El Juanca, como le decíamos, fue siempre un camarada, en la acepción de Pablo Neruda: un camarada, es más que un amigo, es más que un hermano, es un revolucionario. Con convicciones cristianas y dialécticas, siguió la ruta marcada por Luis Espinal, “gastar la vida” en favor de su pueblo,
Leer más...




