Fidel nos enseñó a soñar

En ocasión del 95 cumpleaños de nuestro Comandante en Jefe, el próximo 13 de agosto, comparto con ustedes mis recuerdos de algunas de las veces que tuve la posibilidad de estar con él. La primera fue a finales de 1965, desde entonces sentí su compañía y presencia en cada una de las tareas que he cumplido, y al hacer como él dijo aquel día, que cada sueño se convierta en realidad, venciendo los obstáculos y transformando las derrotas en victorias. En tres ocasiones anteriores lo tuve muy cerca, al finalizar la campaña de alfabetización, en un curso de Artillería y en la Plaza Cadena de la Universidad de La Habana. 

En 1964 estaba recién casado con mi compañera de toda la vida Adys Cupull Reyes y como Maestros Voluntarios integramos la Brigada Frank País y me nombraron director del Centro Escolar René Ramos Latour en Mayarí Arriba inaugurado por Raúl en 1962 y Adys en la subdirección docente regional.

Con los alumnos y profesores creamos un huerto de vegetales, un vivero de árboles maderables y frutales con el uso de abonos naturales para contribuir con los planes de reforestación. La experiencia fue recogida en el libro “Tres experiencias de politécnización en Cuba”, que se distribuyó a las escuelas rurales de todo el país.

En 1965, me trasladaron para Santiago de Cuba y me nombraron director de la Secundaria Básica Rafael María de Mendive, y a Adys como Subdirectora Docente.  La escuela se encontraba en el antiguo Colegio Nuestra Señora de los Dolores, más conocida como Colegio Dolores, donde estudiaron Fidel, Raúl y Ramón Castro Ruz.

El Comandante Armando Acosta Cordero, Primer Secretario del Partido Unido de la Revolución Socialista en la provincia de Oriente y el compañero Jorge Risquet, Jefe Político y de Operaciones del Ejército Oriental y Segundo Secretario, explicaron la importancia y necesidad del trabajo docente y político, sabían que éramos graduados del primer curso de Sicología y Pedagogía Marxista por la Universidad de La Habana y de la Escuela Normal de Maestros de Santiago de Cuba. Afirmaron que Fidel preguntaba frecuentemente cómo marchaba esa escuela y cualquier acontecimiento político o social extraordinario sería rápidamente conocido por él.

Antes del triunfo de la Revolución el Colegio Dolores era una institución religiosa, privada y elitista, entre las más prestigiosa del país. Los alumnos eran hijos de la burguesía comercial e industrial, propietarios de tierras y ciertos sectores intelectuales, y de barrios residenciales. A Fidel lo matricularon en enero de 1938.

En una entrevista a Frei Betto, sobre el personal de esa institución expresó que era una escuela rigurosa, de mucha preparación, vocación religiosa, consagración, capacidad y disciplina, que se interesaban por los alumnos, su carácter, su comportamiento, con un gran sentido de rigor y exigencia, pero no estudiaban alumnos de piel negra, ni mulatos, ni mestizos. Solo los hijos de la burguesía blanca o que pareciera blanca.

En la escuela se organizaban excursiones a lugares históricos o de la naturaleza, jornadas patrióticas, veladas religiosas y culturales, se disfrutaba de la Coral Dolores, de una  Banda de Música, una capilla para orar y la iglesia adjunta.

Por sus aulas pasaron estudiantes que formaron parte de la vida económica, social, política y cultural de Santiago de Cuba y del país, entre ellos Fidel y Raúl, José Miyar Barruecos, Fernando Vecino Alegret, Eduardo R. Chibas, los intelectuales José Antonio Portuondo, Jorge Rigol, los actores de cine y televisión, Raúl Pomares, Carlos Padrón y  Amado Cabeza, el escritor Antón Arrufat y el historiador Francisco López Segrera. Los Mártires Revolucionarios Renato Guitart asaltante al Cuartel Moncada, Jimmy Hirtzel expedicionario del Granma y Eduardo Mesa combatiente del Ejército Rebelde.

En 1962 el Colegio se convirtió en la Secundaria Básica Rafael María de Mendive lo que constituyó un giro, de una escuela religiosa, elitista y privada a una gratuita, con acceso para todos y con el ideario Martiano y revolucionario. Para ese año algunos profesores habían abandonado el país, otros esperaban las visas para partir.  Se quedaron los poseedores de gran sentido ético, patriótico, muchos de ellos sin necesidades económicas, amantes a la profesión, comprensivos ante el proceso revolucionario y en la mayoría de los casos defensores de las necesarias transformaciones.

“Mendive” como le decían, se convirtió en la Secundaria Básica más grande del país, con una matrícula superior a los dos mil estudiantes con todas las tonalidades del color de piel, hijos de obreros y profesionales. Fue necesario adaptar los antiguos dormitorios y otras instalaciones como aulas, y para las plazas vacantes de profesores, convocar a profesionales calificados, de ese modo integraron el Claustro catedráticos de piel negra y mestizos.

Dentro del personal auxiliar estaban los bedeles Tomás y Miguel, españoles, religiosos; de rígida disciplina, amables, ceremoniosos, serviciales y con gran educación formal. Nos enseñaron los secretos del imponente edificio.

Tomás contaba anécdotas de Fidel y Raúl, a quien llamaba Raulito. Ellos contribuyeron a mantenerlos presentes en la institución. El bedel explicó que el Colegio no prohibía la existencia de profesores negros o mestizos, eran los padres de los alumnos los que se oponían, al igual que no querían condiscípulos de ese color de piel para sus hijos.

A principio de noviembre de 1965 comenzó el experimento de vincular el estudio con el trabajo agrícola, denominado Plan Mayo Norte, una idea sugerida por Fidel, a quien había que rendirle informes periódicos. Se desarrolló en los campos agrícolas entre Holguín y Bayamo.

Una mañana muy temprano llegó Fidel, alumnos, profesores y campesinos lo rodearon. Se interesó por la alimentación, condiciones sanitarias, albergues, agua potable, mosquitos y otras plagas, estudios, disciplina, cada detalle del trabajo, productividad, siembras, críticas y experiencias positivas y negativas. Fue una clase, donde cada quien expuso libremente lo que pensaba.

Le explicamos la iniciativa del profesor de historia Raúl Márquez, de elegir a dos alumnos donde cada mañana escuchaban las noticias nacionales e internacionales y las trasladaban a los demás alumnos. También las experiencias de las profesoras (Dolores Botta, Gisela Pereza y Chanita Boocks) de debatir de manera directa y libre las bolas, rumores, comentarios y propaganda contrarrevolucionaria llegada a través de emisoras de Estados Unidos.

Le informamos que la experiencia fue aplicada en todas las aulas por profesores guías seleccionados entre los más experimentados y surgieron los plenos estudiantiles, donde se podía discutir ampliamente, con entera libertad y respeto para todos. Recibimos el elogio de Fidel por la idea y manifestó que debía generalizarse.

Fidel también habló con profesores, alumnos, campesinos y personas que asesoraban el trabajo agrícola. Finalmente llamó al profesor Agustín Rueda por su nombre, era el director de la Banda de Música, alto de estatura, piel negra, caballeroso y educado.  Uno de los profesores en forma confidencial, me recomendó tener mucho cuidado con el profesor, porque era comunista, como si esa afiliación política fuera un gran delito.

Fidel y Agustín comenzaron a hablar de forma muy amistosa, lo escuchaba con mucha atención y en varias ocasiones le tocaba el hombro. Fidel le hizo muchas preguntas, de la situación de Santiago de Cuba, el estado de ánimo y las principales críticas de la población, de amigos o conocidos comunes, de la familia, su trabajo, la Banda de Música, cómo les afectaba la política agresiva del imperialismo norteamericano. Agustín respondía con total sinceridad a las  interrogantes, entre ellas que los instrumentos musicales estaban deteriorados y pasaban trabajo para conseguir hasta las cuerdas para las guitarras. La conversación se extendió por varios minutos y al final el Comandante se despidió de todos nosotros y a Agustín le dio unas palmadas en el hombro y un estrechón de manos.

Agustín decía que no iba a lavar la camisa, la guardaría de recuerdo porque estaban las huellas de Fidel y en son de broma los alumnos manifestaban que tampoco quería lavarse las manos. Algunos comentaban que estaba vinculado al Partido Comunista y colaborador del Movimiento 26 de Julio y seguramente desde esa fecha conocía a Fidel.

Como a los dos meses del regreso del Plan Mayo Norte llegó desde La Habana un transporte y los emisarios solicitaron la presencia del  profesor Agustín Rueda y le entregaron unos documentos enviados por Fidel y comenzaron a bajar los instrumentos musicales para la Banda de Música de la Escuela. Profesores y alumnos comenzaron a prestar ayuda para la descarga.

Esa sensibilidad especial de Fidel fue altamente apreciada y su presencia se reafirmó en el colectivo. Algunos decían que “Fidel volvió a Mendive,” porque su  donativo  dio origen a la primera gran orquesta de música de la Enseñanza Media y Preuniversitaria del país, que se hizo acreedora del Primer Premio en varios festivales. En cada actuación Agustín Rueda contaba esta historia y la llamaba “La Orquesta de Fidel” y recibía fuertes aplausos.

Para los profesores y alumnos, la presencia de Fidel en aquella escuela era un gran orgullo y responsabilidad, el personal administrativo conservaba y cuidaba los documentos y los expedientes originales de todos los alumnos, pero especialmente los referidos a Fidel y Raúl. Gracias a la entrega de los profesores,  personal administrativo y  alumnos fuimos elegidos Vanguardia y la escuela seleccionada para constituir el primer núcleo del Partido en la Enseñanza Media y Preuniversitaria del país y pasé a formar parte de la  Comisión de Educación y Cultura del Comité Provincial del Partido.

