La fluctuación del dólar y las mujeres
Durante los últimos años y por mala gestión de los dos gobiernos anteriores , la situación económica de la mayoría de la población ha entrado en crisis y por ello las condiciones de vida se han deteriorado.
La fluctuación del dólar y la propuesta del actual gobierno de modificación del régimen cambiario en Bolivia constituyen un desafío económico con profundas implicaciones sociales, sus efectos afectan a la `población en general y no son neutrales desde la perspectiva de género. Las mujeres experimentan impactos diferenciados debido a las desigualdades estructurales que caracterizan su inserción en el mercado laboral, la distribución del trabajo de cuidados y el acceso a recursos productivos.
La economía feminista sostiene que las crisis económicas no afectan por igual a toda la población, las relaciones de género condicionan quién absorbe los costos de los ajustes económicos y quién dispone de mayores capacidades para enfrentar la incertidumbre. En países como Bolivia, donde la economía depende en gran medida de las importaciones y existe una creciente presión sobre el tipo de cambio, el aumento del valor del dólar puede profundizar las brechas de género.
Cuando el dólar sube, aumentan los precios de productos importados o de aquellos que dependen de insumos importados, como alimentos, medicamentos, combustibles y materiales de construcción. Esto repercute en: mayor gasto en la alimentación del hogar, incremento del costo del transporte. aumento del precio de medicamentos y productos de higiene. En general se da una disminución del poder adquisitivo de los ingresos.
Las mujeres que son las que administran el presupuesto familiar, sufren una mayor presión para garantizar la alimentación y el bienestar del hogar con menos recursos. También se genera un Incremento del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado porque la inflación obliga a las familias a reducir gastos en alimentación preparada, trabajo doméstico, y también se incrementa el tiempo destinado al cuidado infantil cuidado de personas mayores, y enfermas cuando no pueden pagar atención médica,
Otro impacto es la mayor precarización del empleo femenino porque hay reducción de inversiones; cierre de pequeñas empresas; disminución de ventas; y despidos. Con la subida del costo de vida las mujeres están sobrerrepresentadas en sectores vulnerables como comercio minorista; servicios; trabajo doméstico; microempresas; economía informal, por ello son las primeras en experimentar reducción de ingresos.
Ante la pérdida del poder adquisitivo muchas mujeres recurren al :comercio ambulante; venta de alimentos; pequeños emprendimientos; trabajo por cuenta propia. lo que significa ingresos inestables; ausencia de seguro social; falta de jubilación; mayor exposición a riesgos económicos. Cuando los ingresos familiares disminuyen, muchas mujeres abandonan estudios o capacitación; postergan emprendimientos; venden activos; recurren a préstamos.
Otro aspecto importante es el Impacto sobre la salud, la inflación reduce el acceso a:medicamentos; alimentación saludable; controles médicos; salud sexual y reproductiva. Las mujeres embarazadas, adultas mayores y personas con enfermedades crónicas son especialmente vulnerables.
No cabe duda que también se da un aumento de las desigualdades territoriales. en áreas rurales e indígenas, la subida del dólar incrementa el costo de:fertilizantes; semillas; maquinaria; transporte, quereduce los ingresos de las mujeres productoras agrícolas y de las comerciantes de mercados populares..
Desde una perspectiva urbana y de género la crisis económica también repercute en las ciudades, hay Impactos sobre la planificación urbana y el derecho a la ciudad
Cuando aumentan los costos de vida, disminuye la inversión pública en infraestructura social; se reducen programas de mantenimiento de parques y áreas verdes; aumentan los tiempos de desplazamiento para acceder a servicios; disminuye la calidad del transporte público, Las mujeres son particularmente afectadas porque realizan múltiples desplazamientos diarios relacionados con el trabajo, el cuidado y el abastecimiento del hogar.
La reducción de inversiones urbanas con enfoque social puede profundizar las desigualdades territoriales y limitar el ejercicio del derecho de las mujeres a una ciudad segura, accesible y sostenible.
Desde la economía feminista, la fluctuación del dólar en Bolivia no constituye únicamente un fenómeno monetario, sino un proceso con profundas implicaciones sociales y de género. Las mujeres enfrentan una mayor exposición a la inflación, a la precarización laboral, al incremento del trabajo de cuidados no remunerado y a la pérdida de autonomía económica. Por ello, las políticas de estabilización macroeconómica deben complementarse con medidas específicas orientadas a reducir las desigualdades estructurales de género.
Esto limita su autonomía económica y aumenta la dependencia financiera
Cochabamba, 20 de julio de 2026
Arq. María Isabel Caero P.





