¿Indios contra indios?

Existe la creencia muy arraigada, que fue el MNR el autor de la Reforma Agraria de 1953, cuando en realidad fue el punto de llegada y confluencia de la histórica lucha de resistencia al despojo de territorio de los ayllus y comunidades. Desde 1936 el movimiento campesino tenía muy clara la lucha por la propiedad de la tierra.

Una vez concretada la Reforma Agraria, el movimiento campesino se convirtió en la base política principal del MNR. Siendo el MNR un movimiento político, abrigaba muchas corrientes ideológicas, desde el marxismo hasta el más secante liberalismo.

El MNR, en sus varias pugnas internas de poder, enfrentó a campesinos con campesinos, o como decía Felipe Quispe indios contra indios, por un lado, José Rojas acusado de ser “comunista” pero que terminó en las tendencias derechistas y por el otro lado, Miguel Veizaga; no es motivo de esta nota analizar las denominadas “ch’ampa guerras” sino en la perspectiva histórica comparar estos hechos con lo que actualmente ocurren en el Estado Plurinacional.

Ayar Quispe (hijo de Felipe) analiza las divisiones al interior de la CSUTCB, en su libro “Indios contra indios” (año 2003) señala que: “Buscar la “unidad” de la familia campesina es romper con el “intermediario” del campesino, que vive a costa del hermano campesino e indígena; es no permitir que tenga el campesino vínculos con los partidos políticos, ya que el interés de ellos es formar lealtades hacia su causa y esta es la fuente del conflicto. Tampoco se debe permitir a las ONGs que tienen el afán único de ser protector con los que comulgan con sus propósitos y no con los que se oponen”.

El Instrumento Político había logrado superar esas diferencias, pese a que Alejo Veliz insistió en mantener la Asamblea por la Soberanía de los Pueblos (ASP) como la genuina organización de los pueblos originarios. Desde 1999 no existió ningún amago de división en el seno de la CSUTCB, debido a que todos los afiliados a los sindicatos campesinos son también militantes del IPSP-MAS, que por otra parte cooptó a los militantes de las diferentes izquierdas existentes en Bolivia y también a los militantes socialdemócratas.

En su fundación el IPSP-MAS tenía en su militancia y estructura orgánica un 90% de presencia de pueblos originarios; con la llegada al gobierno del IPSP-MAS, la composición se ha diversificado, sectores de profesionales, de sectores mineros (cooperativistas, y de la FSTMB) transportistas, maestros, etc.

En las últimas elecciones del 2019 los “delegados departamentales” fueron los ministros, todos ellos de clase media que sometieron a las direcciones naturales del MAS-IPSP y también de las organizaciones sindicales. Este hecho creó cierto malestar en “las bases” que en varios ampliados provinciales decidieron dar “voto castigo” al MAS. Será interesante realizar la composición del voto del 2019 y del 2020; en estas últimas la ciudad de El Alto, efectivamente aplicó el “voto castigo al MAS”, como en muchas provincias de Chuquisaca.

Lo señalado líneas arriba, son los antecedentes de las pugnas internas existentes en el MAS-IPSP, siendo el eje fundamental de la disputa el contenido ideológico. En los discursos presidenciales ya no se escucha, por ejemplo; insistir en el “socialismo comunitario”, concepto acuñado por las corrientes izquierdistas al interior del MAS-IPSP, aunque tímidamente lo que está presente es el “Vivir bien” especialmente en la voz del Vicepresidente David Choquehuanca.

Entonces, como señalaba Ayar Quispe, ¿son “los partidos” de izquierda y socialdemócratas, los interesados en crear divisiones en el MAS-IPSP?

La sostenida campaña en contra de David Choquehuanca, bien puede entenderse como una lucha ideológica entre la izquierda y pensamiento del Vivir Bien, que tiene como principio la descolonización del pensamiento.

*Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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