Público debe actuar de oficio y lo primero que debe hacer para obtener la prueba, es ordenar el examen forense físico y psicológico de la víctima. Recién cuando este examen sale positivo y señala los daños leves o graves y fundamentalmente confirma la existencia del acto sexual, recién emergen los indicios reales de la existencia del delito. Desde ese momento, corresponde la persecución penal, imputación, medidas cautelares, hasta llegar al juicio y la sentencia. La sentencia ejecutoriada basada en autoridad de cosa juzgada será la única que, después del debido proceso, podrá establecer la existencia del delito, la autoría, la culpabilidad si es que hubiera existido y la pena correspondiente.
Claro que va por mal camino si hacemos referencia a la gestión gubernamental de un gobierno que cada vez que accionan proyectos de gestión, habla su presidenta de facto o su ministro en estado de paranoia permanente, no estamos equivocados en confirmarlo.
Recientemente la fundación Friedrich Ebert Stiftung (FES), una ONG que es más proclive al mundo “pitita”, por quienes la componen, ha mostrado un estudio que devela la impertinencia de la candidatura de la presidenta Jeanine Áñez y una situación del país que “va por mal camino”.
No cabe duda que el mes de noviembre ha significado un cambio profundo en la política de nuestro país. Este cambio ha llegado con mucha violencia, con muchos ataques a lo establecido y con agresiones personales y también porque no decirlo con resistencias de personas que han visto un retroceso en las conquistas logradas.
No olvidemos que se masacraron a quienes intentaron defender con sus cuerpos ese cambio forzado y violento que se realizó en base a mentiras de fraude por quienes permanentemente han estado en oposición al proceso, políticos que han perdido sus privilegios económicos y de clase.
Se ha roto el equilibrio y la estabilidad en la que nos acostumbramos a vivir durante 14 años, se ha desvirtuado aquello que llegó a ser un ejemplo para el mundo entero, que fue el gran adelanto de nuestra Constitución: el Estado Plurinacional, la ampliación de los derechos humanos de todos y todas, la propuesta de los Derechos colectivos de los pueblos y la inclusión de quienes fueron discriminados desde la colonia, los indígenas y las mujeres.
Las organizaciones sociales urbanas y sectores profesionales de todo el país, expresamos nuestra preocupación y rechazo por el surgimiento de ataques en contra del hermano Evo Morales Ayma, estas acciones pretenden proscribir, por todos los medios posibles, la representación indígena originario campesina y privarle al pueblo boliviano de la posibilidad de recuperar la democracia. Durante catorce años, bajo el liderazgo histórico del hermano Evo Morales, hemos demostrado que otra Bolivia es posible. No la Bolivia de la mendicidad, de la pobreza y del atraso, sino una Bolivia que es conocida y reconocida en el mundo entero por sus logros políticos, económico, culturales y sociales.
En lo político: la refundación de la Patria, el reconocimiento de nuestra plurinacionalidad, la profundización de la democracia, con la inclusión de los indígenas originario campesino, además de la participación de mujeres y hombres en igualdad de condiciones en la representación política y la construcción del Estado Plurinacional que llegue a todos los rincones del país, un Estado respetado a nivel internacional con liderazgo e iniciativa, con dignidad y soberanía.
En lo económico, hemos demostrado que con el control de nuestros recursos naturales y con empresas estratégicas fuertes podemos alcanzar la independencia económica. Sin el sometimiento a los condicionamientos del imperio, del Fondo Monetario Internacional, sin el ATPDEA, sin USAID, sin la denominada cuenta del Milenio hemos construido nuestro propio modelo económico social comunitario para producir, para industrializar, pero sobre todo, para redistribuir la riqueza.
En lo social, hemos reducido la pobreza, se ha ampliado y mejorado la calidad de vida de la clase media y redistribuido la riqueza como nunca antes en toda nuestra historia. Hemos reducido la desigualdad, protegido a los más vulnerables y construido un Estado más justo. En lo cultural, se ha recuperado la dignidad con identidad, hemos construido la unidad en la diversidad y la plurinacionalidad basada en la solidaridad, la descolonización y la despatriarcalización.
Finalizó la Semana Santa. El gobierno golpista también aprovechó esa oportunidad para potenciar las representaciones que pretende imponer sobre la sociedad. En la ciudad de Santa Cruz el arzobispo local inició las actividades litúrgicas de ese período con una acción peculiar. Vestido con los ornamentos propios del culto y portando sobre la boca un barbijo, conjunto que le confería una extraña apariencia de villano hollywoodense, recorrió varias calles subido a un vehículo militar. Lo escoltaban soldados en uniforme de combate, y era seguido por una caravana de móviles del ejército, lo que ofrecía a la vista una escena fellinesca.