Tarjetita de invitación

Cuando me informé de aquella invitación que hiciera el gobernador de Chuquisaca, Damián Condori a Jeanine Añez a participar en la efemérides de ese departamento para el 25 de mayo, creí que era una broma o un error de su gabinete en lanzar dicha invitación, pero no fue así, definitivamente Damián Condori sí lo había hecho incluyendo a otros como Carlos Mesa, Tuto Quiroga y el propio Evo Morales.

Si es así había que confirmar de sus desvaríos ideológicos que está sufriendo Condori desde su alejamiento del MAS y de rupturas serias con el propio Morales con quien tuvieron serios desencuentros lo que le llevó a crear su propia agrupación política que fue aliada a grupos opositores de la derecha radical como la de Añez.

Pero, no entiendo, la tarjetita de invitación salta a la vista desde que una autoridad máxima de ese departamento, que conoce que Añez está recluida en un penal por delitos contra la constitución y las leyes, ignore ese hecho y con ello, muestre su deferencia a una persona que se le sigue una serie de procesos jurídicos que le impiden asistir a cualquier invitación.

Condori, viene de extracción humilde y cuna campesina y, conoce que hace 12 años sus propios hermanos fueron cruelmente humillados en plena plaza 25 de mayo por hordas fascistas del ex Comité Interinstitucional, muchos de ellos, aliados a Condori y éste no ofició acción en absoluto para defender a sus hermanos campesinos y, es más, no se expresó tampoco por las masacres de 2019.

El hecho humillante del 24 de mayo de 2008 cuando esas expresiones racistas de unionistas y comandadas por los dirigentes del extinto Comité Interinstitucional sucrense, que apalearon, patearon y humillaron a gente campesina de la comunidad de Condori que les hicieron besar la tierra, quemaron sus wiphalas, sus ponchos y les obligaron a renegar de su condición, no le dice nada a Condori, de ahí podemos inferir que ni los actos racistas y humillantes de masacrar a sus hermanos no le mueva un pelo y por eso, olvida la historia y ahora hace la venia y su humilla a una golpista.

Otra vez los chuquisaqueños celebrarán su aniversario cívico el próximo 25 de mayo, pero antes tendrán que rememorar ese trago amargo de la cruel humillación a campesinos del 24 de mayo de 2008 porque es la historia que nos trae a la memoria lo vivido y es testigo de lo que se hizo y por ello, no podemos abstraernos de esa y otras situaciones.

Como las vividas en años anteriores que desde la instalación de la Asamblea Constituyente el 2006, se generó un espacio de encuentro político entre sectores campesinos, indígenas y sectores de clase media, con quienes estaban acostumbrados a detentar el poder, se vieron situaciones que llevaron a la confrontación y donde se generaron actitudes racistas de toda índole, ya que los indígenas y campesinos se presentaron por primera vez con poder de representación política.

Fue el tiempo donde se revelaron las expresiones de racismo verbal, desde el interior de las plenarias así como también en las comisiones, en los espacios públicos, entre tratos paternalistas hacia los indígenas, o expresiones de racismo y de discriminación debidos al hecho de que hablaban en su idioma nativo y por no poder expresarse bien en castellano.

El conflicto generador de tensión regional fue aquella discusión por la mentada capitalidad, que ya vino desde el 2007 en el cerco a los Constituyentes, episodio más conocido como de La Calancha donde se arremetieron a los que deliberaban en La Glorieta.

A partir de ese episodio de confrontación entre regiones es donde se acentuaron los rasgos racistas donde los testimonios de constituyentes, sobre todo indígenas y campesinos, hablaban de fuertes expresiones verbales en los espacios donde sesionaban miembros de la Asamblea Constituyente, como llamarlos: “mulas”, “raza maldita”, “cruce de llama con adobe”, para luego, escupirlos, patearlos a vista de los propios sucrenses.

Todos los chuquisaqueños saben que Damián Condori conoce de esos episodios, porque estuvo cercano al gobierno de Morales y seguramente renegó contra esas actitudes fascistas y racistas, pero hoy, no dice nada, no le mueve un pelo y su sensibilidad social parece estar ensombrecida por el poder que lo envuelve y por eso olvida a sus hermanos humillados cruelmente.

Condori, estará celebrando la efemérides de los chuquisaqueños en plena plaza donde las señales del horror no se borraron, donde aún huele a sangre y el olor de los restos de ponchos y wiphalas quemados se sienten enfrente de la Casa de la Libertad donde nació Bolivia.

El discurso de Damián así como de Savina Cuellar hace más de 10 años, será vacío y sin contenido porque no dirá nada, únicamente la historia se encargara de interpelarlo y de nuevo le preguntará como cuando el Señor le dijo a Caín: “¿Dónde está tu hermano Abel? Y Caín contestó: No lo sé. ¿Por qué has hecho esto? La sangre de tu hermano, que has derramado en la tierra, me pide a gritos que yo haga justicia”.

*Luis Camilo Romero, es comunicador para América Latina y el Caribe

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