Democracia y Poder

La segunda guerra mundial al imponer un nuevo orden mundial, bifurca la realidad del campo político: por un lado la democracia liberal y por el otro el socialismo marxista. Nuestro país, debido a su dependencia de EEUU y con una severa advertencia como fue el colgamiento de Gualberto Villarroel, asume la democracia liberal como sistema político.

Las corrientes marxistas, como el PIR y el POR, se adhieren al discurso que califica al régimen de Villarroel como “Nacifascista” y toman partido junto a los partidos que defienden al bloque colonial. El MNR que co-gobernó con Villarroel asume un discurso antiimperialista, que en los hechos se quedará en el orden discursivo.

La ruptura con el sistema democrático liberal se dará con la nueva Constitución, producto de un recambio en los sujetos históricos en la estructura social boliviana.

Desde el año 2006, nos encontramos en un proceso de transición hacia la consolidación de un Estado Plurinacional y un sistema democrático comunitario. Como todo proceso de transición, este periodo es una lucha por el poder y no solamente del ejercicio democrático.

La democracia como sistema de gobierno tiene sus reglas, instrumentos y procedimientos, que el gobierno del MAS ha preservado, pero que los grupos de poder económico nunca los respetaron, hasta quebrar el mismo con operadores por fuera del sistema político. La historia de los golpes de Estado es la historia de los límites de la democracia liberal, cuando afecta los intereses del bloque colonial oligárquico.

El golpe de Estado del año 2019, es la confirmación del límite de la democracia liberal y el intento de restaurar el viejo régimen. La toma del poder, en noviembre del 2019, por parte de los desplazados el año 2006 y la reciente demostración del grupo de parlamentarios, de su irrespeto a las instituciones de la democracia liberal, como el parlamento, es la continuación del golpismo para quebrar el sistema democrático desde dentro del propio sistema.

¿Cómo avanzar, en este escenario de transición, hacia el Estado Plurinacional? Primero debemos estar convencidos que no estamos enfrentando una lucha por la vigencia de la democracia, el pacto democrático ha sido quebrado, históricamente, cuando los intereses oligárquico coloniales, son afectados.

En la coyuntura actual el haber permitido ser candidatos a quienes fueron autores del golpe, nos da la señal de la fragilidad de la democracia, reconquistada por la fuerza popular en agosto del 2020, esta rebelión tenía la suficiente fuerza política para imponer condiciones al proceso electoral, arrebatado al gobierno de facto.

La acumulación del poder popular, cuya vanguardia hoy se constituyen los pueblos originarios, ha definido el horizonte político, incluido en la Constitución Política del Estado en su artículo primero que define al Estado como: “Unitario, Social de Derecho Plurinacional, Comunitario”, son estas definiciones que deben ser tomadas como una guía para la acción, cuyo resultado es transformar el Estado.

La historia circular entre democracia y golpe de Estado, debe tener su final, si realmente tenemos la convicción de un profundo cambio estatal. Esto supone revisar el contenido de lo que denominamos democracia, sus formas y sus instituciones, el salto cualitativo es la práctica de la democracia comunitaria en todas las instancias estatales y si para esto debemos revisar nuestra actual Constitución, bienvenidas las reformas.

*Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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