Felix Patzi y el Antiperiodismo

Por lo general un periodista tiene información que le permite contextualizar los hechos. Lamentablemente, vimos una entrevista de anti-periodismo, en una radio, que habiendo perdido credibilidad, recurrió a periodistas de mediana fama para completar su equipo.

Estamos hablando de la entrevista realizada por John Arandia al gobernador del departamento de La Paz. De esta entrevista destacaremos, dos aspectos: el primero que es la formación periodística del Señor Arandia y la segunda, el sentido de la misma.

Decíamos que todo periodista tiene información básica, que le permite contextualizar los hechos que comenta o las entrevistas que realiza en esta coyuntura.

Una persona de a pie, sabe que nos encontramos en un tiempo político y que todo pasa por el cálculo y la ventaja que toda autoridad en funciones puede obtener de sus actos públicos; entonces resulta, hasta ridículo, el pretender que las distintas autoridades de diferente pensamiento político coordinen, que trabajan al margen de la lucha política; eso es pedir peras al olmo, en este escenario el periodista peca de ingenuo, solicitando coordinación en un ambiente de duro enfrentamiento político.

El “carajo” histórico para los bolivianos es el atribuido a Eduardo Abaroa. De ahí que ha sido utilizado como palabra heroica, no existe manifestación donde la palabra no sea utilizada, como símbolo de rebeldía y aquí es bueno resaltar el contexto de su uso.

En la entrevista, Félix Patzi, gobernador vilipendiado por opositores y oficialistas debido a su pendulante posición política, tiene una identidad muy clara, es aymara, se declara a sí mismo como “indígena urbano” y siempre ha sido insultado por su castellano mal hablado.

Para nosotros, Patzi, es uno de los más importantes cientistas sociales bolivianos, uno de los pocos que, saliéndose de los marcos tradicionales de Marxismo y liberalismo, ha propuesto otra postura de pensamiento político que ha denominado “Tercer Sistema”, mal o bien ha reunido un conjunto de ideas, categorías y ha creado un corpus teórico. Habilidad no le falta, puesto que tiene el grado académico de doctorado, aspecto que muchos de sus críticos ignoran.

Entonces, con un cientista social aymara entrevistado y con un contexto político muy presente, la palabra “carajo” tiene un sentido de “unidad cultural” en este “universo atravesado por los signos y el lenguaje” (Roberto Marafioti: “Recorridos semiológicos”, EUDEBA, 1998) y en esa medida, para nosotros expresa ese complejo de superioridad que caracteriza la colonialidad que nos habita.

La interjección (carajo) ha sido muy festejada en las redes, no por un patriótico llamado a la unidad sino por los personajes, y ha sido el mismo gobernador que ha manifestado su molestia por este insulto, recibido por el periodista, demostrando así ese carácter racista de la expresión utilizada.

No es la primera vez que un periodista saca a flote el racismo, que hoy tiene tensionada a la sociedad boliviana. El uso del idioma castellano, por parte de un dirigente indígena, rápidamente es catalogado como “ignorante”, porque no utiliza las 5 vocales; nunca se le dijo ignorante a Gonzalo Sánchez de Lozada, que “pateaba el castellano”, ahí radica la interfase racista.

Si eres blanquito está permitido y festejado, si tienes la piel de un aymara o quechua, eres un “salvaje ignorante”, ejemplos existen miles, especialmente en las redes sociales que, a falta de argumento, solo atinan a decir: “ni hablar castellano sabe”. Donald Trump, tampoco habla castellano pero adorna las paredes de muchos de estos ciber-activistas del racismo.

No es gratificante ver que personas declaradas de izquierda o progresistas, festejen lo dicho por el periodista de Radio Fides, compartir su frase es identificarse con la connotación racista que posee.

*Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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