Agresiones contra Cuba: un crimen de larga data

En los últimos 29 años, incluyendo el 2021, la Asamblea General de la ONU ha aprobado por abrumadora mayoría resoluciones que exigen el fin del bloqueo norteamericano contra Cuba, que comenzó entre 1961 y 1962 y a través de seis décadas siguió sumando medidas, leyes, y una telaraña de normas para ahogar al pueblo cubano. Por ese motivo quisiéramos recordar que dicho bloqueo es sólo el capítulo más reciente de un viejo interés de los EEUU sobre Cuba, que tiene en su haber más de 190 años. A continuación un somero punteo.

1. En 1823 el secretario de estado de los EEUU, John Quincy Adams (luego presidente) lanzó la idea del fatalismo geográfico de Cuba utilizando el ejemplo de la “fruta madura” o la “espera paciente”. Indicaba que Cuba, como colonia de España por aquellos años, era como una fruta sostenida por el árbol español, pero que en algún momento esa fruta maduraría y se separaría del árbol; entonces era el momento para que cayera en manos de los EEUU. Recordemos que ese mismo año se plantea la Doctrina Monroe (“América para los norte americanos”), previendo posibles intervenciones británicas o de otras potencias europeas sobre las antiguas colonias españolas en proceso de independencia. Hay que tomar en cuenta la cercanía geográfica de Cuba con el territorio norteamericano (unos 150 kms desde La Habana a la península de la Florida) así como la ubicación estratégica de la isla, que era denominada “la llave del Golfo de México”, con posibilidad de acceso rápido al propio territorio mexicano, a Centroamérica y a los EEUU. Además, por su tamaño (la más grande de las Antillas) se constituía en un bocado muy apetecible.

2. Mientras la mayor parte de los países de Nuestramérica se independizaron de España en las primeras décadas del siglo XIX, en Cuba no prosperaron esos movimientos, a pesar de la voluntad de Colombia y México por apoyar un proceso independentista temprano. Hay varios elementos que explican este fenómeno: las ventajas que España había concedido a los grandes plantadores criollos de azúcar en Cuba, la abolición del estanco, la libertad de comercio, la creación de un puerto libre en La Habana, garantías para el mantenimiento de la esclavitud, además del propio reforzamiento español en la isla, debido en parte a la llegada de numerosos peninsulares que escapaban de los nuevos países independientes. En el Congreso Anfictiónico de Panamá (1826), con la participación de México, Centroamérica, Colombia y Perú, se planteó pero no prosperó la propuesta de iniciar una expedición militar por la independencia de Cuba y Puerto Rico.

3. Debido a esas razones, la primera guerra de independencia en Cuba se inició recién en 1868 y duró diez años (con el protagonismo de Carlos Manuel de Céspedes y el denominado Grito de Yara). Sin embargo, no se logró la independencia. La segunda guerra de independencia comenzó en 1895 (con el protagonismo de Máximo Gómez, Calixto García, Antonio Maceo y José Martí, y el denominado Grito de Baire) y duró hasta 1898. Con esa etapa, fueron aproximadamente treinta años de esfuerzos por la independencia, abarcando casi toda la segunda mitad del siglo XIX. Las tropas mambisas (es decir, las fuerzas independentistas cubanas) lograron enfrentar al poderoso ejército español y ponerlo en crisis severa. Entre las salvajes y desesperadas medidas asumidas por los colonialistas, encontramos en 1896 la denominada “reconcentración” organizada por el general V.Weyler. Algunos historiadores indican que se trató de un antecedente de los campos de concentración del siglo XX. A fin de evitar que las tropas mambisas recibieran apoyo de la población campesina, se trasladó por la fuerza a enormes contingentes de hombres, mujeres, ancianos y niños/as a los suburbios de algunas ciudades, y en condiciones espantosas de hambre y enfermedades que provocaron la muerte de cientos de miles de personas. En 1898 una España ya en derrota intentó aplicar para Cuba una especie de régimen autonómico que fracasó.

4. De esa forma, sesenta años después de la teoría de la “fruta madura”, los EEUU consideraron que había llegado el momento de recogerla.

