Zorros cuidando las gallinas

Ubicada en columna pequeña de alguna prensa, la noticia ha pasado poco menos que desapercibida. Se ha posesionado a un directorio encargado de velar por los intereses del país en la empresa nacional de El Mutún, ese rico yacimiento de hierro ubicado en el departamento de Santa Cruz. El acto de posesión contó con la presencia, nada menos, de tres ministros, lo que da una idea del interés que tiene este gobierno de facto, que de transitorio sólo tiene el nombre. Los posesionados son personajes del mundo de la política, ligados a los intereses logieros, anti nacionales y pro imperialistas, cuya presencia constituye, desde ya, una grave amenaza para ese recurso estratégico y de gran proyección para el desarrollo nacional.

Luis Núñez Ribera es un oscuro personaje que hizo sus primeras armas como dirigente de la Cámara Agropecuaria del Oriente. Nada que destacar. Pero fue el puente para saltar hacia la dirigencia del tristemente célebre Comité Cívico Pro Santa Cruz, en el que se destacó muy rápidamente por su vocabulario grosero, sus aires de dueño de vidas y haciendas y –condición sine qua non para el puesto– su racismo indisimulable y indisimulado. Por ese entonces –año 2010– el país salía de un complicado proceso de consulta que le permitió al pueblo boliviano pronunciarse sobre su Constitución Política del Estado y reafirmar su deseo de construir un Estado Plurinacional, en oposición a la vieja y discriminadora república. Fue una lucha no exenta de enfrentamientos fratricidas provocados por individuos como Luis Núñez, que alentaron la formación de grupos de choque fascistas que sembraban el terror entre la población de piel no más oscura que la de este triste personaje. Se hartó de llenar de denuestos al gobierno democrático derrocado, sin ocultar sus claras preferencias políticas; siendo famoso por pedir públicamente al presidente Morales que “se sincere” y se autoproclamara “dictador”… claro, democráticamente elegido por votación popular. Cualquier búsqueda en internet abunda en sus discursos llenos de odio al pueblo, defendiendo lo indefendible.

Otro personaje no menor es Gary Prado Araúz, conocido públicamente por ser el hijo de su homónimo, el militar que capturó al Che Guevara durante las acciones de Ñancaguazú. Pronto, se hizo fama propia, al ser ferviente defensor del grupo de terroristas que fueron contratados por las logias cruceñas que, desde 2008, impulsaron una conjura separatista para dividir a Bolivia en dos; siguiendo la moda norteamericana aplicada con la Alemania de la postguerra, de Corea o de Vietnam: país dividido para garantizar sus propios intereses hegemónicos. Ése y no otro fue el propósito de grupos terroristas que fueron desmantelados antes de que actuaran y enlutaran al país. Posteriormente, fueron procesados por justicia y, en ese proceso, no faltaron los abogados que no sólo los defendieron para atenuar su castigo legal, sino que hicieron una apología de sus acciones, calificándolos incluso de luchadores idealistas. Simples mercenarios que vinieron a engrosar las filas fascistas. Gary Prado Araúz fue parte de ese equipo de abogados contratados para defender también lo indefendible.

Alberto Añez Pereira es el tercer posesionado en ese directorio. Vinculado también al “stablishment” logiero que tiene en el Comité Cívico su brazo político operativo y en la Unión Juvenil Cruceñista su banda delincuencial encargada del trabajo sucio de quemar ánforas, patear colllas y otras actividades paramilitares, con abierta protección y patrocinio del actual ministro Arturo Murillo.

En esas garras ha caído una empresa que es la encargada de administrar, explotar y llevar adelante el uso del mineral del yacimiento más importante de hierro en esta parte del continente. Muy pronto, podremos ver los frutos de su trabajo como “directores”. Con certeza, contratarán amigos y compinches para saquear la empresa, tal como ocurre con otras empresas del Estado (ENTEL, BOA, etc.). Luego, la hoja de ruta ya trazada por sus verdaderos mandantes de Washington, establecerá que desarrollar un emprendimiento estatal es un fiasco, que sólo la empresa privada está capacitada para su manejo y, finalmente, “sugerirán” la privatización facilitará la voracidad de las transnacionales extranjeras.

Un eslabón más, en la larga cadena de desatinos perfectamente planificados por el gobierno de facto. Una razón más para organizarse y defender la patria que tanto sacrificio costó.

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