Otra injerencia colonial desde el Parlamento Europeo

El Parlamento Europeo manteniendo su alma colonizadora de Almagro y Pizarro, de imposición que, otrora, lo tenía para sojuzgar a los pueblos de esta parte de América, se pronunció sobre la detención de la expresidenta de facto, Jeanine Añez y pidió a las autoridades bolivianas su liberación, la de dos de sus ministros y otros políticos encarcelados.

El retrato de un arte reciente del gran caricaturista Al Azar, simboliza con mucha claridad lo que representa esa nueva agresión a uno de los pueblos de esta América que también hace más de 500 años se resistió a la corona española.

Ese parlamento como muchos en el mundo, tiene voces y posiciones diversas que no se asientan sobre una sola posición, como fue el caso del europarlamentario Javier López quien sostuvo que no debe haber «injerencia» sobre el Gobierno boliviano y desde la Unión Europea se deben tener “posiciones constructivas”.

El gobierno nacional fue más inteligente al tomar una posición cabal en sentido y no darle la importancia necesaria, de ahí que manifestó que no corresponde en este momento fijar una posición sobre el pronunciamiento del parlamento europeo en torno a la situación jurídica de la expresidenta de facto.

Ese escenario de confrontaciones políticas ya se había presentado en una ocasión cuando se dio una amplia cobertura mediática a los diputados españoles que llegaron a Bolivia pertenecientes al partido político VOX.

VOX, es nada menos que la representación de los voceros de la ultraderecha española, ligadas al viejo franquismo-falangismo. Es también un desprendimiento del Partido Popular, su ala más ultraderechista, que después del fracaso electoral de Rajoy, se organiza como partido el año 2013.

La nueva injerencia de esos diputados españoles a Bolivia, así como el parlamento europeo, tenía el objetivo de apoyar a sus correligionarios falangistas que formaron parte del gobierno de facto. Esa visita fue también un aviso de la coordinación que existe en la derecha mundial, sobre esa base es que operó el famoso “Plan Cóndor” cuya base orgánica fue la triple A. 

Es bueno recordar que la ultraderecha boliviana, nacida en la Falange Socialista Boliviana (FSB), se re-organizó en ADN, que luego derivaría en lo que hoy se conoce como los Demócratas de Rubén Costas.

Tanto las expresiones políticas del parlamento europeo que se expresó estos días como aquellos diputados españoles no son pues ningunos demócratas, preocupados por la salud de nuestro sistema político, son agentes internacionales de una ultraderecha española, a eso se debe el énfasis de pretender vincular a los gobiernos progresistas de América Latina a los progresismos europeos, especialmente del progresismo español.

La visita de estos agentes de la internacional conservadora, nos permite clarificar quienes su fuerte ligazón con los actores del golpe de 2019 y sus cómplices externos, pero internamente, como sostiene un intelectual Cochabambino, “existen muchas pititas, que no pueden dormir”, al darse cuenta que colaboraron con un proyecto fascista en Bolivia.

Son pocas las excepciones que se libraban de esta mentalidad colonial; por eso no extraña que ahora se escuchen comentarios de apoyo a los actores del golpismo, apoyados ahora por los cómplices de ese gobierno como es Comunidad Ciudadana, el partido de Carlos Mesa y otras expresiones fascistas de lo más rancio del pensamiento conservador y derechista.

Las expresiones de la nueva injerencia colonial en Bolivia y a otros países de América Latina de los “propietarios” de los partidos políticos de la derecha, son la expresión de la pervivencia de los genes de Pizarro y Almagro, en rostros del Parlamento Europeo.       

*Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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