  1. Por una parte, las fuerzas independentistas (mambises/as) tenían acorralado y prácticamente en fuga al ejército español.
  2. Las inversiones norteamericanas en Cuba, que aumentaron en la segunda mitad del siglo XIX, estaban afectadas por los largos años de guerra y descalabro.
  3. Los desmanes del ejército español y particularmente la bestialidad de la reconcentración de Weyler ofrecían un nuevo argumento a los EEUU para su intervención: la defensa de la vida de la población civil.
  4. EEUU provocó un atentado contra un buque militar propio en la bahía de La Habana (el Maine) y lo utilizó como excusa para declararle la guerra a España[1]. De esa forma evitó que España avanzara en la autonomía de Cuba, o reconociera su independencia, o intentara algún tipo de cesión, y astutamente prefierió colocarse aparentemente del lado de los patriotas cubanos. Aquello fue como poner un pie en una puerta para que no se cierre, e incrustarse en la vida de la isla aprovechando los avances de las fuerzas patriotas cubanas. Como nota sugestiva, entre los norteamericanos que fueron a combatir hubo potentados como Teddy Roosevelt, Cornelio Vanderbilt y J.P.Morgan.
  5. El Tratado de Paz se firmó en París en 1898 ¡¡sin la presencia de Cuba!!, a la cual se le reconoció de todos modos una rara independencia. La historia dominante hablará del fin de la Guerra Hispano-Norteamericana, cuando en realidad fue la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana (el objetivo era invisibilizar la larga lucha de los y las patriotas cubanos/as y otorgarle mérito único a los EEUU). Por dicho tratado España perdió Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam (los EEUU mantienen hasta hoy las dos últimas y tuvo que renunciar a Filipinas recién luego de la II Guerra Mundial).
  6. Comenzó entonces la etapa de la ocupación de facto por parte de EEUU, con presencia de tropas propias en territorio cubano. Se lanzó una potente campaña de propaganda en los EEUU presentando a esas tropas, que incluían algunos aventureros, como combatientes audaces que reeditaban la conquista del oeste. La intervención incluía el nombramiento de un gobernador norteamericano de la isla y gobernadores provinciales norteamericanos que eran acompañados por un cubano (los hubo de diversas posiciones políticas). También implicó el rápido licenciamiento y desarme de las tropas mambisas (independentistas) de acuerdo con la negativa experiencia de EEUU en Filipinas, donde hubo un largo período de enfrentamientos entre los ocupantes norteamericanos y combatientes independentistas.
  7. Si bien una Asamblea Constituyente cubana elaboró una Constitución en 1901, los EEUU le impusieron una enmienda al documento (conocida como Enmienda Platt, por el apellido del senador que la propuso); indicaba que Cuba era independiente, pero que en caso de cualquier situación que significara un riesgo para los EEUU, este país se arrogaba el derecho a intervenir, como efectivamente lo hizo en varias oportunidades (la enmienda se mantuvo vigente hasta 1934 y en ella se hacía referencia a la cuestión de la ocupación de una parte de Guantánamo como estación naval y carbonera –la cual se ocupó definitivamente en 1904 y hasta el día de hoy-). Recién en 1902 los EEUU entregaron el poder al primer presidente cubano (Tomás Estrada Palma, gran admirador de la potencia emergente…).

5. Comenzó entonces un período de sesenta años, denominado “la república mediatizada”, con el aparente gesto generoso de buen vecino por parte de los EEUU. Cuba era entonces un país formalmente independiente pero intervenido en la práctica por los EEUU (presencia poderosa de capitales e inversiones norteamericanas en todos los ámbitos, colocación forzosa de Cuba en un esquema de división internacional del trabajo en beneficio de los EEUU, en particular por el azúcar, penetración cultural creciente, formación de las élites cubanas en colegios y universidades norteamericanas, decisiones gubernamentales que se sometían a la opinión del embajador norteamericano, etc.). Hay que indicar que entre el pueblo cubano existían sectores anexionistas pero también independentistas. El peso de EEUU como modelo civilizatorio y potencia emergente se presentaba sumamente atractivo.

6. El deterioro de dicho proyecto fue en aumento durante esas décadas, incluyendo asonadas militares, golpes de estado, conatos de revoluciones, propuestas de soberanía y dignidad, etc. Podemos encontrar una excelente y detallada descripción de aquel triste y extenso período en el alegato de defensa de Fidel (La Historia me absolverá). Un ejemplo del desgaste galopante de la situación social, política y económica de la Cuba de aquella etapa lo encontramos en la presencia creciente de grupos mafiosos (las famiglias de Amadeo Barletta, Santo Trafficante, Lucky Luciano, Meyer Lansky, Amletto Battisti, incluso Frank Sinatra) que comenzaron a operar en las décadas de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX en complicidad con las autoridades de gobierno y mafias locales.

7. La Revolución triunfante en 1959 se explica, entre otros motivos, por la acumulación de luchas en favor de una independencia auténtica. Como dijimos al comienzo, el interés de los EEUU por quebrar cualquier proyecto soberano de Cuba es mucho más antiguo que el actual bloqueo. Se ha manifestado allí y a través de los años de diferentes modos (teoría de la fruta madura, Doctrina Monroe, defensa de los derechos de la población civil cubana, política del buen vecino, política del garrote). Sin embargo, el objetivo es el mismo.

Alejandro Dausá


[1] La estratagema de los autoatentados o de los “atentados tolerados” le ha servido históricamente a los EEUU para justificar sus intervenciones en el mundo (así Pearl Harbor, Tonkín, Torres Gemelas, etc.)

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