El doble discurso y el caudillismo histórico

*Camilo Katari

La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), debería ser el mejor escenario, en el que se reflejen los cambios, o por lo menos las intenciones de cambio impulsadas por el pueblo desde la “Agenda de Octubre” del año 2003. Por el contrario poco a poco la ALP se ha convertido en un lugar donde se defienden intereses privados, es decir, es un parlamento “rosquero”, tradicional, conservador y donde los “doctorcitos de Charcas”, hacen de las suyas con sus discursos rebuscados y leguleyescos.

La ALP, es el lugar donde se destilan odios personales y se los presenta como “problema nacional”, se hacen negocios privados y se los presenta como “de urgente necesidad para el desarrollo económico”, y para justificar sus acciones buscan todos los recovecos posibles, en los famosos “vacíos jurídicos” (intencionalmente fabricados) para doblar las leyes, se buscan argumentos ingeniosos que en la oratoria superan las incoherencias de “cantinflas” o de Don Enredoncio.

Las propuestas de reforma Institucional, característica de cualquier proceso revolucionario, se han detenido en el caso boliviano, la vieja maquinaria del sistema político oligárquico-colonial, ha sabido penetrar al “instrumento” y desde dentro paralizar todo lo que atente a su supervivencia y reproducción; cooptando, con el deslumbrante ejercicio del poder económico, a representantes de pueblos y naciones originarias, la identidad se quedó colgada en los percheros destinado al uso instrumental de ponchos y chicotes, para deleite del discurso de “inclusión”, que se hace efectiva en todos los lugares de consumo occidental, hasta llegar a los infartos en moteles.

Veintiún Magistrados (puesto que 5 se fueron como señala la ley) han tenido en vilo al país, siendo los directos responsables de las millonarias pérdidas en la economía pública y privada, por bloqueos injustificados. ¿Quiénes no respetaron la ley? ¿Quiénes no cumplieron su juramento de respetar la CPE? Los Magistrados, ellos son los principales y únicos responsables de lo que Bolivia ha tenido que soportar en estos 15 días de tensión; pero cuya habilidad y contando con una ayuda, aparecen librados de toda culpa.

Estamos ante un entramado de intereses particulares por encima del bien común, sometiendo las instituciones a proyectos personales ligados al poder económico. Por eso los discursos de “si pero no”, porque las contradicciones son tan evidentes que han logrado que se pierda la credibilidad de las instituciones, que se pierda la credibilidad en el Estado, hemos llegado al punto de poner en el canasto de basura la ética que debería caracterizar a los servidores públicos, ya no existe discurso que pueda remediar este hecho, salvo para los fieles de capilla que han reemplazado el razonamiento por los sentimientos más perversos como el odio.

La política en Bolivia ha retornado al siglo XIX, cuando caudillos unas veces a caballo y otras en carruaje, se disputaban el gobierno utilizando los sables o las chequeras, cada uno con su proyecto individual, desde esa época es que se personaliza la política, los “montistas”, “belcistas”, “melgarejistas”, “silistas”, etc, etc.

Bolivia tiene pues, la vieja herencia colonial de conquista entre “Pizarristas y Almagristas” y los caudillos son parte de nuestra historia como un hecho negativo, generando los bandos de adhesión por pasión y no por reflexión (como pasó en la Argentina) en este contexto la democracia es solamente una estafa asumida por toda la población que resignada acepta algunas monedas para ir a concentraciones y vivar al caudillo.

*Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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Un comentario a “El doble discurso y el caudillismo histórico

  1. considero que los causantes mayores son loss componentes de la Asamblea Legislativa P, porque debieron haber diseñado, convocado, etc a tiempo. Cierto que el TCP es otro desastre.
    Gracias

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