Compañeras y compañeros, hermanas y hermanos:

La presencia de compañeras y compañeros de nuestras organizaciones sociales es garantía de lucha y de victoria. Compartimos en esta oportunidad con hermanas y hermanos de los interculturales de Santa Cruz, y nuestras primeras palabras son de reconocimiento y homenaje a su sacrificio en la lucha revolucionaria. No hace muchos días, cuando el gobierno de facto arremetía contra el pueblo, fue esta militancia valiente y decidida la que se volcó a los bloqueos de caminos y carreteras para hacer respetar los derechos de todo el pueblo.

¡Vivan nuestros compañeros interculturales!

Es justamente su lucha, junto a los pobres de las ciudades, lo que hoy no deja dormir a la derecha. En la batalla electoral, no han podido ocultar en ninguna de sus encuestas una realidad: el binomio de Luis y David ganará las elecciones en forma mayoritaria. A sabiendas de ello, la derecha prepara un gran fraude; no olvidemos que el imperialismo yanqui ha designado como encargada de negocios, con rango de embajadora, a una especialista en fraudes electorales. Fue esta funesta agente del imperialismo la que le robó el triunfo electoral al pueblo de Honduras, con la complicidad de Tuto Quiroga y el mismo Salvador Romero, que aquí quieren aparecer como ángeles inocentes.

¡Contra el fraude electoral, unidad indestructible del pueblo!

Frente a esta amenaza, debemos responder con la unidad de todas y todos los militantes, movilizándonos para convencer uno a uno, boca a boca, a todos nuestros vecinos y parientes de la necesidad de votar por el MAS, que es la única esperanza de vencer a la tremenda crisis a la que nos ha precipitado la derecha. La unidad debe expresarse, además, en la presencia militante en todas y cada una de las mesas electorales, para cuidar el voto y evitar que nos roben la victoria.

¡Todo militante debe ser un guerrillero que cuida y hace respetar el voto!

Compañeras y compañeros, hoy más que nunca debemos trabajar arduamente, sin descanso. No confiarnos en que ya hemos ganado, porque el enemigo no duerme y espera un pequeño descuido nuestro para golpearnos, tal como ocurrió en noviembre del año pasado. Los golpistas saben que el pueblo volverá a ser gobierno, y tienen terror a ello. Trabajemos pues unidos y con humildad, como si estuviéramos últimos, para lograr un nuevo triunfo histórico.

¡Sólo el pueblo salva al pueblo!

¡Lucho Presidente, el pueblo al poder!

¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!