El origen

Todos los medios de comunicación se encuentran implementando la conocida técnica de “Agenda Setting” para desinformar a la población, poniendo el centro del debate el bloqueo y la figura de Evo Morales, en una clara posición ideológica cercana a los discursos que promovieron el golpe del año 2019, sin poner en contexto el origen de esta crisis política.

Debemos estar conscientes que todos y todas, servidores públicos, los ciudadanos y ciudadanas de a pie, estamos obligados a cumplir con la Constitución Política del Estado (CPE), un ejemplo es Santa Cruz, cuya Asamblea Departamental y su presidente trataron de imponer su Estatuto, por encima de la Constitución, finalmente se impuso el marco jurídico legal. De la misma manera los Magistrados deben ser los primeros en dar el ejemplo del cumplimiento de lo que señala la Constitución.

En diciembre se terminó el periodo de gestión de los Magistrados, estos deberían presentar su informe de gestión y retornar a sus hogares en un acto de dignidad democrática y cumplimiento de la Ley. Pero el poder que detentan y que genera “fortuna, fama y placer” al mejor estilo de los aventureros europeos que llegaron a estas tierras, se apoderó de sus almas y pretende continuar usufructuando este poder, negado por la Ley suprema como es la CPE.

Independientemente de la figura de Evo Morales, todos los ciudadanos debemos exigir el respeto a la CPE, lamentablemente la despolitización de la sociedad, que es una tendencia mundial, ha dejado en manos exclusivamente de los políticos, la toma de decisiones respecto al Estado y la sociedad. Entonces Morales en su condición de dirigente político ligado a organizaciones sindicales, ha logrado movilizaciones que culminaron con los bloqueos. El gobierno por su parte, también actuando como partido político ha tomado partido por la pugna de poder fáctico, es decir demostrar la fuerza que tiene, utilizando los mecanismos que le brinda el manejo del Estado.

En esta pugna se ha demostrado que muchas organizaciones sindicales no obedecen a la representación departamental y nacional que apoyan y son parte de gobierno en calidad de servidores públicos, como es el caso de cientos de dirigentes sindicales; este hecho demuestra que hemos retornado a los tiempos del “pongueaje político” y las “ch’ampa guerras” fomentadas en su momento por el MNR.

La disputa al interior de un mismo partido no es nuevo, es parte de la historia de Bolivia, por eso hemos tenido a los “genuinos” (en el Partido Liberal) o los “ auténticos” (en el MNR) las disputas se concentraban en las ciudades y los campesinos solamente eran “carne de cañón”; ahora en esta segunda década del siglo XXI, los pueblos originarios son los principales protagonistas en el campo político, utilizando sus tradicionales métodos de lucha.

La impotencia declarada por los antiguos actores políticos (empresarios y sus partidos) exigiendo al gobierno “mano dura” (que en su tiempo era poner a su servicio las FFAA y masacrar a campesinos, mineros, etc) son los indicadores de los cambios sociales que se han dado en Bolivia desde la llamada “Guerra del Agua”.

Estamos pues nuevamente en la disputa históricas de conformar un Estado, que como está demostrado, continúa en los marcos del republicanismo-colonial, y la disputa por supuesto tiene sus actores y discursos que como se sostiene en el 18 Brumario han pasado de tragedias a comedias, por eso escuchamos explicaciones tan infantiles como la referida al carnaval, o la muerte de pollitos bb, esta es la realidad, que trata de ocultar la contradicción generada por la terca actitud de unos magistrados que quieren ser un poder omnímodo, como en los mejores tiempos coloniales. Fue un error mantener el poder judicial en Sucre, pues los fantasmas de la Audiencia de Charcas, que fue el centro del poder colonial se apodera de todos los que deben administrar justicia en un Estado anticolonial, no es realismo mágico es práctica política no superada, por eso las traiciones, los olvidos, y el cinismo como condición política; repitiendo en calidad de comedia los actos que dieron vida a esta ficción de Estado-nación denominada Bolivia.

Escrito por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descubre más desde Venceremos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo