Etiqueta: Debate ideológico

  • Estado Plurinacional punto de partida

    Estado Plurinacional punto de partida

    Un día como hoy hace 16 años se refunda el Estado boliviano con un proyecto histórico que es el Estado Plurinacional. El Estado no es un objeto terminado, sino es una relación social condensada, es un campo de fuerzas en constante tensión. Pronunciar “Estado Plurinacional” y pensar que con el nombre basta es como nombrar el fuego y creer que por esa acción ya calienta. El nombre es importante, claro que sí, en la dimensión subjetiva interpela, sin embargo, para que tenga consecuencias concretas, el potencial nombrador debe desembocar en un programa que al ser en si mismo también es trinchera ideológica.

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  • Crisis del sistema político

    Crisis del sistema político

    La democracia, ese sistema creado como el mejor ejercicio de la política y que asentada en el pueblo, pretende una participación ciudadana basada en los programas y propuestas de los partidos políticos, en teoría el “corazón de la democracia” se encuentra en una profunda crisis.

    En Bolivia, este sistema, de partidos, ha sido destruido y la política se ha convertido en una farándula de “vedettes”. Esta transformación es la concreción del diseño imperial del individualismo extremo y de la política como inversión; además es la continuación, como una segunda etapa del proceso despolitizador/desideologizador que comenzó en la primera etapa neoliberal de 1985 y continuó durante los 20 años de su duración.

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  • La izquierda y su laberinto post-electoral

    La izquierda y su laberinto post-electoral

    Las recientes elecciones han dejado en evidencia lo que muchos intuían: la izquierda boliviana atraviesa una de sus crisis más profundas. El mapa político resultante no solo muestra la pérdida de espacios de representación, sino sobre todo una fractura de horizonte. En lugar de una visión compartida de país, lo que emerge es un archipiélago de consignas dispersas y liderazgos incapaces de dialogar entre sí.

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  • A propósito de la guerra cognitiva y la necesaria batalla cultural

    A propósito de la guerra cognitiva y la necesaria batalla cultural

    En los últimos tiempos se puso de moda el concepto de la guerra cognitiva y con razón, ya que caracteriza a los tiempos que corren.

    Hoy en día es cada vez más inusual las intervenciones militares o golpes militares, aunque aún los hay, siendo remplazados por los llamados golpes blandos, como los casos de Zelaya en Honduras 2009, Lugo en Paraguay 2012, Dilma en Brasil 2016, Castillo en Perú 2022, etc. O bien el golpe de estado a Evo Morales del 2019, todos casos en los que los medios de comunicación y las redes sociales jugaron un rol trascendental en la desestabilización política.

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  • Bolivia. «Los objetivos revolucionarios se olvidaron»

    Bolivia. «Los objetivos revolucionarios se olvidaron»

    Entrevista con el analista político Antonio Abal

    De un tiempo a esta parte se ha tornado cada vez más confuso comprender lo que ocurre internamente en Bolivia. De ser un ejemplo para una franja del progresismo radical latinoamericano, hoy su curso político, social y económico resulta opaco. Pero el silencio andino se rompe con argumentos y sentido.

    Antonio Abal es un periodista y analista boliviano, habitualmente requerido por diversos medios de comunicación locales e internacionales. A él se acudió para conocer cuáles son las claves para entender los acontecimientos en su país.

    – ¿Qué pasa políticamente en Bolivia?

    “Para responder a esta pregunta es necesario tomar en cuenta la ‘forma primordial’ de la estructura social boliviana. Esta ‘forma primordial’ tiene que ver con la formación del Estado colonial y su modo de dominio que se mantiene hasta nuestros días. La característica del Estado colonial tiene que ver con una estructura jerarquizada, racista, patriarcal y profundamente religiosa, y con oligarquías regionales. Sobre esa sistema se fundó el Estado-nación Bolivia, fundación realizada por los hijos de los que manejaban los nichos de poder colonial. Entonces, a lo largo de nuestra historia, estas elites herederas de la colonia se turnaron en el ejercicio del poder político, con estallidos o pulsiones de la fuerza popular e indígena como en las incontables rebeliones indígenas, las huelgas mineras, que lograron cambios fundamentales en el año 1952, aunque manteniendo los rasgos generales del Estado colonial. Ya en el siglo XXI emerge una fuerza popular en la ‘guerra del agua’, derrotando las políticas neoliberales privatizadoras y el año 2003, con la ‘guerra del gas’, se puso fin a los gobiernos neoliberales. En ese escenario el MAS-IPSP, que vino de una larga gestación en el seno del movimiento de pueblos originarios, ganó las elecciones del año 2005 con un presidente indígena.

