El capitalismo y la edad de piedra en Bolivia

Existe una vieja fábula, que cuenta la historia de una rana que se cocina a fuego lento, es decir lo confortable de la temperatura del agua le hace olvidar que está siendo cocinada.

En Bolivia, al igual que en la fábula, se está cocinando a fuego lento el proceso de cambio, es decir la temperatura política del enfrentamiento no ha logrado visibilizar que estamos siendo cocinados, o como dicen los migrantes bolivianos en la Argentina: “estamos en el horno”.

Sabemos que el horno está siendo alimentado con leña gringa, de todos los olores y sabores, no solo los gringos made in USA, sino los europeos también, no podemos olvidar a un embajador del país más pirata de la historia, que estuvo en las componendas de la Universidad Católica; todos ellos interesados en debilitar un proceso que tiene una memoria muy larga (cerca de 500 años) y otra memoria corta que comienza en el año 2005.

Una vieja práctica para someter a los pueblos es el “pan y circo” inventada por los romanos, mantener al pueblo ocupado y distraído para que no se de cuenta de los malos manejos del poder, eso nos ha pasado en el año 2019 y eso es lo que hoy, nuevamente se está repitiendo.

Diputados que se enfrentan en un mercado tratando de vender su producto, utilizando el desprestigio, la mentira, las denuncias sin fundamento y todo esto muy amplificado por los medios de comunicación que nos ofrecen el menú, enriquecido con sus propios ingredientes, todo para mantenernos distraídos.

La política se ha convertido en una comedia trágica, con actores representando papeles asignados por un director que mueve los hilos, que les escribe los libretos y seguramente también les paga y la gran mayoría somos los espectadores que a veces confundimos este teatro con la verdadera vida y si en el teatro nos dicen que estamos en una inminente crisis económica y que debemos comprar dólares, salimos corriendo a comprar dólares, si nos dicen ese es el malo, le damos palo y si otro actor nos dice aquél es más malo, también le damos palo.

A este paso nos dirán nuevamente que el demonio se encuentra en el palacio de gobierno y que es urgente que salga satanás y retorne la biblia y nos dirán “hemos recuperado la libertad y la democracia gracias a Dios”.

Nuestra mente es flojita, así lo han demostrado varios estudios, por eso buscamos la salida a nuestros problemas inmediatos de la manera más fácil, hacemos negocios engañando, robando, extorsionando, pidiendo coimas, etc. en lugar de pensar en soluciones a largo plazo.

La nueva Constitución ha sido creada con esa mirada de largo plazo, sabíamos que no sería fácil implementarla, porque los intereses que hemos afectado, si bien tuvieron que aceptar en un principio las nuevas leyes, rápidamente se organizaron y pretendieron dar un golpe de Estado, estamos hablando del año 2008, los protagonistas están fugados, pero otros que fueron incluso detenidos son “autoridades”, gracias a las componendas que estos directores de teatro lograron imponer en los salones de la Universidad Católica.

La política se ha envilecido de tal manera que aceptamos a tránsfugas sin ética, a que nos den clases de comportamiento, de lealtad, de compromiso, aceptamos que definan nuestra vida y pensamiento ¿será que hemos perdido nuestro sentido común?

Estamos en un mundo angustiado, carente de valores, se mata y roba en cualquier lugar del mundo, ya no existe diferencia del comportamiento humano si uno vive en Ayo Ayo, Pekín, Berlín, Moscú o Sao Pablo, todos somos individualistas y aleccionados por el consumo buscamos afanosamente convertirnos en nuevos ricos en tiempo record, claro que el negocio de asaltar bancos se ha vuelto difícil, así que es mejor dedicarse a la política que nos permite saquear de frente y sin ningún problema.

¿Se acuerdan de esos funcionarios que se llevaron dineros de ENTEL, del Ministerio de Salud, del BOA, etc.? Si es difícil juzgar a quienes ordenaron masacrar al pueblo, será más difícil juzgar a estos ladrones que viven en EEUU, salvo alguno que quiso timar al tesoro.

Luego de un proceso distractivo vendrá la fase de enfrentar la dura realidad, pero tal vez para ese momento ya estemos defendiendo nuestras familias con piedras y lo que tengamos a mano y el proceso de cambio será un amargo recuerdo, como la república española de 1939.

*Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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