El Neoliberalismo en la Ciudad

Dos hechos fundamentales se han generado en el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba (GAMC) en los últimos tiempos que son una muestra palpable de la visión política neoliberal que se quiere fortalecer y ampliar en el Municipio y en la ciudad. Por un lado, es la ampliación de la mancha urbana y por otro la Ley Municipal 1179 de Alianza Público Privada aprobada en el mes de junio.

La propuesta de ampliación de la mancha urbana, generada por una aparente movilización de sectores pobres que reclamaban su derecho a la tierra y la vivienda, no obstante que en estudios urbanos se ha determinado que la anterior área de Regulación Urbana (ARU 2015) podía albergar a 1 millón quinientos mil habitantes, actualmente según datos del INE somos 856.198 habitantes en el Cercado. Lo cierto es que algunas autoridades del gobierno central, amparadas en esa supuesta necesidad han apoyado esa ampliación. Sin embargo, ha sido observada, pero existe la posibilidad de que entre nuevamente al concejo con reformulaciones para ser aprobada. Lo que está detrás de esta propuesta, es la motivación de beneficiar a la propiedad inmobiliaria, es decir a los loteamientos, habilitando mayor cantidad de metros cuadrados para la especulación y la ganancia, recompensando ante todo la dinámica de mercado antes que la solución de las carestías sociales. De esta forma se anula gran cantidad de áreas de producción agropecuaria necesarios para garantizar la alimentación de los y las pobladoras.

Es una realidad inminente que ya se ha roto el equilibrio entre producción local y consumo y de esta forma se importa gran cantidad de productos alimenticios de países vecinos para la canasta familiar. La ampliación de la mancha urbana en 24 polígonos (en el ARU solo eran 3) para beneficiar a los loteamientos recompensando ante todo la dinámica de mercado y cumpliendo con los designios del capitalismo, de la misma forma esta ampliación servirá para avasallar áreas de fragilidad ambiental que a la larga crearan colapsos ambientales.

Por otro lado, la Ley Municipal 1179 de Alianza Público Privada en Cochabamba, está destinada conseguir inversión privada para proyectos de la ciudad, que luego serán cedidos en comodato por 30 años a las empresas que inviertan, luego de los cuales se devolverá y no sabemos en que condiciones después de cumplir tantos años de vida. Los posibles proyectos que según el Alcalde requieren de inversión privada son: la galería subterránea del sector del correo, alumbrado público con luces LED, el bloque Norte del Mercado Calatayud, el estacionamiento bajo tierra de San Antonio, el mercado campesino, la playa turquesa y el mejoramiento de la Laguna Alalay. Esta Ley tiene la claridad de generar ganancias para rescatar la inversión, sin tomar en cuenta el bienestar, ni el respeto a los derechos ciudadanos de su población, es pues la forma más clara de privatizar el espacio urbano en el marco de la aplicación del capitalismo salvaje y del neoliberalismo.

Por estas propuestas que se están aplicando en la ciudad, es necesario reflexionar lo que significa sociedad y ciudad de consumo y como de esta forma la ciudad de Cochabamba sufre del mercantilismo y la aplicación de medidas neoliberales, contrarias al paradigma del Vivir Bien. Sociedad de consumo es un concepto utilizado para referirse a los que tienen un sistema capitalista donde se produce variedad de bienes y servicios en el mercado para el consumo, por parte de sus habitantes, lo que genera, explotación y desigualdad, aunque irónicamente, se cree que la acumulación de bienes es igual a un mayor bienestar.

Así, el consumo es un factor ideológico hegemónico, que crea una ciudad orientada a esta visión; las formas de consumo urbano son los grandes impulsores de la vida urbana, se establecen las estructuras básicas sobre las cuales se sustentan la sociedad y la ciudad. Se asevera que su nicho inicial fue en Estados Unidos, para después exportar el modelo hacia gran parte del planeta.

En países como el nuestro, las políticas urbanas se hacen desde la lógica del mercado neoliberal, dejando de lado proyectos que prioricen el bienestar colectivo o el desarrollo social. La renovación física de las ciudades se realiza por medio de coaliciones de actores políticos y económicos estructurados en torno a la inversión y al crecimiento de la base económica.

Por esta razón, proliferan proyectos urbanos como atractivos mercados inmobiliarios que son ampliamente seductores para ser consumidos por las clases medias y altas, como por ejemplo en la zona Norte de la ciudad.

De esta forma en nuestras ciudades se da la fragmentación urbana, barrios destinados a gente con ingresos altos, donde la institución municipal dota de todos los servicios, con definición de áreas destinadas al mercado, supermercados, moles y tiendas de ventas de productos caros, con áreas de crecimiento vertical atractivos para la inversión inmobiliaria y con espacios destinados al ocio y áreas verdes que equilibren el clima y limpien la contaminación.

Por otro lado, barrios con presencia de excluidos que no son aptos para generar economía, y por ello el GAMC suspende proyectos para el bienestar social, por ejemplo, la falta de apoyo a los centros de Cuidados. Las personas sin hogar, comerciantes y vendedores ambulantes son como el otro lado del paisaje urbano de la ciudad. Estos barrios se caracterizan por existencia de mayor violencia, de vivienda precaria, con ausencia de servicios básicos, especialmente agua y alcantarillado y de equipamientos urbanos, también tiene altos índices de contaminación atmosférica y del suelo y falta de áreas verdes y de recreación.

Un papel esencial para el consumo es la publicidad y el marketing, que influye en la creación del gusto, en la ilusión de satisfacción, de bienestar y de ascenso social para los y las habitantes a partir de la moda y la acumulación.

De esta forma, vamos perdiendo los derechos a la ciudad. ¿Qué hacer?

Cochabamba, agosto de 2022

Arq. María Isabel Caero P.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.