Juan Carlos Pinto Quintanilla: Revolucionario Ejemplar

El Juanca, como le decíamos, fue siempre un camarada, en la acepción de Pablo Neruda: un camarada, es más que un amigo, es más que un hermano, es un revolucionario. Con convicciones cristianas y dialécticas, siguió la ruta marcada por Luis Espinal, “gastar la vida” en favor de su pueblo, fue así en toda su militancia revolucionaria, por ello, en noviembre de 2019, se quedó en la trinchera de lucha junto a su pueblo a enfrentar a los racistas y fascistas que pretendían reponer la República colonial y oligárquica, no le tuvo miedo a Murillo y a sus bandas paramilitares; con la frente alta y una moral elevada asistía a cuanto evento de formación o reunión era invitado para hacer llegar una reflexión convertida en arma para desnudar a los aprendices de dictador y en palabra para formar nuevos líderes.

Su reflexión fue crítica y autocrítica, como él decía, provocativa porque se atrevió a señalar las limitaciones y errores del proceso de cambio, sin dejar de valorar sus conquistas, con el objetivo de profundizar el proceso de cambio, superar las ilusiones de la democracia liberal, que se mostraban en datos estadísticos como reflejo del crecimiento económico, pero sin participación de los sujetos históricos. Convocaba a la deliberación y al debate para profundizar el proceso de cambio, superar los marcos de la democracia liberal, que algunos consideran que es la etapa final, para avanzar hacia el socialismo comunitario en la perspectiva del Vivir Bien.

Sus palabras y pensamiento están presentes en el pueblo, que reconoce su condición de ser unos de los cuadros dirigentes del proceso de cambio, pero que además siguen vigentes: “Con esta reflexión provocativa desde el proceso de cambio debemos decir, que lo logrado hasta hoy es irreversible en cuanto a la inclusión que se refleja en la presencia de la mayoría espacios en todos los espacios estatales y fuera de ellos. Sin embargo este requisito democrático sigue siendo un éxito liberal nunca alcanzado por la República, que en sí ya es revolucionario, no termina de definir el camino de la transformación revolucionaria que haga posible el Socialismo Comunitario, para que esa revolución continúe necesitamos la transformación militante de los principales componentes de la transformación revolucionaria: El Instrumento Político, el Estado Plurinacional y las propias organizaciones sociales” (¿Qué está cambiando en Bolivia?, Juan Carlos Pinto Quintanilla. Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión Social, diciembre de 2017).

¡Juan Carlos Pinto, camarada, la lucha sigue!!.

Tu ejemplo es un digno legado a las nuevas generaciones. Hasta siempre compañero.

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