    Los sectores tradicionales, desplazados del poder político, maquinaron una serie de eventos para terminar con el gobierno de Evo Morales, cosa que lograron el año 2019, luego de una larga tarea de infiltración al MAS y al desgaste personal de Evo Morales a través de sus medios de comunicación.

    Una vez recuperada la democracia, en 2020, la derecha continuó con la estrategia de anular la fuerza política de los pueblos originarios y sectores populares, mediante el accionar de ‘topos’ que ya que tenía instalados en lugares claves del gobierno y que se ocuparon de las tareas de dividir, primero a la organización política y después al movimiento de pueblos originarios.

    La forma que adquiere esta lucha por aniquilar la potencia política de los pueblos originarios, aparece y se posiciona como una pelea de liderazgos, justamente para debilitar la imagen política de Evo Morales. Resultado de toda esta estrategia, hoy existe ‘oficialmente’ un MAS que no responde ya al mando de Evo Morales, legalmente. Evo Morales no tiene partido.”

    – ¿Qué ocurre en el ámbito socio económico?

    “El gobierno golpista de Áñez destrozó la economía, permitiendo un saqueo por parte de quienes fueron miembros de su gabinete y haciendo quebrar empresas públicas. A ello es preciso añadir el período del COVID, entonces el nuevo gobierno democrático realizó esfuerzos para estabilizar la economía, intento que no tuvo éxito. Perdimos el mercado del gas en la Argentina y con esto ingresos de divisas necesarias para las políticas de subvenciones, especialmente de los carburantes. La escasez de carburantes ocasionó el alza de los precios de los productos básicos y no existe ninguna medida que pueda controlar la especulación de bienes como el arroz, la harina, verduras y menos de los importados.

    Actualmente las manifestaciones callejeras tienen que ver con esa demanda, que no ha podido ser canalizada y llevada al plano político debido a la debilidad de organizaciones como la Central Obrera Boliviana (COB), que antes era la articuladora de las demandas populares. Hoy la COB ha desaparecido del escenario político.”

    – ¿Qué fuerzas están en pugna?

    “Producto de un paulatino debilitamiento de las fuerzas populares, que fueron cooptadas por actividades gubernamentales y una estrategia estrictamente electoral, hoy tenemos un movimiento popular despolitizado y desideologizado, que se limita a aferrarse a la figura personal de líderes políticos. Los programas y objetivos revolucionarios han quedado olvidados.

    Por otra parte la derecha, que nunca descansa, se encuentra en una actividad muy concentrada en restablecer el ‘antiguo régimen’; es decir, la política tradicional boliviana ligada a las élites económicas, con una variedad de partidos que representan los intereses concretos de las diferentes oligarquías regionales de Bolivia.

    La ‘izquierda’ marxista ha desaparecido del escenario político y los actuales grupos políticos de izquierda tienen presencia subsumida en el MAS ‘oficialista’, así como en el llamado “Evismo”. En ambos casos no logran influir de manera decisiva en las estrategias y acción política.”

    – ¿Qué papel juegan los movimientos sociales, indígenas y populares?

    “La división en todas las estructuras orgánicas ha disminuido la potencia revolucionaria de los movimientos de pueblos originarios y sectores populares, ya que se han incorporado a la práctica tradicional política, acentuando el interés particular y familiar, consolidando de esta manera el burocratismo clientelar como forma de actividad política.

    – El imperialismo estadounidense,¿qué rol tiene en la coyuntura?

    “Sin lugar a ninguna duda, en este escenario de divisiones y desplazamientos se encuentra la mano de EEUU. Lo que ocurre en Bolivia y en gran parte del continente no es nada más que la guerra geopolítica de EEUU que hoy ya no nos invade con marines, sino que se apodera de nuestros cerebros, y frente a este tipo de agresión estamos realmente desarmados, ya que la desideologización de la sociedad boliviana, implementada durante 20 años por el neoliberalismo, no ha tenido una contraofensiva durante el gobierno de Evo Morales. El ‘cambio cultural’ es el instrumento perverso de agresión que se está imponiendo en nuestro continente.”

