Mentiras y trampas para curarse del pánico

Dos encuestas hechas por encargo, una de ellas a la medida del candidato Carlos Mesa, no pueden ocultar que el binomio Luis Arce – David Choquehuanca del Movimiento al Socialismo (MAS IPSP) lidera la preferencia electoral a casi un mes de la realización de las probables elecciones del 18 de octubre próximo. Ambas tienen como limitación metodológica el uso exclusivo de la llamada a celulares para nutrirse de datos, en desmedro de un importante segmento poblacional que vive en áreas rurales. Aun así, los datos son reveladores.

En el caso de la encuesta encargada por el periódico Página Siete –al que el humor popular ha rebautizado con el nombre de Página Miente, por su falta de ética y claro sesgo derechista–, es indisimulable el afán de mostrar a la población un virtual empate en el primer lugar, inflando desmedidamente el porcentaje de Carlos Mesa y disminuyendo el del binomio masista. La intención no es otra que provocar falsas esperanzas en una segunda vuelta; para ello, no vacilan en “informar” que, si se diera el caso, en el balotaje ganaría la fórmula de la derecha.

El mensaje subliminal y el mensaje explícito son reveladores de la ansiedad que domina en este momento el raciocinio de los mentores de la estrategia antipopular que busca no el bien común, ni siquiera la difusión de una alternativa viable a la crisis generalizada que atraviesa el país, sino, nada más y nada menos, evitar a toda costa el triunfo del binomio Arce – Choquehuanca y el retorno del pueblo al poder. A ello se limita todo el discurso y todo análisis, como lo muestra impúdicamente en una entrevista Tuto Quiroga que, guiado por el entusiasmo de sus propios complejos, confiesa que el supuesto fraude de las anteriores elecciones fue parte de esos intentos made in USA. O sea, ¡segunda vuelta! ¡Unámonos todos en torno al segundo para derrotar al MAS! No les queda otra que darse ánimos.

Más explícito en ese sentido –y de seguro, siguiendo los consejos de sus asesores norteamericanos– Ronald Maclean, el ex jefe de campaña de Luis Fernando Camacho, afirma que esta candidatura ya está muerta y que lo que corresponde es fortalecer “al segundo”; es decir, a Carlos Mesa. Supone, mecánicamente, que los votos duros de esa derecha reaccionaria y fascista que representa el ex cívico cruceño, migrarán automáticamente a ese supuesto segundo, ignorando que precisamente esa derecha ultraconservadora no confía en el colla que, no ha mucho, caracterizó públicamente como provinciana a la élite cruceña. Si aquella candidatura diera, finalmente, un paso al costado, gran parte de su votación en Santa Cruz migraría no a Carlos Mesa, sino a Jeaninne Añez, la presidenta candidata que, utilizando los recursos del Estado, se mantiene en campaña activa, muy segura de ser ella la que, finalmente, lidere la soñada segunda vuelta.

Todos estos hechos son señales inequívocas de un pánico generalizado en la derecha, que sabe perfectamente que las encuestas publicadas revelan sólo parcialmente el estado de ánimo de una ciudadanía que vuelca masivamente su preferencia al binomio masista. Las entusiastas caravanas en las calles cruceñas, para citar un ejemplo representativo, dan cuenta de la pérdida del miedo y de que, a contrapelo de las afirmaciones derechistas, no eran ni son sólo empleados públicos movilizados por la dictadura de Evo Morales. Frente a estos hechos palpables, los sabios del marketing político fuerzan la realidad virtual para influir en el votante. Así lo ha entendido el imperio que, amén de enviar a Bolivia como Encargada de Negocios a una especialista en fraude electoral, se dedica a fabricar ilusiones.

El reportaje publicado por Rusia Today en español –no por algo fue censurada y sacada del aire por los golpistas tan pronto se hicieron del poder– es revelador. Dice la nota que Sophie Zhang, “una exempleada de Facebook, quien escribió un memorando tras dejar la compañía donde revela que el gigante de las redes sociales no actuó, o respondió tarde, ante el conocimiento de posibles actividades maliciosas o manipulación política en varios países”.

Con relación a Bolivia, la agencia de noticias destaca que “En el país andino, Zhang encontró «actividad falsa de apoyo al candidato presidencial de la oposición en 2019», haciendo alusión a Carlos Mesa”. […] Meses más tarde, se desató una grave crisis política y social, con protestas y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, concluyendo en el golpe de Estado contra Evo Morales. Al respecto, la ex trabajadora de Facebook lamenta que se «provocaron decenas de muertes».

Muertes que ni al imperio ni a la derecha interesa, pues se trata de anónimos Quispes y Mamanis, cuyas vidas sólo valen como mano de obra barata. Porfiados, renacen una y otra vez, decididos otra vez a cuidar su voto. ¿Tendremos pico de pandemia para la fecha prometida?

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