Fuera manos yanquis del Ecuador

La “muerte cruzada”, un salvavidas constitucional para un empresario presidente, que apenas llegaba a menos de 10% de popularidad, que recibió en febrero una verdadera paliza electoral en un referéndum donde ninguna de sus preguntas tuvo respaldo, y, con un juicio político que presagiaba el final de su mandato. Guillermo Lasso, es un muerto que no quiere morir solo, por eso, busca arrastrar tras de sí a la Asamblea Nacional que iba a definir su destitución. Las elecciones serán en agosto. “Que se vayan todos”, proclaman algunos sectores políticos, y, muchos otros, con mucha razón, temen que, en tres meses, decretos mediante, aplique medidas económicas de corte neoliberal, que agrave mucho más la situación de crisis en la que se debate el pueblo ecuatoriano.

Lo ocurrido en Ecuador es un Autogolpe de Estado, porque después del Decreto de Lasso, las ciudades tienen la presencia de las fuerzas armadas para consolidar un golpe a la democracia; es un golpe, porque si no existe ninguna convulsión social y política, que es el requisito constitucional para aplicar “la muerte cruzada”; es un golpe de Estado de nuevo estilo. Al accionar represivo de las fuerzas militares se suma el poder judicial, que ignora el espíritu constitucional.

Los presidentes empresarios como Lasso suelen presentarse como incorruptibles, que no roban, con la cantaleta de que los millonarios no tienen necesidad de robar, son en realidad quienes utilizan el poder para acumular más riquezas, para robar, eso ocurrió en nuestro país con Goni Sánchez de Lozada o Samuel Doria Medina y acaba de hacerlo Lasso.

El neoliberalismo es la política en la que “los ricos se vuelven más ricos, y los pobres más pobres”, es el neoliberalismo, que otra vez fracasó en Ecuador, como ha fracasado en el resto de América Latina. En realidad, es la derrota del Consenso de Washington, el fin de la globalización, que desde el seno mismo del imperialismo está siendo reemplazada por políticas nacionalistas y proteccionistas; sólo en nuestros países la clase dominante y sus expresiones políticas siguen insistiendo en las recetas neoliberales, como la derecha retrograda y oscurantista de nuestro país, que están empotrados en los comités cívicos, los medios privados de comunicación y en ciertas cámaras empresariales.

En estos momentos, es cuando el imperialismo que busca a retomar el control de América Latina, que consideran su patio trasero y su proveedor de materias primas y recursos naturales, que el peligro se cierne sobre el continente, el retorno de los golpes de Estado, promovidos por EE.UU. y la OEA. Así ocurrió en el 2019 en Bolivia, se repitió en diciembre de 2022 en el Perú; hoy ocurre con el Ecuador; en todos los casos, han consolidado los golpes utilizando a las fuerzas militares para masacrar a sus pueblos.

Por ello, nuestra solidaridad a las organizaciones populares y a todo el pueblo de Ecuador en su lucha contra la injerencia imperialista y su lucha contra sus títeres; porque estamos convencidos que encontraran los mejores caminos de la unidad en la lucha para derrotar nuevamente al golpismo y a la injerencia imperialista para contribuir con un nuevo triunfo popular y revolucionario en el Ecuador. Nosotros como obligación revolucionaria, desde las organizaciones de base, debemos empeñar también, todos los esfuerzos para preservar la unidad en la lucha para evitar una nueva asonada de la derecha en nuestro país.

¡¡Fuera manos imperialistas del Ecuador!!

¡¡Viva la Patria Grande!!

La Paz, mayo de 2023

Colectivo Revolucionario Plurinacional Marxista Comunitario

CRPMC

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