    – ¿Cuál es la perspectiva de las fuerzas anticapitalistas y guevarianas en medio de la crisis?

    “Los núcleos de resistencia y de autocrítica de la izquierda son muy pequeños. El mismo Movimiento Guevarista ha sido fraccionado. Los militantes de izquierda que se encuentran al interior del MAS, tanto en el gobierno como en la oposición (Evistas) reducen su rol y perspectivas exclusivamente al ámbito electoral. Hasta la fecha no existe una propuesta de horizonte; un rumbo verazmente revolucionario que debe guiar a los movimientos sociales para terminar con el Estado colonial.”

    Fuente: Facebook

  • El Nuevo 21060

    El Nuevo 21060

    “Bolivia se nos muere” fue la frase que utilizó Víctor Paz Estenssoro para anular a la vanguardia política de Bolivia, como fue el movimiento del sindicalismo minero, y al mismo tiempo impuso el neoliberalismo como política de Estado. Hoy estamos repitiendo la historia, pero como comedia, como señaló Marx, ya que es un gobierno supuestamente “socialista” el que implementa un nuevo 21060, primero dividiendo la fuerza motriz del proceso de cambio y luego entregando la economía a los empresarios y poniendo en vigencia una economía de libre mercado.

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  • Poner límites al debate para salvaguardar la unidad del partido

    Poner límites al debate para salvaguardar la unidad del partido

    Stalin decía: “el partido no es solo una asociación de personas de ideas afines; también es una asociación de personas que actúan de manera similar, es una asociación militante de personas que obran de forma semejante y que luchan sobre una base ideológica común (programa, táctica). Hay dos posibilidades: que el partido degenere en una secta, en una escuela filosófica, porque solo en organizaciones tan estrechas es posible una total afinidad; o que se convierta en una sociedad de permanente debate y discusión, hasta llegar al punto en que se formen facciones y el partido se escinda. Nuestro partido no puede aceptar ninguna de estas posibilidades, por eso creo que se necesita la discusión de los problemas, pero hay que ponerle límites para salvaguardar al partido, para salvaguardar esta unidad de lucha del proletariado y no de generar en una sociedad de debate”.

    Esas breves líneas discursivas de Stalin denotan claramente la visión de estar constantemente cuestionando la función del partido, lo cual es aplicable a estar constantemente cuestionando la función de gobierno, lo que tiende a afectar de manera directa al partido. Aunque algunos miembros del directorio nacional del Movimiento Al Socialismo (MAS) afirmen que no se está en el Gobierno, todo el mundo sabe que se votó por el MAS para el retorno a la democracia en 2020, y esto es ratificado en la voluntad política de mantener la unidad con los discursos del presidente Luis Arce.

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  • ¿Crisis o implosión en el bloque histórico?

    ¿Crisis o implosión en el bloque histórico?

    ¿Hay crisis ideológica al interior del bloque histórico (BH) que lidera la revolución democrática cultural? Para explicar esta posibilidad es preciso definir qué es el BH. Gramsci, el intelectual marxista encarcelado y asesinado por el fascismo de Mussolini, decía: “en el BH las fuerzas materiales son el contenido y las ideologías la forma, distinción de forma y contenido meramente didascálica, porque las fuerzas materiales no serían concebibles históricamente sin forma y las ideologías serían caprichos individuales sin las fuerzas materiales”; lo constitutivo del BH son las fuerzas materiales/sociales y la ideología.

    El BH se fue constituyendo y articulando en una dinámica compleja, en el enfrentamiento contra el Estado, en el triunfo moral y democrático, en el liderazgo estatal transformando el Estado, en presentar y representar el horizonte plurinacional comunitario y socialista. El BH está constituido por: lo indígena popular, por el Instrumento Político y el Estado; lo ideológico está condensado en la nueva CPE y su perspectiva histórica delineada en el IX Congreso del MAS, el “Socialismo Comunitario para el Vivir Bien”.

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