Estamos cayendo al abismo

Sin duda hubo muchos errores en el gobierno del MAS en los 14 años pasados, es cierto también que hay muchas críticas sobre las equivocaciones del proceso de Cambio, conocemos también que mucha gente que se sumó a ese gobierno por oportunismo ocupando niveles jerárquicos en el Estado, se constituyeron en frenos para radicalizar las propuestas hacia el socialismo comunitario. Sin embargo, podemos decir que también se dieron avances en varios aspectos, por ejemplo, en el tema de la inclusión de indígenas y mujeres, en la redistribución que logró disminuir la pobreza y en la estabilidad económica durante el tiempo de gobierno.

En la actualidad después de la asonada de noviembre lo que más hay en los medios y en las redes de los que nos gobiernan son mentiras y manipulaciones y así entregan obras con mucho descaro, obras que fueron iniciadas y ejecutadas por el anterior gobierno.

Pero este momento, más allá de las autocríticas de lo malo que se hizo y valoraciones de lo bueno que se construyó, será la historia que juzgue lo positivo o negativo del gobierno de Evo Morales, seguramente cada boliviano o boliviana tendrá su decisión al respecto en las próximas elecciones, si las hay.

Lo que nadie puede negar es que el MAS tenía y tiene una visión a largo plazo, el Estado Plurinacional, la Revolución Democrática y cultural, entre otros, es más tenía un Plan, un proyecto, sabían a donde querían llegar y eso es lo que hemos perdido. Ahora, este gobierno y los otros partidos, no tienen metas, ni visión de futuro, nadie nos dice a dónde vamos; esa es la gran diferencia y lo que distingue a este gobierno del anterior.

El ex presidente era un indio al que le gustaba serlo, se sentía orgulloso de su piel y de su raza y por eso quiso que el rey de España lo recibiera sin normas coloniales de protocolo, asistió con su chompita multicolor y así mostró su humildad y su sencillez, pero con mucha dignidad y orgullo.

Evo estaba consciente de que todos los seres humanos deben mirarse a la cara sin sentir ningún tipo de vergüenza y eso quería para su pueblo, que todos los bolivianos y bolivianas puedan mirar a los otros seres humanos sin ambicionar ser otra cosa, sin querer tener pedigree, sin apelar a sus ancestros para mostrar que se tiene sangre azul.

La dignidad era lo que le caracterizaba a ese indio engreído y eso es lo que les falta a todos estos falsos líderes que ahora quieren ser presidentes, estos señores que viven detrás de las máscaras, con pelos pintados, con celulares de última generación y abuelos extranjeros con ojos verdes.

Estos que metieron la biblia al palacio, pero sacaron a Jesús porque sacaron a los pobres, a los indígenas; esos falsos profetas, esos que están vestidos de lujosa pedrería y lucran con la fe de las personas, como dijo doña Adela Zamudio hace muchos años. Han vuelto los enemigos de cristo, los que no quieren cumplir los mandamientos, de NO MATAR porque han matado a 37 personas en Huayllani y Senkata en el enfrentamiento de noviembre, de NO ROBAR y cada día nos enteramos de robos, en Entel, en BOA, en Yacimientos y lo más impactante en la compra corrupta de respiradores en plena crisis sanitaria. Otro mandamiento incumplido es NO MENTIRAS porque todos los días mienten descaradamente, ocultan por ejemplo lo que hicieron con el dinero de las donaciones y de los créditos.

Por eso sentimos que nuestro país está cayendo en el abismo más profundo, estamos perdiendo el rumbo y solo nos queda la esperanza de un retorno mediante elecciones a un gobierno legítimo y democrático que se comprometa con los pobres.

Cochabamba, julio de 2020 – Celula MG Cbba

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