Poco tiempo después, fui designado para dirigir la Enseñanza Media y Preuniversitaria del Regional Santiago de Cuba. Las oficinas se encontraban en el Antiguo Cuartel Moncada, convertido en la ciudad Escolar 26 de Julio, cada mañana tenía que entrar por la misma puerta por donde penetraron los asaltantes a la Fortaleza Militar y la presencia de los asaltantes y especialmente de Fidel y Raúl, sentía que emergían como gigantes, exigiendo que todo funcionara de la mejor manera posible, para convertir los sueños en realidad.

Un día el bedel Tomás solicitó  una entrevista para informarme que iba a realizar gestiones en Inmigración para viajar a España a visitar a su familia, pero regresaría, no pensaba abandonar Cuba definitivamente. Después partí para un curso de especialización a la Unión Soviética y en una visita a Santiago de Cuba conocí que el bedel, encontró dificultades para el viaje, le escribió a Fidel y Raúl y rápidamente todo se resolvió, pero a la hora de la salida comenzó a llorar y estuvo a punto de renunciar al viaje. Temía que por su avanzada edad no pudiera volver. Compartió con su familia y rápidamente regresó a Cuba. Pocos meses después de realizar su sueño falleció. 

La escuela Rafael María Mendive fue formadora de alumnos destacado en diversas esferas de la vida revolucionaria, entre ellos profesores, oficiales del Ministerio del Interior o las Fuerzas Armadas, médicos, periodistas, historiadores, deportistas, científicos, funcionarios de diferentes ministerios, artistas, diplomáticos, con muchos de ellos hemos mantenido buenas y perdurables relaciones.

Entre los graduados y como reconocimiento a todos, mencionaremos a algunos. Alberto Juantorena Danger, destacado atleta de campo y pista, recibió medallas de Oro en los Juegos Mundiales Universitarios de Moscú y en los Olímpicos de Montreal, primer atleta del mundo en ambas especialidades, dedicó sus triunfos a la Revolución y a Fidel.  Además de su brillante carrera deportiva, se graduó de Licenciatura en Economía por la Universidad de La Habana, ocupó altas responsabilidades en el INDER, fue Vicepresidente y Presidente de la Federación Cubana de Atletismo, miembro permanente del Consejo del Comité Olímpico Internacional. Exaltado al Salón de la Fama de la Confederación Centroamericana y del Caribe de Atletismo.

Pedro Núñez Mosquera, licenciado en relaciones internacionales, comenzó en el servicio diplomático en 1975. Se ha desempañado como embajador en Zimbawe, en la Organización de Naciones Unidas (ONU),  en Brasil y México.

La doctora en ciencias Nilia Victoria Escobar Yéndez, recibió el Título Honorífico de Heroína del Trabajo de la República de Cuba. Es especialista de primer y segundo grado en Medicina Interna, Máster en Economía de la Salud, miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Medicina Interna y se desempeña como Profesora Consultante del servicio de Medicina Interna del hospital Doctor Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba.

El doctor Francisco Durán García, director de Epidemiología del Ministerio de Salud cubano, realizó su especialidad de Siquiatría en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, viceministro del área de Docencia e Investigaciones, cumplió misión internacionalista en Angola, vicedirector del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK).

Se ocupa del seguimiento y control de importantes programas de salud, Control Sanitario y de inmunización. A partir de la Pandemia del COVID-19, cada día informa el comportamiento de la enfermedad y ofrece sabios y científicos consejos.

El cantante Luis Téllez, alcanzó fama mundial, lamentablemente falleció en enero del 2020.  Se convirtió en uno de los máximos exponentes de la música cubana y en particular del bolero, graduado del Instituto Superior de Arte de Cuba, uno de los intérpretes más reconocidos del famoso Cabaret TROPICANA, recorrió numerosos países durante los seis años en los que fue primera figura de su elenco.

También primera figura en otros grandes espectáculos, como NOCHE TROPICAL, presentado en Japón. En su trayectoria artística compartió escenario con: Rocio Jurado, Armando Manzanero, Sara Montiel, Paloma San Basilio y varios cantantes cubanos.

Actuó en importantes teatros y Salas de conciertos en el Principado de Mónaco, San Remo, Venecia y Madrid. En Japón actuó en el Palacio de los Congresos de Kobe y el Budokan de Tokio y el Palacio Emperador, el Beacon Theater, Broadway, New York y la Sala de Conciertos de las Naciones Unidas.

Participó en festivales de la canción en Polonia, Alemania, Francia y programas televisivos en Italia, España, México, Venezuela, Francia y Perú.  Para todos los vinculados a la Secundaria Rafael María Mendive, era un orgullo que un joven de Santiago de Cuba, de piel negra, educado, culto, descubierto y encaminado por el profesor Agustín Rueda triunfara en diferentes escenarios.

Los alumnos de la Escuela Rafael María de Mendive, de ambos sexos,  blancos, negros y mestizos, de todas las esferas sociales, y creencias religiosas,  junto al Claustro de Profesores y el personal administrativo  y de servicios hicimos realidad los sueños de Fidel.

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