
El gobierno de facto ha optado por la línea dura de la represión indiscriminada para romper la voluntad del pueblo boliviano, movilizado en las ciudades y en los campos tras sus demandas de democracia, salud, educación y empleo. Fuerzas combinadas de las Fuerzas Armadas, la Policía y grupos paramilitares como la Unión Juvenil Cruceñista y la Resistencia Juvenil Cochala, pertrechados desde el ministerio de Gobierno, atacan diferentes puntos del bloqueo popular. El gabinete de los golpistas tiene listo un decreto supremo para dictar el Estado de Excepción que suspende TODOS los derechos constitucionales y, de esa manera, facilitar la impune represión en todos los frentes.
(más…)



